sábado, 14 de noviembre de 2015

Y la pequeña Mary se convirtió en la novia de América

La etapa muda del cine nos dio grandes interpretes, algunos más conocidos que otros, y que una vez llegada la voz al séptimo arte se retiraron forzosamente por distintas circunstancias. En el cine mudo destacaron muchas grandes, pero casi ninguna brilló tanto como Gladys Marie Smith, nuestra pequeña Mary Pickford. 


Mary, que era canadiense (nacida en Toronto) demostró siempre una ambición sin limites, pasando de protagonizar cortometrajes a actuar en largometrajes cobrando la cantidad de 100.000 dolares anuales en 1914, creando además su propia productora, la Mary Pickford Famous Players Company.


La niña de graciosos tirabuzones, que aparentaba menos edad de la que tenía, se hacía grande en fama. Y es que todos querían a Mary, la cual fue la primera estrella salida del cine en tener fans en todo el mundo. Así en medio de todo eso, la pequeña Mary pasó a ser llamada por la prensa y sus incondicionales con el "título honorífico" de Novia de América. 
Sus personajes anclados en el melodrama de la época victoriana supusieron todo un éxito de público y taquilla, aunque ese tipo de actuaciones estén muy lejos de los gustos del público actual. 


En 1919 fundaría junto a otros grandes del cine como Charlie Chaplin, D. W. Griffith y Douglas Fairbanks la asociación de artistas United Artist destinada a competir con los grandes estudios de aquellos años. Allí nacería el idilio con Fairbanls con el que se terminaria casando, formando una de las primeras parejas de estrellas de la gran pantalla. Su boda supuso todo un escandalo, ya que ambos estaban casados y él además tenía una hija. 

Douglas y Mary

La carrera de Mary durante los años 20 empezó a decrecer un poco por algo que todo el mundo sabía: sus problemas mentales. Y es que Mary desarrolló en su juventud una personalidad bipolar debido a la temprana muerte de su padre, afectandole hasta el punto de tener momentos de humor o de enfado casi al mismo tiempo. La muerte de su madre en esos años 20 le terminaria por hundir durante un tiempo. Fruto de eso su matrimonio con Fairbanks se desmoronó hasta acabar divorciandose en 1936. 


Antes le daría tiempo para ganar un Premio Oscar a la Mejor Actriz (la segunda de la historia después de Janet Gaynor) en 1929 por "Coqueta". Esa sería su penúltima película antes de una retirada forzosa de la actuación, aunque no llegó a abandonar el cine gracias a United Artist. 

Tras recibir el Oscar

Años después sonó para ser la protagonista de "El Crepúsculo de los Dioses" de Billy Wilder, papel que finalmente recayó en Gloria Swanson. Mary siempre fue consiente del paso del tiempo y en lo que eso conllevaba:  "Por lo mismo que dejé el cine, para que no me sucediera como a Chaplin, que al prescindir de su personaje de vagabundo éste se volvió contra él y le mató, quiero ahora desprenderme de unas películas que ya han cumplido su función. El tiempo pasa, y el público me comparará con las actrices modernas, y quiero evitar que esto ocurra". 


Sin embargo, Mary fue más grande que el paso del tiempo y muchas de sus películas fueron restauradas por la Mary Pickford Fundation, destinada a mantener su legado, para que todos pudiéramos comprobar como aquella pequeña Mary se convirtió en la novia de América.  

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