domingo, 25 de agosto de 2013

Ángel Arocha, un delantero rompedor

A lo largo de la historia del fútbol canario, han habido diferentes jugadores que han puesto en pie a las aficiones por las que han jugado. Uno de esos hombres, fue uno de los mejores delanteros que ha dado no sólo el fútbol canario, sino el español de los años 20 y 30 del Siglo XX: Ángel Arocha.

 
Nacido en Chimiche, en el Municipio de Granadilla de Abona, en 1907, Ángel demostro muy pronto sus cualidades goleadoras. No es extraño que el Tenerife lo cogiera para su plantilla, formando un trio goleador espectacular con Benardino Seman y Joaquín Cardenes. En 1925 se inauguraría el estadio local con el nombre de Stadium jugando un amistoso contra el Marino de las Palmas que acabó 2-1 haciendo Arocha el gol victorioso.
Sus aptitudes goleadoras llamaron la atención de varios equipos peninsulares y sería el Barcelona el que se haría con sus servicios, participando en la primera liga de la historia que ganaría precisamente su equipo. Ángel llego a ser muy admirado por los aficionados barcelonistas debido a sus grandes cualidades goleadores (214 goles oficiales en 207 partidos). Pero su leyenda fue aún mayor, cuando llego a ser internacional, siendo el primer jugador de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife en lograrlo. Su debut fue contra Eire anotando un gol que ponía el empate a uno final. Su segundo partido sería de nuevo contra los irlandeses a los que se endoso una manita, contribuyendo el jugador tinerfeño con otro gol.



Arocha caló muy hondo en su isla natal. Un ejemplo fue que tras ganar la liga, el Barcelona hizo escala en la Isla de paso a Sudamérica y a su llegada al muelle fue aclamado por una multitud alegre por ver a su idolo y que le brindó honores de héroe. Entre vítores y halagos, la muchedumbre lo llevó en hombros hasta la sede del Tenerife, en ese momento situada en la Calle Clavel.  
Tras su paso por Barcelona, fichó por el Athletic de Madrid, descendiendo con el equipo colchonero el año en que estalló la fracticida guerra civil, donde el gran jugador canario fallecería en el Frente de Balaguer, formando parte de los nacionales.

 
Se iba uno de los grandes futbolistas de su tiempo que supo hacer frente a la siempre difícil condición de la insularidad, con el lógico problema de las conexiones con la Península, siendo uno de los futbolistas más queridos por las aficiones de los equipos a los que defendió.

No hay comentarios:

Publicar un comentario