martes, 10 de septiembre de 2013

Cataluña y Franco

Ahora que parece que los nacionalistas catalanes se declaran tan anti-españoles, convendría señalar como se vivió desde esta región tan importante, como todas, ese algo tan demoniaco que fue la dictadura franquista que, sin embargo, algunos vivieron muy bien.

Franco aclamado en la Plaza de Toros e Barcelona

Por una parte desmitificar algunos conceptos. Es mentira que el franquismo prohibiera como tal el catalán. Es bien sabido que el idioma castellano fue considerado el oficial del Estado, lo que no significa que la gente no se expresara en catalán o se la "persiguiera" por ello, habiendo una cierta difusión del catalán como un valor muy importante de la zona. Por poner un ejemplo, si siguiéramos la falsedad catalanista, sería como si dijéramos que a un anglosajón se le prohibe hablar inglés porque el idioma oficial de España es el castellano. Algo absurdo. 

Una placa en catalán en la que se llama al dictador Francesc Franco

Es más en el periódico "La Vanguardia" encontramos dos casos explicativos del tema. En una edición de Junio se observa como se oferta una serie de libros en catalán y un periodista fue condenado del Tribunal Supremo se condenaba al periodista Nestor Luján por decir en el mismo que "el catalán se acaba" donde la justicia de la época decía que el periodista en la edición del día 28 de Octubre de 1968 vertía conceptos de tipo ofensivo para la lengua catalana. 

Franco leyendo "La Vanguardia"
 
Sobre este tema, decirles que en la festividad de San Jorge (San Jordi en catalán) se premiaba a los mejores libros en lengua catalana.
Pero hubo insignes hombres que destacaron por su franquismo recalcitrante. Uno de ellos es el insigne Salvador Dali, cuya colección de obras pertenece al Gobierno Español porque no quiso que la Generalidad Catalana se los quedara. Dali se consideraba nacionalcatolico. 

Samaranch y Franco

Otro ejemplo, lo tenemos en Juan Antonio Samaranch, ese al que parece que desprecian algunos catalanes, aunque gracias a él, les dieron unas Olimpiadas. Samaranch fue el típico personaje que fue muchas cosas en el franquismo y después se "hizo" demócrata como si no hubiera pasado nada. 



Otro ejemplo de personaje absurdo y mitificada por el nacionalismo es el Abad de Montserrat, Escarré, el cual era un personaje patético que destacaba según algunos por su mala leche, típico de los falangistas de su época, que tenía en gran estima a Franco hasta que no le concedio el puesto de Cardenal Arzobispo de Tarragona, siendo elegido Fray Justo Pérez y Escarré, que había luchado por conseguir sus propósitos, comenzó a hablar mal de Franco con las celebres palabras en Le Monde: "Donde no hay libertad auténtica -decía-, no hay justicia, y esto es lo que ocurre en España”. Y agregaba: "No tenemos tras nosotros veinticinco años de paz, sino veinticinco años de victoria. Los vencedores, la Iglesia incluida, que fue obligada a luchar al lado de ellos, no ha hecho nada para acabar con la división entre vencedores y vencidos". El tipo, que en 1945 le concedieron la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, abandono España.

Franco y Escarre

Hasta en el fútbol con el Barcelona a la cabeza, ese club tan nacionalista, tuvieron sus prebendas, con la recalificación de terrenos que posibilito el inicio de las obras del Camp Nou y con determinadas ayudas económicas que aliviaron las arcas de ese club tan "independentista". Por cierto le dieron la Medalla de Oro y Brillantes del Club.

Agustín Montal, Presidente del Barcelona, le entrega a Franco la medalla

A Franquito siempre le hacían grandes recibimientos las autoridades catalanas, a los que el admiraban, y ellos por su parte besaban el suelo por donde pisaba. No es de extrañar que ocasionalmente pasara a ver las corridas de toros en la Plaza de Barcelona, mientras los acólitos que hoy se revelan contra el Estado DEMOCRÁTICO Español, hablan de consultas independentistas y pretenden darnos lecciones de libertad.
Esos que le le lamían el trasero a Franco, esa burguesía catalana es la que quiere acabar con el Estado Español de la forma más vil y miserable. Aparte de ser unos traidores, son unos vendidos que no merecen el respeto de un español y de un demócrata.

1 comentario:

  1. Precisamente los grandes empresarios catalanes están en contra de la independencia.
    Y en cuanto al negacionismo de la persecución del catalán y insinuar que los catalanes eran franquistas... enfin, sin comentarios.

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