jueves, 7 de marzo de 2019

Una actriz con luz propia

Decía la escritora francesa (aunque de padres españoles y cubanos) Anaïs Nin que Luise Rainer era una actriz con luz propia y, de hecho, no le faltaba razón. No había otra como ella y no le faltaba razón, pero no sólo como interprete, sino también como persona. Hizo lo que quiso y cuando quiso. 


Su historia actoral la comenzó en su país natal, Alemanía, y perteneciendo a la celebre compañía de teatro de Max Reindhart, actuando en plena república de Weimar en aquellos reconocidos teatros berlineses que tanta fama tuvieron aquellos años. Sus inicios actorales también los tenemos en Alemania y sería un cazatalentos de la MGM en 1935 el que le dio la oportunidad de ir a Hollywood. No se pensó mucho y no tanto porque fuera una gran oportunidad en su carrera (que de hecho lo era), sino por el ascenso y llegada al poder de los nazis con su política dictatorial y muy especialmente contraria a los judíos. Cabe decir que Luise era de ascendencia judía. 

Con William Powell en "El Gran Ziegfeld"

El éxito de Rainer fue instantáneo: dos películas como "El Gran Ziegfeld" (un musical de 1935 basada en la biografía del productor teatral Florenz Ziegfeld donde ella hace de una actriz polaca de origen judío llamada Anna Held) y "la Buena Tierra" (drama de 1935 donde hace de una resignada campesina llamada O-lang) le dieron dos Oscars a la Mejor Actriz de forma consecutiva (algo que no se volvería a repetir hasta Katharine Hepburn en 1968 y 1969 con "Adivina quién viene esta Noche" y "El León en Invierno" respectivamente), que le granjearon gran reconocimiento por parte del público estadounidense. 

Una mujer de Oscar

Tras esto tuvo varios papeles de películas que no tuvieron éxito y rechazó otros papeles debido a que consideraba que dichos papeles eran frivolos y nada serios (fue propuesta de hecho para el papel de Escarlata O'Hara en "Lo que el Viento se Llevó"). Una de sus celebres frases es:
"Por mi segunda y tercera películas gané el premio de la Academia. Nada peor pudo pasarme. El Óscar no es una maldición. La verdadera maldición es que una vez ganado el Óscar, piensan que uno puede hacer de todo"
La MGM dado dado su carácter inconformista y la falta de control real que tenían sobre ella, decidió que no debía continuar con ellos. El Oscar en gran medida fue su maldición. En Inglaterra hizo varios papeles en teatro y televisión. Ya entonces estaba casada con el que fue su segundo marido.


Hay que recordar la labor activista que hizo en favor de la Segunda República Española, recaudando fondos durante la guerra civil (parte de esos fondos sirvieron para financiar el documental sobre la contienda civil con el título "Spanish Earth"; "Tierra de España", realizado por el realizador holandés Joris Ivens) y rehabilitando un castillo en Francia para acoger a los niños de familias republicanas que huían cuando era más que evidente que Franco ganaría la guerra. Esos fondos. De hecho, se prohibió expresamente por parte de la dictadura el nombre de Luise Rainer.


La relación de Luise con España no acabó ahí: fue la encargada de darle el Premio Oscar a la Mejor Película Extranjera a José Luis Garci por "Volver a Empezar" (en 1983; era la primera película española que consiguió dicho galardón) y recibió un homenaje en el Festival de San Sebastián. Todavía pudimos verla en pequeños papeles como en la película holandesa "El Jugador" antes que ella, la actriz inconformista y con luz propia, nos dejase en 2014. Tenía la estimable edad de 104 años.

Tributo


Oscar de Garci

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