sábado, 23 de abril de 2022

¡¡¡Viva la literatura!!!

La lectura (junto al cine) es uno de mis grandes placeres. Dicen que el que tiene un libro, tiene un amigo y que el que tiene muchos libros, tiene muchos amigos... y es verdad. Poder descubrir nuevos mundos, historias o involucrarte en la vida de los personajes es una alegría indescriptible.



Por eso es sumamente triste que España no sea precisamente un país que destaque por la comprensión lectora porque es verdad que se compran libros, pero la cuestión no está en comprarlos, sino en leerlos y entenderlos.  
Una de las cosas más absurdas que se hacen por los días del libro es la famosa lectura continuada del Quijote en un país en el que muchos de sus habitantes no se lo han leído. Y por ahí podríamos empezar: lo que sería importante y provechoso es fomentar su lectura, especialmente entre los más jóvenes, reivindicando la figura de una personalidad tan importante como don Miguel de Cervantes. No se trata de leer y ya está. Se trata de leer y disfrutar con esa o cualquier otra obra porque ya lo decía el propio Cervantes: "el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho".

viernes, 22 de abril de 2022

¿Qué fue el holodomor?

Tuvo lugar entre 1932 y 1933. La campañas de colectivización agrícola con la requisa subsiguiente de granos ordenadas por el dictador Stalin, lo cual trajo la gran hambruna de Ucrania u holodomor ("matar de hambre" o "hambruna" en ucraniano). 


Lo cierto es que aunque se hizo con la excusa de implantar las políticas agrarias soviéticas, lo cierto es que la idea era someter a la población ucraniana, a la que Stalin y su séquito veía como una amenaza contrarrevolucionaria debido a la conciencia nacional de ésta, lo cual para ellos era una amenaza para la pervivencia de la URSS.


Para ello se llevaron a la fuerza todo el grano, millo, verduras y otros alimentos de máxima necesidad, imponiendo el racionamiento de comida como si estuvieran en medio de un conflicto bélico. Quienes se resistieron fueron arrestados, deportados o ejecutados. Hay quienes han reportado que ante la brutal necesidad de alimento y en medio de un territorio tan hostil, se dieron casos de canibalismo.


Se calcula que 3,9 millones de personas perecieron en ese tiempo, literalmente muertas de hambre, por no hablar de los que fueron ejecutados por la oposición al yugo tiránico de Stalin. No sólo disminuyó la población, sino natalidad y es que los nacimientos bajaron entre un 20% y un 40%. Esta suerte de purga encubierta por parte de la URSS la conocemos como genocidio ucraniano u holocausto ucraniano.

jueves, 14 de abril de 2022

¡Cuídado con el tren! (cuando nació el cine)

"A medida que el tren se acercaba empezó el pánico en el teatro: la gente saltaba y corría. Ese fue el momento en el que nació el cine; no fue simplemente cuestión de técnica o de una nueva forma de reproducir el mundo. Lo que resultó fue un nuevo principio estético"

 Andrei Tarkovski, cineasta ruso


Hay una especie de leyenda urbana (podríamos llamarla así) que nos dice que ante la proyección L'Arrivée d'un train en gare de La Ciotat (La llegada de un tren a la estación de La Ciotat en frances) de los Lumière la reacción del público fue de auténtico terror. No estaban acostumbrados a las imagenes en movimiento y debido a eso corrieron despavoridos antes el tren que se acercaba e incluso se dice que parte del público abandonó la sala, no volviendo a entrar hasta que les aseguraron de que el tren no salía de la pantalla.
 

Como todas historias, cuyo relato se distorsiona a medida que pasa el tiempo, puede que hubiese parte de realidad, por lo que debemos dejarlo dentro de las posibilidades. En la película "La Invención de Hugo" de Martin Scorsese podemos ver la recreación de la escena. George Méliès (interpretado magistralmente por Ben Kingsley) entra a una función del cinematógrafo de los Lumière y ve cómo la gente se asusta al ver el tren avanzando para muy poco después echarse a reír al notar la ilusión (porque el cine en aquellos inicios era eso: una ilusión). Eso, según la película, convencería a Méliès para dejar sus funciones de magia y dedicar toda su vida a ese invento maravilloso, siendo el pionero de los efectos especiales (o trucajes como se denominaban en su época).
 

Lo cierto es que los hermanos veían en el cinenatografo más un entretenimiento que algo con lo que ganarse la vida y como tal lo trataron. "La llegada del tren a la estación de Ciotat", filmada en diagonal y no de forma central (revolucionario en aquellos comienzos), fue una de las primeras películas que exhibieron los Lumière, que ya un 28 de Diciembre de 1895, habían realizado su primera función pagada de películas en un programa de diez cortos a los que añadieron en 1896 la llegada del tren. 

El hombre... que quiso ser Rey

 "No somos dioses, pero somos ingleses, que es casi lo mismo"
 
Michael Caine como Peachy Carnehan, el hombre que pudo Reinar (1975)
 
El título de la película en español fue "El hombre que pudo reinar", mientras el título del inmortal cuento de Rudyard Kipling (el autor de "El Libro de la Selva" entre otros) es "El hombre que quiso ser Rey", pero más allá de esto, tanto la película como la obra en que se basa, reflejan a la perfección el género de aventuras, trazado con un toque de reflexión sobre el imperialismo inglés y la opresión sobre los que ellos creen que son inferiores.
 

Y es que el título debería llamarse (y sí; se que vuelvo a entrar en la "polémica" sobre el título) el hombre que quiso ser un Dios porque utilizando sus conocimientos occidentales para impresionar a los nativos de aquel pueblo de sobra conocido que es Kafiristán (al ladito de Afganistán... y si no me creen, busquenlo en el mapa), no es que se hagan pasar por Reyes (aunque el papel de presunto Rey lo ejerza Dravot), sino por seres de origen cuasi divino, algo que entrara en conflicto con sus necesidades humanas y que les lleva al desastre.
 
El autor
 
La frase con la que encabezo este post no es de la novela, sino exclusivamente de la película, pero refleja a la perfección lo que es la obra de Kipling. No dioses y sí humanos; muy humanos. Por cuentos como este muchos nos aficionamos a los relatos de aventuras, deseando conquistar reinos y entrando en contacto con pueblos desconocidos.