viernes, 15 de enero de 2016

La verdad de los refranes

"Mira, Sancho -respondió don Quijote-: yo traigo los refranes a propósito, y vienen cuando los digo como anillo en el dedo; pero tráeslos tan mal por los cabellos, que los arrastras, y no los guías; y si no me acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito antes es disparate que sentencia"
De esta forma se quejaba el Caballero de la Triste Figura el que Sancho a cada momento cerrara cada una de sus frases con un refran, el cual muchas veces no tenía nada que ver con lo que estaban hablando (más de una vez el irritado Don Quijote lo amenazó con pegarle por soltar más de un refran sin ton ni son). Lo cierto es Cervantes en su magna obra (al igual que hicieron otros) demostró hasta que punto el refrán tiene una gran importancia y yo mismo añadiria que la sigue teniendo en el mundo actual. 


Historicamente, algunos piensan que el refrán o proverbio es algo propio de "viejos", de pueblos o sociedades anquilosadas en el pasado, pero lo cierto es que estas pequeñas sentencias, aunque hubieran sido pronunciadas hace mucho tiempo y en zonas generalmente rurales, son únicas, ya que, independientemente de las épocas, los avances tecnologicos o los cambios sociales son inmortales, puesto que en esencia son una verdad incuestionable.
Los refranes o proverbios tienen algo en común: son sentencias expresadas desde la experiencia de la vida diaria para un momento determinado y una situación concreta y que, en algunos casos, tienen algún tipo de contenido moral. Así si nos referimos a un refran como "Quien madruga, Dios le ayuda" queremos expresar que levantarse temprano es signo de prosperidad en la vida y sobre todo en los negocios, condenando la vagancia. Cabe decir que proverbio es la palabra común para referirnos a estas sentencias, mientras refrán es una palabra, esencialmente utilizada en Castilla y zonas hispanohantates, cuyo origen etimológico nos remite a la palabra francesa "refrain", que significa "sentencia corta" (lista de proverbios en wikiquote por regiones).


No obstante, hay algo más profundo que la veracidad eterna de los refranes y es que éstos forman parte de un acervo cultural antiquisimo por parte de diferentes regiones. Sea un proverbio judío, chino o castellano, todos y cada uno de ellos reflejan el pensamiento y cultura de la época en el que fueron expresados por primera vez. No existe evidentemente un autor de un refrán (al fin y al cabo son sentencias populares dichas de forma oral), pero cada una nos muestra de una forma velada el pensamiento de toda una sociedad. 
 

Hoy en día muy pocas personas sueltan algún que otro refrán para referirse a un momento concreto.  Parece que las personas (de ciudad sobre todo) crean que los refranes sean algo antiguo y muy lejos de las sociedades actuales. No todos piensan o pensamos así. Yo he tenido la suerte de tener un padre muy refranero (¡Muy grande!) e incluso hace un tiempo llegue a comprarme un libro de "Dichos y refranes" con la explicación social e histórica de cada uno de ellos. Y es que hasta el mencionado Don Quijote tuvo que rendirse ante la evidencia: 
"Parece, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas"

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