sábado, 6 de febrero de 2016

Aquellas Fiestas de Invierno

Tras la guerra civil española y, con ella, la victoria de Franco la represión de aquellos primeros años 40 (los de la autarquía) fue brutal. "Un estado totalitario armonizara en España" dijo el propio dictador y es por eso que las prohibiciones se circunscribieron no sólo a la vida personal, sino social en base a un nacionalcatolicismo en el que la Religión Católica era la que exigía una forma de comportarse acorde (y lo dejo ahí). Es por eso que los carnavales serían prohibidos, ya que éstos, según algunos, eran unas celebraciones donde muchos aprovechaban para pecar y sacar a la luz lo peor del ser humano. Una de esas ciudades en donde el carnaval tenía mucho arraigo era en Santa de Tenerife y, aunque se prohibió, muchos aprovecharon para hacer fiestas clandestinas, lejos de la mirada de las autoridades del momento. 


Sin embargo, algo cambió en los 60. España comenzaba a salir del largo invierno autárquico en el que había vivido y la economía (sobre todo en el ámbito turístico) comenzaba a florecer. Así en 1961, se pidió y concedió que la ciudad celebrara los carnavales, aunque con el nombre eufemístico de "Fiestas de Invierno" para saltarse la prohibición oficial. Así se daría pistoletazo a unas celebraciones que se celebrarían anualmente por los meses de Enero o Febrero.

 
 
En 1962 se diseñaría el primer cartel de la fiesta (emblemático desde entonces) y con él, los concursos de murgas donde la Afilarmónica NiFú-NiFá (fundados en 1954 con el nombre inicial de "Los Bigotudos") llevó la voz cantante, ganando todas las ediciones (con su celebre "Cubanito", aunque una vez no lo cantaron, generando las protestas del público), llegando posteriormente a cantar fuera de concurso, ya que siempre salía victoriosa. El hecho de que la censura se relajo un poco lo tenemos en la aparición de murgas y sus letras llenas de criticas (más o menos) a algunas autoridades. En 1965 sería la primera gala de la Reina del Carnaval, acto que sólo había tenido lugar dos ediciones en los años inmediatamente anteriores a la guerra civil española (1935 y 1936). 

Afilarmónica NiFú-NiFá, La Madre de las murgas canarias

Las celebraciones de los actos por lo general tenían lugar en la plaza de toros de la ciudad, aunque ocasionalmente se utilizó el estadio Heliodoro Rodríguez López. Sin embargo, independientemente de las galas y actos, lo cierto es que las Fiestas de Invierno era un motivo especial para que la gente saliera a hacer ruido y disfrazada con sus mascaritas. Las Fiestas de Invierno eran del pueblo y, como tal, disfrutaban de ellas. 


Las fiestas trajeron un montón de turismo, llegando a ser una celebración muy valorada por las autoridades hasta el punto de que nombraron a las Fiestas de Invierno como Fiesta de Interés Turístico Nacional en el año 1967. 

fundador y director de la Afilarmónica NiFú-NiFá

Tras la muerte de Franco en 1975, las fiestas cambiarían su denominación por la de Carnaval (el nombre de toda la vida). En 1980 fue declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional por la Secretaría de Estado para el Turismo y en 1987 comenzarían los carnavales de tipo temático (basados en Egipto, el espacio, las Mil y una Noches, etc.). No es por nada, pero hay gente que ve estos carnavales y los compara con los de aquellos años 60 y piensa que las fiestas por una y otra cosa salieron perdiendo. Y es que no ha habido nada que remotamente se parezca a aquellas Fiestas de Invierno.
PD: Todos y cada uno de los carteles de las Fiestas de Invierno y Carnaval desde el primero hasta 1996 están en forma de azulejo en la Avenida de la Constitución a la entrada de la ciudad cerca del Parque Marítimo.

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