jueves, 15 de octubre de 2015

El Rey del astrágalo

Me he preocupado en investigar. Según la Wikipedia, "el astrágalo o talus, llamado también taba y chita, es un hueso corto, parte del tarso, en el pie en los humanos y demás plantígrados...". Pues resulta que este simple hueso trajo de cabeza a uno de los mejores futbolistas españoles de finales de los años 20. Ese jugador se llamaba Gaspar Rubio. 


Rubio consiguió pasar del Levante al Real Madrid con la vitola de ser un hombre cuyo objetivo estaba claro y era el gol. Sus grandes cualidades lo llevaron a ser el delantero centro titular del equipo blanco, participando en la primera edición de la Liga y siendo subcampeón de Copa en una final cuya tromba de agua fue la protagonista. El partido fue contra el Español liderado por el Divino Zamora, que ganó 2-1.

Formación blanca en la conocida como final del agua

Gaspar Rubio sólo jugó 4 partidos con España, pero tiene en su haber dos gestas. la primera es la de ser uno de los pocos futbolistas seleccionados en anotar más de un gol por partido (9 goles en 4 partidos). Dos de esos goles lo haría en la otra gesta; en la victoria contra los inventores del fútbol en Madrid, cuyo resultado fue de 4-3. 

Anotando un gol a Inglaterra

Seria tras esto, cuando Rubio sintió unos dolores en el pie, que le impedían jugar con normalidad, haciendo de los entrenamientos todo un suplicio. Muchos hablaron de excusas porque supuestamente la fama se le había subido a la cabeza y no quería darlo todo por su equipo. Al final se demostró que tenía razón y que el dolor era cierto. Un golpe que se había dado hace poco tiempo y al que el mismo le había quitado importancia, le había fracturado un huesesillo llamado astrágalo. Cuatro esquirlas le quitó el doctor que llegó a decir que "Así sólo podía salir por Amor propio" en referencia a las presiones recibidas para que jugara, a pesar de los dolores. El caso es que esta anécdota llevó a que Gaspar Rubio pasara a la posteridad con el apodo de "el Rey del astrágalo". 


Sin embargo, hubo algo que lastro la carrera de Rubio y no fue la lesión en el pie, ni el llamativo apodo que le pusieron. Fueron sus celos. Gaspar Rubio no soportó que Ricardo Zamora, la estrella más importante del fútbol español, fuera al equipo blanco, tras pagar 100.000 pesetas de la época. Lo cierto es que Rubio consideraba que el trato hacía Zamora por parte de todos era de excesiva complacencia. La conclusión es que se fue a Cuba sin el consentimiento del club, algo que generó un gran impacto en la España de aquellos años. 
Tras dos años entre Cuba Y Méjico, regresó al Madrid (sin el título de Real por la II República) para retomar una carrera desperdiciada, pero nada fue lo mismo. La actitud de los compañeros hacía él era más bien fría y para evitar suspicacias, fue traspasado al Athletic de Madrid. 


Gaspar Rubio se retiró en Melilla el año 1947, no sin hacer pensar a muchos que sí no hubiera sido por los celos que sintió hacía Zamora, podría haber sido mucho más de lo que fue; uno de los más grandes y reconocidos futbolistas de su tiempo. Un hombre que, para bien o para mal, pasó a la historia con el sobrenombre de "el Rey del astrágalo".

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