viernes, 15 de marzo de 2019

Detrás de la Llave de Cristal

Puede que fuera por aquel mítico detective Same Spade que tan brillantemente encarnó Bogart en "El Halcón Maltés" o a la famosa pareja de detectives Nick y Nora Charles "El Hombre Delgado", pero parece evidente que algunas otras obras de Dashiell Hammett no han tenido el reconocimiento que merecía. En el fondo en todas ellas habita la violencia y el hampa y en pocas se refleja esto como en "La Llave de Cristal".


Escrita en 1934, en la trama convergen tanto los sentimientos como la política. La trama se centra en la investigación de un homicidio que tiene lugar en un en ambiente preelectoral en una ciudad dominada por dos bandas de gángsters rivales. Como todas las novelas de Hammett, tenemos al protagonista al cual seguimos durante toda la novela para identificarnos con él. Éste es Ned Beaumont, guardaespaldas de Paul Madvig, uno de los gángsters (el cual está asociado a uno de los candidatos), que se ve forzado por las circunstancias a descubrir al culpable del crimen, a pesar de que el resultado puede deparar en la lucha electoral y es que el asesinado es hijo de uno de los candidatos, siendo además colaborador de Madvig.

Dashiell Hammett

En el argumento hay corrupción, ocultación de pruebas, asesinatos, mentiras, pactos y en el fondo parece que estamos ante las noticias del día a día en un periódico cualquiera. Una historia con una amalgama de personajes que parecen ocultar algo.


Hammett es considerado por muchos como el padre de la novela negra y, en cierta medida, lo es también del cine negro. Sus obras tuvieron varías adaptaciones cinematográficas y una de ellas fue "La Llave de Cristal" que fue producida en 1942, teniendo como protagonistas a Brian Donlevy, Veronica Lake y Alan Ladd, siendo la primera cinta en la que Lake y Ladd aparecían juntos de las muchas que rodaron en aquellos años 40 tan proclives para el cine negro.

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