domingo, 29 de marzo de 2015

"Más se perdió en Cuba"

Esta frase típicamente española nos sirve de consuelo cada vez que ocurre algo en contra de nuestros intereses, ocasionandose una perdida importantísima. Y es que en el año 1898 no es que se perdiera Cuba, sino Puerto Rico, Filipinas y todas las colonias españolas de ultramar. 


Tras el incidente del Maine, los Estados Unidos declararon la guerra a España con el objetivo de hacerse con las colonias hispanas, que tanto ansiaban desde hacía mucho tiempo. Desde España se hizo una campaña fortísima en base a que un país sin experiencia internacional era incapaz de hacerle frente a un país como España. La realidad era muy diferente. Después de los diferentes conflictos tanto dentro como fuera de la Península Ibérica, España había perdido gran parte de su potencial militar, lo que le llevo a perder las diferentes colonias americanas. Por otro lado, era la primera vez que los Estados Unidos intervenían en asuntos exteriores y era una potencia clarisimamente en alza.

Restos del Maine

El conflicto se denomino originalmente como guerra de Cuba porque gran parte de las batallas fueron en la propia Cuba, pero la realidad es que en juego estuvieron las colonias españolas de ultramar, siendo más lógico el denominar a esta guerra como guerra hispano-estadounidense. 


Lo cierto es que los Estados Unidos machacaron literalmente a la vieja armada española. El desastre español fue tal que llego a compararse a la capacidad militar española con el viejo Don Quijote que nada podía hacer contra los molinos representados en la destreza militar estadounidense.  

Tropas españolas en Puerto Rico

La guerra duro algo más de tres meses y la vergüenza de la sociedad española fue brutal, reflejandose en la aparición fulgurante de los nacionalismos vascos y catalán y el fuerte antimilitarismo. Lo cierto es que desde la intelectualidad española puso de relieve la necesidad de una Regeneración dentro del caduco sistema de la Restauración Borbónica. 

Sátira antimilitar de la publicación Cu-Cut!

Mediante los acuerdos de París del 10 de Diciembre de 1898, se acuerda la futura independencia de la isla de Cuba, que se concretará en 1902, y, por otro lado, España cede Filipinas, Puerto Rico y Guam. 

Acuerdos de París

El resto de las posesiones españolas en Oceanía (Islas Marianas, Carolinas y Palaos), incapaces de ser defendidas debido a su lejanía, dada la destrucción de gran parte de la flota española, fueron vendidas a Alemania en 1899 por 25 millones de pesetas, por el tratado germano-español. La verdad es que fue cierto: "Más se perdió en Cuba".

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