jueves, 15 de octubre de 2015

El "hechizado" Carlos

A finales del Siglo XVI, España (su Monarquía mejor dicho) se convirtió en el hazmerreir de todas las Cortes Europeas. Y es que en la Monarquía Hispánica se vivía con la obsesión de que el Rey Carlos tuviera un heredero, primero con María Luisa de Orleans y después con Mariana de Neoburgo. Para justificar tal cosa, en un país iletrado (y a veces estúpido) como España, lleno de supersticiones, se dijo que el Rey de España, Carlos II, había sido hechizado. 


Lo cierto es que la vida de Carlos II no había sido fácil. Desde muy pequeño fue enfermizo, débil y raquítico, aparte de destacar por una fealdad llamativa y su poca inteligencia. Era tal su mala salud que desde el principio se pensó que no sobreviviría a la infancia, por lo que ni se le enseño a leer, andar o escribir correctamente hasta la edad de 9 años aproximadamente, por lo que podemos decir que Carlos ha sido el heredero peor preparado. A eso se unió que no conoció a su padre, Felipe IV, llegando a ser Regente su madre Mariana de Austria, que era la sobrina de su propio padre. 

Carlos niño

En el grado de consanguinidad era donde quería ir a parar. Y es que recientes estudios han demostrado que Carlos II no era debil o no podía tener hijos porque estuviera "hechizado", sino por los matrimonios endogámicos entre los Habsburgos, algo muy habitual en esta Dinastía. Así los sucesivos matrimonios consanguíneos  produjeron tal degeneración genética que Carlos creció raquítico, enfermizo y con poca inteligencia. 


Lo lamentable del caso no es que evidentemente no se planteara esta lógica interpretación, sino que el Rey fue sometido a practicas poco recomendables por parte de sus consejeros o Sacerdotes en el que se incluían brebajes o incluso exorcismos. Estos experimentos por parte de iluminados, llevo a un agotamiento progresivo del Rey que lo convirtió en literalmente un decrépito, lo que, unido a su aspecto habitual, no era digno de ver. 


Carlos II, cuyo reinado fue catastrófico a nivel general, fue un hombre que, cuando falleció (contaba con 38 años), por otra parte, acarreó un conflicto por la sucesión, que derivo en una guerra entre las dos facciones que querían que sus partidarios reinaran en España. Las Dinastias enfrentadas fueron los Borbones (encarnados en la persona de Felipe de Anjou, sobrino-nieto de Carlos y nieto de Luis XIV, que era el heredero legitimo según el testamento del "hechizado" Rey) y los Habsburgos (encarnados en la persona del Archiduque Carlos), entre los que se contaban los ingleses que no querían que los Borbones tuvieran tanto poder. A un triste conflicto bélico llevó el que un Rey no pudiera tener hijos y, por lo tanto, herederos. ¡Lastima que estuviera "hechizado"!

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