jueves, 2 de junio de 2016

El caso Di Stéfano

En 1952 tiene lugar un torneo triangular para celebrar las bodas de oro del Real Madrid. Uno de los equipos invitados fue el Millonarios de Bogotá. Denominado como el ballet azul debido a su juego preciosista y que su indumentaria era del mismo color, el equipo colombiano machacó al equipo local, destacando un jugador rubio al que todos apodaban saeta rubia por su increíble velocidad. Aparte de eso, parecía estar en todas las zonas del campo, defendiendo, atacando, pasando, dirigiendo y anotando goles. Ese futbolista era argentino y se llamaba Alfredo Di Stéfano. Con su juego y goles deslumbró a todo el mundo.


Entre los "deslumbrados" estuvieron Santiago Bernabéu en el palco (como es lógico) y Pepe Samitier, Secretario Técnico del Barcelona, en la grada. Enseguida los dos se pusieron manos a la obra para fichar a tan extraordinario jugador, pero la cosa no iba a resultar nada fácil. Para ello hemos de retrotraernos hasta 1949. 
Di Stéfano era uno de los grandes delanteros de Argentina, titular del River Plate posterior a la mítica máquina. En 1949 muchos jugadores de América y Europa (casi 200), entre los que se encuentra Di Stéfano, deciden irse a jugar a la liga División Mayor de Colombia, donde pagaban más, siendo aceptados sin traspasos y al margen de la FIFA, que preocupada por la situación de la liga colombiana, prohibió, como castigo, que se jugaran amistosos fuera de Colombia entre los equipos colombianos y los equipos federados al organismo. 

Di Stéfano en River Plate

En el año 1951, se llegó a un pacto con la liga colombiana (llamado "Pacto de Lima"). En el que la FIFA acordó que los jugadores fugados a equipos colombianos seguirían perteneciendo a los nuevos clubes hasta Diciembre de 1954 y que, a partir de esa fecha, los jugadores pasarían a pertenecer a los clubes de origen (en el caso de Di Stéfano, éste volvería a River Plate). También se acordó que los clubes colombianos no podían traspasar a estos jugadores. Con esto, la liga colombiana pasaría a la "legalidad" y a sus equipos se les permitió jugar amistosos fuera de Colombia. Es por eso que Millonarios pudo jugar en España. 

Victoria en Chamartin

El Barcelona, en aquel momento, estaba en una situación difícil, ya que Kubala, su referencia todos estos años, estaba enfermo de tuberculosis, y vieron en Di Stéfano la posibilidad de reemplazarlo. Samitier preguntó al River Plate, fichandolo por 80000 dólares (4 millones de pesetas de la época).
Mientras, Di Stéfano, cansado de tantos partidos amistosos y de viajes con el Millonarios, se marchó a su Buenos Aires natal, yendo posteriormente a Barcelona, tras confirmarse su medio fichaje por el club catalán. Di Stéfano llegó a Barcelona en Mayo de 1953, pero la FIFA avisó al club azulgrana  que no podía jugar (ni siquiera amistosos) hasta finales de 1954 porque, legalmente y hasta esa fecha, pertenecía a Millonarios. 

Kubala y Di Stéfano

En el verano de 1953, el presidente del club catalán, Enric Martí, contacta el Presidente del Millonarios, para arreglar el traspaso de Di Stéfano. Alfonso Senior le pidió 27.000 dólares y Martí no aceptó. El Real Madrid, por su parte, viajó a Argentina y habló con River para fichar a Di Stéfano, pero el club argentino le dijo que ya había vendido los derechos al Barcelona. Tras esto, el Real Madrid, cuyo intermediario fue Raimundo Saporta, se hizo con los derechos del jugador por parte del Millonarios (pagó los 27.000 dólares), aunque Senior, Presidente del club colombiano, el advirtió que el resto de sus derechos pertenecían a River Plate. Desde ese momento, se inicia un conflicto entre el Barcelona y el Real Madrid ya que los dos tenían derechos del jugador, pero uno los adquirió en el River Plate y el otro en el Millonarios. 

El Presidente del Millonarios

Mientras Kubala se recuperó y el Barcelona ganó una Liga disputadisima. Fue en ese momento, cuando un Di Stéfano, falto de partidos y casi de moral, se dio cuenta de que desde el club catalán lo habían abandonado. Tan solo Samitier parecía ser su único amigo en la ciudad condal, aparte de que hizo buenas migas con el mismo Kubala, cuya amistad perduraría en el tiempo. Por otra parte, el Real Madrid no había desistido del todo, ya que veía en él, la posibilidad de competir y conseguir títulos. 

Raimundo Saporta, mano derecha de Bernabéu

Así se llegó a una solución salomonica. El 15 de Septiembre de 1953 la FIFA decide, recomendada por Armando Muñoz Calero (miembro de la FIFA y ex-Presidente de la RFEF), autorizar a Di Stéfano jugar cuatro temporadas en España alternativamente: dos en el Real Madrid (1953-54 y 1955-56) y dos en el FC Barcelona (1954-55 y 1956-57). El Barcelona no aceptó del todo tal situación. El Presidente azulgrana dimitió según las fuentes catalanas en señal de protesta, pero lo más probable es que fuera por sus malas decisiones y haber intentado vender los derechos sobre Di Stéfano a la Juventus y que el equipo turines se comiera el marrón. 
Para su debut como jugador blanco se organizó un encuentro de presentación contra el Nancy francés, que tuvo lugar el 23 de septiembre de 1953. Este encuentro con un Di Stéfano falto de forma, finalizó en derrota por 2-4 con el jugador argentino anotando el último gol del encuentro y de su equipo, que se encontraba plagado de suplentes. Semanas después el Barcelona renunció definitivamente a los derechos por Di Stéfano, pagando el Real Madrid la diferencia (lo pagado a River Plate) a la entidad catalana. 

En su debut

Sobre el caso Di Stéfano corrieron ríos de tinta, pero lo cierto es que esto fue así a partir de que el equipo blanco consiguió armar un poderoso equipo campeón de la Liga Española y de Europa (tampoco se pensó que Di Stéfano, un desconocido hasta 1952 en Europa, fuera a cambiar la historia del fútbol). Se habló de que hubieron presiones a directivos de la Federación Española para "favorecer" al equipo madridista y de que la dimisión del Presidente tuvo algo que ver con el régimen franquista, que supuestamente benefició a un equipo de la entidad del Real Madrid. 

Bernabéu y Di Stéfano con una de sus hijas en brazos

Lo cierto es que el equipo blanco no tenía, ni podía tener una influencia poderosisima dado sus "exitos" en aquel tiempo: El Real Madrid llevaba 21 años sin ganar una Liga y en toda la posguerra sólo había conseguido dos Copas de España, una Copa Eva Duarte, estuvó a punto de descender varias veces y, aparte de eso, el régimen franquista (si; ese que tanto "benefició" al Real Madrid en el fichaje de Di Stéfano), tras la guerra, estuvó a un paso de disolver al equipo blanco por considerar que en su directiva había repúblicanos y masones. Aún así, el caso Di Stéfano sigue trayendo cola... más de 60 años después.


Los hechos consumados es que el Barcelona se olvidó de Di Stéfano, tras la recuperación de Lazly, y que el Real Madrid supó jugar sus cartas hasta el punto de hacerse con el jugador más completo de la historia del fútbol. Un líder dentró y fuera del vestuario, que, junto a otros grandes que vendría después, hizo del Real Madrid el mejor equipo del continente.

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