martes, 16 de enero de 2018

El hijo que hará reir

De los tres patriarcas, Isaac es quizás el menos importante o tiene menos relevancia. Con el anuncio de su nacimiento que hizo reir a su anciana madre Sara dada su incredulidad (de hecho, Isaac significa "reirá" o "hara reir"), se selló el pacto de Yahvé con Abraham (que según el texto biblico contaba con 100 años), pero aparte de eso, Isaac pasa por ser el patriarca que se encuentra entre el conocido como padre de las religiones monoteístas (su propio progenitor, el mencionado Abraham) y su hijo, Jacob, del cual salieron las 12 tribus de Israel.  


Tres hechos marcaron según las escrituras la vida de Isaac: uno el fallido sacrificio hacía él .Para probar a Abraham, Dios le ordenó que sacrificara a su hijo en el Monte Moriá. Destrozado por la pena, pero Abraham accedió al mandato, pero un enviado de Dios lo detuvo en el último momento, y le ordenó que sacrificara un carnero en lugar de su propio hijo. Este sacrificio de carácter ritualistico demostraba el rechazo de aquellas practicas donde se sacrificaban seres humanos y el origen de los sacrificios que serían llevados a cabo en el Templo de Jerusalén en la época de los Reyes. 


Por otro lado, cuando Isaac contaba con 40 años, Abraham envió a su criado Eliecer a buscarle una esposa, siendo elegida Rebeca, la cual estaba emparentada con el propio Isaac, ya que era su sobrina segunda. Tuvieron dos hijos gemelos: Esaú, de carácter tosco y cazador, y Jacob, hombre más sencillo y con un carácter más tranquilo que su hermano. 


Otro episodio bien conocido fue el engaño de Jacob (con la ayuda de su madre) a su ciego padre para que creyera que estaba bendiciendo a Esau (por el que el padre tenía predilección). Se dice en el Genesis que tras haber comprado de Esaú la primogenitura por un simple plato de lentejas, Rebecca, aprovechando la ausencia de Esau, obligó a Jacob a disfrazarse con una piel de cordero para simular que era su hermano (el cual era más peludo que él) y obtener la bendición paterna de Isaac. Lo cierto es que Isaac no volvió a ver a Jacob, ya que Esau había jurado vengarse por su afrenta.

Genios de la Literatura: J. D. Salinger

De origenes judíos y proveniente de lo que en aquellos años era el Imperio Ruso, pocos podían suponer que el pequeño Jerome David acabaría por convertirse si bien en un escritor poco prolífico, en paradojicamente uno de los más recordados.


Jerome David Salinger nació el 1 de Enero de 1919 (debio ser de los primeros bebes de aquel año) en Nueva York, los Estados Unidos. Cuando Jerome David nació, su familia ya tenía una posición acomodada y por fortuna no padecieron las terribles causas de la depresión del 29. De hecho, se trasladaron en 1932 a un lujoso apartamento de Park Avenue, en Manhattan. Jerome David no era un alumno brillante, por lo que sus padres lo internaron en 1934 en la Academia Militar Valley Forge, Pensilvania, donde se graduó dos años después. 
Ese mismo año se matriculó en la Universidad de Nueva York para estudiar arte y, tras un semestre sin demasiado provecho, su padre le ofreció viajar a Europa para aprender idiomas (cosa que era muy tentadora) y de paso iniciarse en el negocio de la importación. Cabe decir que fue esa una época de gran confusión no sólo para el joven Jerome (por su futuro), sino por la devastación que causó la Segunda Guerra Mundial donde participó como soldado en el histórico día D de Normandía con una Europa destrozada, que vio como los nazis definitivamente mordían el polvo en 1945.  


La carrera literaria del que pasaría a ser llamado con la abreviatura de su nombre (J. D. Salinger)  comenzó con la publicación en diversas revistas de su país de relatos y piezas teatrales. Durante su época de combatiente inició la redacción de la que sería obra más conocida, "El Guardián entre el Centeno (1951), novela escrita desde el punto de vista de un adolescente enfrentado  a la hipocresía del mundo adulto y por lo tanto de la sociedad, conteniendo además una cierta grandes dosis de ironía. Esa obra la acabaría publicando en 1951, teniendo un gran éxito desde ese momento como el resumen de unos años confusos para la juventud post-Guerra Mundial, la cual no tenía referentes más allá de algún cantante o actor. La obra obtuvo un éxito espectacular y fue rápidamente traducida a diversos idiomas. 

La obra que le dio la fama

Salinger, hombre oscuro y poco dado a los flashes, escribió algunas obras cortas, pero ninguna alcanzó el grado de aquel escrito que le encumbró al pináculo de la literatura universal. Su vida privada era una de las pocas cosas que la gente no le podía quitar (dicen que la película "Descubriendo a Forrester", protagonizada por Sean Connery está inspirada en su persona) y por eso la defendió a capa y espada. El hecho de que fuera considerado una figura de culto por su inmortal obra era algo que nunca llevo bien... hasta su muerte. 


J. D. Salinger falleció el 27 de Enero de 2010 en la soledad, aunque enaltecido por muchos por aquel adolescente rebelde llamado Holden Caulfield que verdaderamente era un guardián entre el centeno. Salinger gracias a este adolescente alcanzó la inmortalidad literaria. 
Puede consultar su vida y obra en: J. D. Salinger-Wikipedia

Locura en Arkham

Con el nombre inspirado en la ciudad ficticia creada por H. P. Lovecraft en su obra "Massachusetts", la primera aparición del manicomio Arkham sería a mediados de los años 70, pero en sus primeras versiones era un hospital común. Sería en los 80 cuando nos es presentado como una gran casa decorada al estilo victoriano y que ha sido adaptado como un manicomio/cárcel que reciba a algunos de los criminales más peligrosos del mundo, los cuales son seres perturbados detenidos por Batman.


Situado en las afueras de Gotham, en ella se haya una gran pleyade de individuos nocivos tales como el el Joker, Harley Quinn (que era la psicológica que trató al Joker en el manicomio hasta que la atrajo hacía él), Dos Caras, Enigma, El Espantapájaros, , Hiedra Venenosa, el Sombrerero Loco y tantos otros. 


Precisamente con la readaptación editorial del hospital en un manicomio se nos contó la historia del mismo, así como la de su fundador. Amadeus Arkham cayó curiosamente en la locura cuando Martin "Mad Dog" Hawkins violó y asesinó a su hija y además mató a su esposa. Arkham mató a Hawkins y, acabaría suicidándose, mientras estaba encerrado en el manicomio que el mismo había fundado.

domingo, 14 de enero de 2018

Clásicos Inmortales: Ascensor para el Cadalso

La primera obra en solitario de Louis Mallé (su opera prima) y un gran estreno con esta película de cine negro (género muy popular en Francia aquellos años) basada en la novela de Noël Calef y que forma parte de esas pequeñas joyas del séptimo arte galo. 


Florence Carala (Jeanne Moreau) y Julien Tavernier (Maurice Ronet, el cual es un ex-oficial paracaidista de la Legión Extranjera y veterano de la Guerra de Indochina) son amantes que planean matar al marido de Florence, Simon Carala (Jean Wall), un rico industrial, el cual además es jefe de Julien. Para ello urden un plan. 
Un Sábado, después de trabajar hasta la tarde, Para evitar ser visto, Julien sube una planta por el exterior del edificio con una soga, disparando a Carala. Tras ello, arregla el despacho para que parezca un suicidio, y luego se dirige a la calle. Cuando se sube a su descapotable Chevrolet, levanta la vista y ve para su horror que la cuerda aún está colgando del edificio. Dejando el motor en marcha, retrocede va al ascensor. A medida que asciende, el guardia de seguridad desconecta la energía y  cierra las puertas para todo el fin de resultado. Julien queda atrapado en el ascensor, a mitad entre dos pisos.


Justo en ese momento, el coche de Julien es robado por una joven pareja, Louis (Georges Poujouly), un ladrón de poca monta, y la asistente de florista Véronique (Yori Bertin), la cual conoce a Julien (aunque sólo de pasada). Florence, la cual está esperando a Julien en un café cercano, ve pasar el automóvil con Véronique asomándose por la ventana por lo que supone que Julien se ha escapado con ella y deambula por las calles de París toda la noche preguntando si saben algo de él en los bares y discotecas que suele frecuentar. 

En el coche de Julien

Mientras Louis se pone el abrigo y los guantes de Julien y van a un motel en el campo, registrandose los jovenes con el nombre de "Sr. y Sra. Julien Tavernier" para evitar problemas a Louis, el cual está  en busca y captura por delitos menores. En el motel, conocieron a Horst Bencker (Iván Petrovich) y su esposa Frieda (Elga Andersen), una jovial pareja de origen alemán que se encuentran de vacaciones. Después de que Frieda toma fotos de Louis y su esposo con la cámara de Julien, Véronique lleva la película a un laboratorio fotográfico que se encuentra al lado del motel.

Sin noticias de Julien
 
Después de que los alemanes se van a la cama, Louis intenta robar su Mercedes-Benz. El señor Bencker atrapa a Louis y lo amenaza con lo que parece ser un arma, pero realmente es un tubo de cigarro. Louis dispara y mata a la pareja con la pistola que Julien tenía en el coche. Él y Véronique regresan a París y se esconden en un `piso. Convencida de que el rastro del crimen les llevará hasta ellos, Véronique persuade a Louis para que se una a ella en un pacto suicida. Toman una sobredosis de pastillas, desmayandose.


Los cuerpos sin vida de los Benckers, son descubiertos junto con el coche, pistola e impermeable de Julien por lo que éste se convierte en el principal sospechoso de sus asesinatos, y los periódicos imprimen su imagen. Al buscarlo, la policía llega al edificio de oficinas, abriendole las puertas el guardia de seguridad, quien abre las puertas de entrada y enciende la energia. El ascensor funciona y Julien por fin puede escapar sin que lo vean, pero cuando pide café y medialunas en un café, es reconocido y llaman a la policia para arrestarlo. En el edificio de oficinas, la policía descubre el cuerpo de Carala, pero asume que éste se suicidó, pero, por ironías del destino, acusan a Julien de matar a los Benckers, negándose a creer su coartada de que estaba atrapado en un ascensor.
Florence, decidida a absolverlo, dispone a encontrar a Véronique. Ella y Louis, habiendo fracasado su intento de suicidio, están vivos, pero adormilados. Florence los acusa de matar a los Benckers y va a llamar a la policía. Louis al principio piensa que no hay evidencia que lo relacione con el crimen, pero Véronique recuerda las fotografías de él con Bencker. Dirigiéndose al laboratorio de fotografía, Louis descubre que la policía ha desarrollado las imágenes, arrestandolo por asesinato.


No obstante, Florence y Julien acabaran pagando. La policía le muestra las fotografías tomadas con la cámara del propio Julien, que deja claro que eran amantes y que compartían un motivo para matar a su marido. Ambos irán a juicio por el asesinato de Carala.


Estamos siendo testigos de dos asesinatos que, aunque no guardan relación en sus motivos, están relacionados el uno y el otro con dos historias que circulan paralelas. Suspense del bueno. Mención aparte merece la maravillosa banda sonora del legendario trompetista Miles Davis cuando Jeanne Moreau pasea perdida por las calles de París. 

Ficha

Dirección
Louis Malle
Producción
Jean Thuillier
Guión
Louis Malle
Roger Nimier
Obra: Noël Calef
Música
Miles Davis
Fotografía
Henri Decaë
Montaje
Léonide Azar
 
Otros datos

País
Francia
Año
1958
Género
Cine negro
Duración
88’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
Jeanne Moreau
Florence Carala
Maurice Ronet
Julien Tavernier
Lino Ventura
Comisario de policia Cherrier
Charles Denner
Inspector de policia
Georges Poujouly
Louis
Yori Bertin
Véronique
Iván Petrovich
Horst Bencker
Elga Andersen
Frieda Bencker
Jean Wall
Simon Carala

Sola en la noche (Miles Davis)