viernes, 16 de agosto de 2013

Clásicos Inmortales: Gilda

Dirigida por Charles Vidor, este drama pasional muy cercano al cine negro de la época, encumbro a sus dos protagonistas principales, la espectacular Rita Hayworth en su papel de Gilda y a Glenn Ford en su papel de Johnny Farrell.


Johnny Farrell (Glenn Ford) es un jugador estadounidense tarambana que acaba de llegar a Buenos Aires, Argentina, donde es rescatado de un tiroteo por Ballin Mundson (George Macready), el propietario de un casino que decide convertirle en su mano derecha. El juego esta prohibido en la ciudad, pero dicho casino es permitido por las corruptas autoridades bonaerenses. 

Mundson convierte a Farrell en su hombre de confianza

Un día Mundson sale de viaje y regresa casado con una bella mujer, Gilda (Rita Hayworth), con la que Johnny mantuvo con anterioridad pasado una relación tormentosa, que le llevo al juego y a la autodestrucción. A pesar de ello, a seguirá fiel a su socio, sin importarle sus extraños movimientos ajenos al negocio del juego, como el suicidio en el casino de un hombre al que sobornaban, o la habitual presencia de hombres de negocio alemanes. Frente a sus sospechas, Mundson sólo le cuenta que dirige una empresa dedicada a la explotación y venta de tungsteno.


Mundson, demasiado implicado en sus negocios para controlar a su atractiva mujer, encarga a Johnny que realice una vigilancia sobre ella, siendo testigo de sus devaneos, los cuales están destinados a provocar los celos del propio Johnny, que aún siente algo por Gilda,  teniendo que tapar sus excesos ante su marido.

 
La noche de Carnaval uno de los alemanes es asesinado en el casino y Mundson pide a Johnny que lleve a Gilda a su casa, sucumbiendo a sus encantos, besándola apasionadamente, siendo descubiertos por el propio Mundson que huye en una avioneta que se estrella contra el mar.


Tras la muerte de Mundson, Gilda es libre y acepta la propuesta de matrimonio de Johnny, sin saber que el le exigirá fidelidad matrimonial a diferencia de lo ocurrido en su anterior matrimonio.
Ahora Johnny controla el casino y tiene poco tiempo para estar con su esposa, la cual es controlada por sus hombres para que ésta no flirtee con ningún hombre. Gilda se siente atrapada en la tela de araña de un hombre demasiado ocupado en sus negocios.

 
Gilda logra huir a Montevideo, donde trabaja como cantante, encontrandose con un abogado dispuesto a casarse con ella. Para ello deberá regresar a Argentina y obtener el divorcio, pero Gilda descubrirá demasiado tarde que todo es una trampa de Farrell para volverla a controlar, ya que el supuesto abogado era un hombre del propio Johnny.
Cuando Johnny esta reunido con la policía, Gilda se venga de él saliendo a cantar ante todo el público del casino una provocativa canción en la que se muestra de lo más sensual, siendo su punto culmen cuando se quita el guante. Johnny no puede soportar tal afrenta y le da una bofetada a Gilda.

La espectacular Gilda

Johnny que había seguido fielmente las instrucciones de Mundson, gestionado sus negocios con mano firme, finalmente se derrumba y decide confesar a Obregón (Joseph Calleia), jefe de policía toda la trama de Mundson, el cual se quedó con unas patentes que los alemanes depositaron en sus manos durante la guerra mundial, y que el propio Mundson se negó a devolver una vez acabado el conflicto bélico.


Ordenado el cierre del casino, Obregón le sugiere a Johnny que abandone el país junto a Gilda. Así lo acuerdan el y la propia Gilda, dándose cuenta de que no pueden vivir el uno sin el otro. Entonces aparece sorprendentemente Mundson, el cual simuló su fallecimiento, y que se muestra dispuesto a vengarse de Farrell y Gilda, que cree que lo han traicionado tanto a nivel de negocios, sino sentimental. Pero no podrá hacerlo, pues Tio Pio (Steven Geray), el limpiabotas del casino, mata a Mundson con su propia espada-bastón. Obregón decide pese a todo cerrar los ojos, dando a entender que fue un asesinato en defensa propia, dejando que la pareja abandone el país.



Esta película, llena de medias verdades, supuso la entrada por la puerta grande de Rita Hayworth como mito erótico de aquellos años. A destacar que en su momento la película fue absurdamente prohibida en diferentes países, entre ellos España (franquismo) debido a la sensualidad de la protagonista en el momento de quitarse el guante. Y es que Rita era mucha Rita.

Ficha

Dirección
Charles Vidor
Producción
Virginia Van Upp
Guión
Jo Eisinger
E. A. Ellington
Marion Parsonnet
Música
Hugo Friedhofer
Fotografía
Rudolph Malé

Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1946
Género
Drama, Romance, Cine negro
Duración
110’

Protagonistas

Actor
Personaje
Rita Hayworth
Gilda
Glenn Ford
Johnny Farrell
George Macready
Ballin Mundson
Joseph Calleia
Maurice Obregon
Steven Geray
Tío Pio

Escena del guante y bofetada (inglés)

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