sábado, 14 de marzo de 2015

Luces, Cámara, ... ¡Truffaut!

Esta es la historia de un apasionado del cine. Se que más de una vez habré dicho eso de diversos cineastas, pero es en François Truffaut con quien esa frase alcanza su máxima expresión. Un hombre adicto a contar historias que emocionaran al espectador y que le llevaran a replantearse cuestiones en torno a su propia vida.


Ya desde niño experimento una cercanía a la soledad y casi al abandono. Nunca conoció a su verdadero padre y sus abuelos fueron los que se ocuparon de él. Precisamente la orfandad forma parte de la esencia de sus personajes y más concretamente de uno en particular: Antoine Doinel. Un personaje que desde su infancia hasta su madurez nos muestra los pensamientos más profundos del director en torno a la paternidad, la rebeldía, el matrimonio o el amor. Un personaje que fue interpretado de forma sucesiva por el actor Jean-Pierre Léaud, quien inicia con 14 años su carrera. 


Truffaut ya aprendió de los grandes como Roberto Rossellini, del que fue su ayudante de dirección, y ya a finales de los 50 fue testigo junto a otros grandes cineastas del cambio que se producía en Francia a nivel cultural y social. Sería en la publicación "Cahiers du Cinéma" donde pública sus primeras críticas. En 1959 junto a otros grandes como Jean-Luc Godard, Claude Chabrol y Jacques Rivette entre otros fundaría la que sería conocida como la Nouvelle Vague, un movimiento cinematográfico que anteponía la Libertad técnica y de expresión, aparte de la cercanía y realidad de sus historias, por encima de cualquier técnica anterior. 

François Truffaut y Jean-Pierre Léaud: padre e hijo... cinematográficos

Con "Los 400 Golpes" se inicia una época de esplendor para el cine francés y con ello la carrera de un hombre que siempre reivindico la figura del director, creando términos como cine de autor. Con "Los 400 Golpes" se iniciaba, además, el ciclo de vida ya comentado en torno a la figura de Antoine Doinel, que aparecería en películas más (El corto "Antoine y Collete" perteneciente a la película "El Amor a los 20 Años", "Besos Robados", "Domicilio Conyugal" y "El Amor en Fuga").  


Sin embargo, ya lo dije, Truffaut fue un hombre que ensalzo la figura de otros compañeros a los que admiro profundamente. Era un cinéfilo empedernido. Prueba de ello es que recupero para el circulo intelectual la figura de un genio infravalorado en aquellos años como Alfred Hitchcock con un libro de entrevistas "El Cine según Hitchcock" en el que el maestro del suspense nos habla de sus experiencias en torno a sus películas y al cine en general. 

Hitchcock y Truffaut: dos grandes del cine

Sin embargo, Truffaut era más que un simple director; su capacidad para mostrarnos la complejidad de las relaciones humanas es soberbia. Así tenemos, aparte del ciclo de Doinel, obras como "Jules y Jim", "La Piel Suave" o "Al Final de la Escapada", siendo de esta última su guionista, ya que su director fue su gran colega y amigo Jean-Luc Godard con el que posteriormente tuvo grandes diferencias, dada sus diferentes visiones de hacer cine.

Truffaut y al fondo Jean-Luc Godard

A Truffaut no le faltaron su particular homenaje a la industria del séptimo arte, algo que vemos en "La Noche Americana" a la que podemos considerar un homenaje al séptimo arte en toda regla con referencias a ídolos como Orson Welles, Howard Hawks o Hitchcock (¿Cómo no?). 


Sin embargo, sería injusto hablar de las admiraciones de Truffaut y no de los que admiraban al extraordinario cineasta francés. De hecho, Truffaut fue el director de su generación que fue más aceptado en los Estados Unidos. Woody Allen siempre se declaró admirador suyo, y el propio Truffaut trabajó en una película de Spielberg como actor, "Encuentros en la Tercera Fase", donde interpretaba a un investigador galo. 

Truffaut y un joven Spielberg

Truffaut llegaría a las 30 películas antes de su muerte, siendo la última todo un homenaje al cine negro americano (de hecho fue rodada en blanco y negro), "Vivamente el Domingo", cuya protagonista fue su compañera sentimental en los últimos años de su vida Fanny Ardant.  


Su muerte en 1984 nos imposibilito el que este maestro del cine nos contara más historias. No obstante, nos queda el consuelo de poder visionar o revisionar sus historias siempre llenas de emotividad, de pasión y de amor por el cine. Unas historias que son el legado más grande que nos pudo dejar este grande del cine que se se llamó François Truffaut.
A continuación, les pongo una lista de las que, en mi opinión, son sus mejores películas.

Sus mejores películas
1. Los 400 Golpes


2. Jules y Jim


3. La Piel Suave


4. La Noche Americana


5. La Piel Dura


6. Tirad sobre el Pianista


7. Besos Robados


8. El Amante del Amor


9. La Mujer de al Lado


10. Vivamente el Domingo

No hay comentarios:

Publicar un comentario