miércoles, 17 de diciembre de 2014

"... y luego está Kate"

Era una de esas mujeres que desafió las convencionalidades propias de su profesión. Y siendo actriz, esta claro que tuvo que lidiar con mucho y muchos. Frank Capra diria aquello de que "Hay mujeres y luego está Kate". Y es que Katharine Hepburn no era la típica estrella hollywoodiense, cuyos personajes se sometían a la voluntad de un hombre. Precisamente su falta de convencionalismos tanto dentro como fuera de la pantalla, la hacían diferente. 


Era franca, atlética, y solía vestía pantalones antes de que estuviera de moda en las mujeres. La maquinaria de Hollywood no sólo la "soporto", sino que se puso literalmente a sus pies. Una mujer, que era capaz de hacer un drama o una comedia romántica a la perfección. La primera pareja recordada de la Hepburn fue Cary Grant, haciendo un género muy de moda en aquellos años 30 y 40, la comedia sofisticada, siempre encargada de criticar a las clases más pudientes de la sociedad. A destacar "Historias de Filadelfia", no sólo con Cary y con Kate, sino con otro grande de la interpretación: James Stewart.

Dirigidos por la Hepburn

Pero no podríamos analizar la figura de la Hepburn, sin mencionar otra de sus parejas destacadas. Fueron tan cómplices, que llegaron a ser amantes hasta la muerte de él. Me estoy refiriendo a Spencer Tracy, que llamativamente nunca se separo de su mujer por sus creencias religiosas. La relación de amor-odio entre Spencer y Kate siempre estuvo ahí gracias a los afanes bebedores de él. 


Pero Kate era muy fuerte y el cine supo premiarla: 4 Oscar y 2 BAFTA como los más importantes, además de muchas candidaturas. Uno de esos Oscars los recibio por "Advina quién viene a cenar esta noche" sobre asuntos tan polémicos como la relación entre blancos y negros. Fue la última película con Tracy, que murió antes de que se estrenara, según cuentan en los brazos de la propia Kate. La actriz nunca vio la película por la que ella había sido premiada porque le recordaba demasiado la muerte de Tracy. El caso es que en deferencia con la esposa de su amante, no fue al entierro. 


Desde apariciones televisivas hasta teatrales, todavía veíamos la grandeza de Kate, que forma parte del imaginario colectivo de muchos cinéfilos. Hepburn falleció en 2003 con 96 años. Se iba una de las grandes actrices de la época dorada de Hollywood. 


Siempre nos quedaran sus películas y ese temperamento único, que la hacía diferente a muchas actrices de su época. Y para los que amamos el cine: siempre tendremos a Kate.

No hay comentarios:

Publicar un comentario