viernes, 7 de febrero de 2020

"Así se hacen las películas" por Sidney Lumet

"No sé de qué trata mi vida ni quiero saberlo. Mi vida se define a sí misma cuando la vivo. Las películas se definirán a sí mismas cuando las haga"
Cuando Sidney Lumet publicó el libro "Así se hacen las películas" ya había dirigido muchas y muy grandes películas. Era el año 1995; ya quedaba muy lejos cuando en 1957 estrenó la adaptación (la mejor y más reconocida) para el cine de la obra teatral "Doce Hombres sin Piedad", contando entre otros actores con Henry Fonda, Lee J. Cobb y Martin Balsam entre otros. En cierta medida no era extraño que Lumet se estrenase en esto del cine con la adaptación de tal obra teatral.


El por aquel momento joven chico nacido en Filadelfia hijo de inmigrante polaco de origenes judios y una bailarina tuvo sus comienzos en los en teatros judíos de Broadway durante la década de 1931 y ya en los 40 comenzó a dirigir sus propias obras de teatro en el off-Broadway (obras estrenadas en Nueva York, pero fuera del circuito de Broadway), dirigiendo a actores del calibre de Yul Brynner, Eli Wallach y diversos miembros del Actor's Studio. Cuando Lumet estrenó la mencionada "Doce Hombres sin Piedad" contaba con la edad de 33 años, consiguiendo el Oso de Oro en el Festival de Berlín y su primera nominación en los Oscars de Mejor Película, Mejor Director y mejor Guion Adaptado. 

Dirigiendo a Henry Fonda (ni más, ni menos)

Como director tuvo sus altos y bajos. Pasó del cine dramático con simples adaptaciones teatrales (acuerdense de "Piel de Serpiente" con Anna Magnani, Marlon Brando y Joan Woodward por ejemplo) a uno con referencias bélicas (un ejemplo lo tenemos en "La Colina de los Hombres Perdidos" con Sean Connery), siguiendo hacía el más oscuro y realista, mostrandonos a partir de los 70 menos amables de los Estados Unidos. Gran parte de sus filmes más importantes están ambientados en Nueva York, una ciudad con la que mantuvo siempre una relación extraordinariamente profunda. Así tenemos una serie de películas policíacas: Supergolpe en Manhattan, "Tarde de perros" y "Sérpico" con Al Pacino , "El Príncipe de la Ciudad, "Veredicto final", en las que realizaba un cuadro minuciosamente amargo de la sociedad americana.


Esto se evidenció de forma clarisima con "Network," (con William Holden, Faye Dunaway, Peter Finch y Robert Duvall) obra sobrecogedoramente actual sobre  la despersonalización de la televisión (¡es una película de 1976!) y con "El Prestamista" donde nos narra la historia de un sobreviviente del Holocausto Nazi interpretado por Rod Steiger. 


Tampco podemos olvidar la adaptación de la novela de Agatha Christie "Asesinato en el Orient Express", que no sólo destaca por su apego al argumento original, sino por la pleyade de estrellas con los que contó para tal película: Lauren Bacall, Sean Connery, Ingrid Bergman (que ganó su tercer Oscar, en este caso a la Mejor Actriz Secundaria), Anthony Perkins, Albert Finney, Jacqueline Bisset, Richard Widmark... y con la cámara, que para el propio Lumet era una estrella más.

Rodando entre estrellas

Nunca ganó un Oscar (salvo el Honorífico de 2004), pero no es más que el absurdo de una Academia que no siempre ha reconocido a los genios. Y Lumet lo era. El hombre que del teatro al cine e incluso la televisión hizo verdad sus propias palabras: "el fondo de la cuestión a la que me enfrento desde el momento en que decido dirigir una película: puedo equivocarme. ¿Y qué? Correré el riesgo. Los críticos nunca lo hacen. Ni el público, si descontamos los ocho dólares que cuesta la entrada (...) ¿Y qué pasa si acierto? Entonces puede que haga otra película. Lo que me dará otra oportunidad de acertar o equivocarme. Y de dedicarme, una vez más, al mejor trabajo del mundo".


A continuación, he realizado una lista de las que, en mi opinión, son sus mejores películas.

Sus mejores películas
1. Doce Hombres sin Piedad

 

2. Network



3. Serpico


4. Tarde de Perros


5. Asesinato en el Orient Express


6. Veredicto Final 


7. La Colina de los Hombres Perdidos


8. Punto Limite


9. El Prestamista


10. La Trampa de la Muerte

Frágil (crítica de Silvia Estivill)

Cada segundo que aparece en pantalla es un estudio de talento filmatográfico y es que Oscar Villarroya sigue demostrando con su último corto, que no hace falta mucho metraje para calar muy hondo en el espectador. 


Solo 4’52 minutos son suficientes para plasmar: la desesperación, el desasosiego y la impotencia del gélido clima que envuelve “Frágil” y sus dos personajes enlazados por el amor y separados por la tragedia y el tiempo. 
El arranque del corto es casi ejemplar. Los intereses cruzados tanto de los protagonistas como del director aparecen en pantalla sobre la arena: el reloj, la vela, el bolso, todo oxidado por el tiempo...todos los simbolismos del juego, con las que un gran maestro coloca sus piezas, para desgranarnos una partida final. Y Una partida perdida desde hacía años ante la pérdida de la persona amada. 


Y es que la muerte es solo la solución inevitable del sufrimiento, del no poder más, de la incomodidad del sin sentido para tanto dolor. Pero todo ese desasosiego, ese credo sobre la pérdida, se incrementa paulatinamente sin darnos tregua, bajo la narración de un maestro como Miguel Rellán, segundo protagonista de la historia. Representando a las personas impotentes que quedan después de una tragedia, incapaces que seguir viviendo ante la pérdida, condenados a una muerte en vida. 


La narración va contándonos sin tapujos la soledad de envejecer sin la persona amada y la necesidad de reencontrarse con ella al final de una existencia sin sentido. Y al terminar esa vida, que ha transcurrido en vano, a través del tiempo, nuestra mente regresa, como nunca se ha ido, al recuerdo, acercándonos poco a poco al destino inevitable.


Finalmente pendientes de las últimas palabras, la escena se llena de austeridad y silencio que permite al espectador concentrarse en lo que transmite, lo que importa, tan solemne como la propia muerte. Pero Villarroya, no nos deja respirar y adereza ese silencio eterno con la última escena del mar en calma, callado y sereno desgarrándonos definitivamente. Un corto que personalmente me ha encantado y contra más lo pienso más me gusta. 
LO MEJOR: Lo cuidada y detallada producción en la que se nota el buen hacer y el cariño puesto de todo el equipo. Unos casi 5 minutos nunca fueron tan cortos. La voz en off que envuelve todo el relato con la maestría de un gran Miguel Rellán. La música al igual que el silencio que se torna el tercer protagonista de la trama. 
LO PEOR: La sensación de desasosiego que te crea y el mal rato al analizar el metraje. Unos casi 5 minutos nunca fueron tan cortos. Saber que en 5 min te ha llegado más una historia que muchas producciones consagradas de 3 horas y media. 

Sílvia Estivill.

domingo, 2 de febrero de 2020

Arthur Schopenhauer en 10 frases

El máximo representante en lo que se dio en llamar pesimismo (la vida es dolor y sufrimiento), Arthur Schopenhauer es uno de los pensadores más importantes del Siglo XIX, que influyó notablemente durante el Siglo XX.


Con una filosofía deudora de Platón y Spinoza. influida por Kant y que sirve como puente de la filosofía oriental en Europa, su obra más reconocida es "Die Welt als Wille und Vorstellung" (El Mundo como Voluntad y Representación") es una de las obras más importantes de la filosofía contemporánea.
 
"A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia existencia"

"El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros los que las jugamos"

"La riqueza semeja al agua de mar: cuanto más se bebe de ella, tanto más sediento se vuelve uno"

"Bajo el imperio de un interés amoroso, desaparece todo peligro y hasta el ser más pusilánime encuentra valor"

"Nada es tan implacable ni tan cruel como la envidia; y, sin embargo, en despertarla es en lo que principalmente nos esforzamos, de manera constante"

"Pocas veces pensamos en lo que tenemos; pero siempre en lo que nos falta"

"Hay que pensar como la minoría y hablar como la mayoría"

"Los hombres vulgares sólo piensan en cómo pasar el tiempo. Un hombre inteligente procura aprovecharlo"

"La vida y los sueños son páginas de un mismo libro; leerlo en orden es vivir; ojearlo es soñar"

"Toda vida es sufrimiento"

sábado, 1 de febrero de 2020

Mis imprescindibles del cine alemán

No me es fácil hablar del cine alemán; sus películas indudablemente están fuera de toda duda: son una maravilla. Lo que pasa es que éste ha estado al albur de temas políticos bastante complicados. Desde el Imperio Alemán, pasando por la fallida República de Weimar, los nazis, la Alemania sin unificar... algo que ha influido en su cine para bien (a veces) como para mal con problemas con la censura y no sólo me estoy refiriendo a la dictadura hitleriana (el expresionismo en plena República de Weimar tuvo algunos problemas con determinados finales que tuvieron que ser "modificados").


Si hablamos del cine alemán tenemos que tomar como referencia al expresionismo con sus formidables películas con algún portentoso drama, pero muchas de ellas relacionadas con el terror o incluso la ciencia ficción. En los 70, con la Alemania dividida, hubo un renacer del cine germano para encontrarnos en un cine actual con historias muy humanas muchas de ellas relacionadas con su pasado reciente y no tan reciente donde se pone de relieve la miseria producida tanto por el nazismo como por el comunismo. No he puesto ninguna película del periodo nazi, pero las obras documentales de Leni Rriefenstahl como Olympia desde el punto de vista visual son extraordinarias.
Por ello me he atrevido a hacer una lista de las que, en mi opinión, son las mejores obras del cine alemán (para realizar dicha lista he puesto entre paréntesis el año de producción y el cineasta), comprendiendo la época de la Alemania no unificada. Para aclararlo, he puesto con un asterisco las películas pertenecientes a esta época de las cuales todas son de la República Federal Alemana (RDA), también conocida como Alemania Occidental o Alemania del Oeste (La Alemania democrática en definitiva).

Mis películas
1. El Gabinete del Doctor Caligari (Robert Wiene, 1920)
2. La Vida de los Otros (Florian Henckel von Donnersmarck, 2006)
3. Metrópolis (Fritz Lang, 1927)
4. El Hundimiento (Oliver Hirschbiegel, 2004)
5. Nosferatu, una Sinfonía del Horror (F. W. Murnau, 1922)
6. Fausto, una Historia Popular Germana (F. W. Murnau, 1926)
7. El Ángel Azul (Josef von Sternberg, 1930)
8. Fitzcarraldo (Werner Herzog, 1982)*
9. Good Bye, Lenin! (Wolfgang Becker, 2003)
10. La Ola (Dennis Gansel, 2008)
11. El Último (F. W. Murnau, 1924)
12. M (Fritz Lang, 1931)
13. El Nombre de la Rosa (Jean-Jacques Annaud, 1986)*
14. Sonata de Otoño (Ingmar Bergman, 1978)*
15. El Golem (Paul Wegener y Carl Boese, 1920)
16. Paris, Texas (Wim Wenders, 1984)*
17. Las Tres Luces (Fritz Lang, 1921)
18. El Puente (Bernhard Wicki, 1959)
19. Las amargas lágrimas de Petra von Kant (Rainer Werner Fassbinder, 1972)*
20.  El Doctor Mabuse (Fritz Lang, 1922)
21. El Tambor de Hojalata (Volker Schlöndorff, 1979)*
22. Todos nos llamamos Alí (Rainer Werner Fassbinder, 1974)*
23. Tartufo, el Hipocrita (F. W. Murnau, 1925)
24. La Caja de Pandora (Georg Wilhelm Pabst, 1929)
25. El Submarino (Wolfgang Petersen, 1981)*
26. Alicia en las Ciudades (Wim Wenders, 1974)*
27. En el Curso del Tiempo (Wim Wenders, 1976)*
28. El Testamento del Doctor Mabuse (Fritz Lang, 1933)
29. Aguirre, la Colera de Dios (Werner Herzog, 1972)*
30. Vampyr (Carl Theodor Dreyer, 1932)
31.Los Nibelungos: la Muerte de Sigfrido (Fritz Lang, 1924)
32. Las Aventuras del Príncipe Achmed (Lotte Reiniger, 1928)
33. El Matrimonio de Maria Braun (Rainer Werner Fassbinder, 1979)*
34. Los Nibelungos: la Venganza de Krimilda (Fritz Lang, 1924)
35. El Enigma de Gaspar Hauser (Werner Herzog, 1974)*
36. El Amigo Americano (Win Wenders, 1977)*
37. Stroszek (Werner Herzog, 1977)*
38. Stalingrado (Joseph Vilsmaier, 1993)
39. El Cielo sobre Berlín (Win Wenders, 1987)*
40. Nosferatu, Vampiro de la Noche (Werner Herzog, 1979)*
41. Los Crímenes del Doctor Mabuse (Fritz Lang, 1960)*
42. Bagdad Cafe (Percy Adlon, 1987)*
43. Phantom (F. W. Murnau, 1922)
44. La Ley del Más Fuerte (Rainer Werner Fassbinder, 1975)*
45. La Cinta Blanca (Michael Haneke, 2009)
46. La Mujer en la Luna (Fritz Lang, 1929)
47. El Castillo Encantado (F. W. Murnau, 1921)
48. La Tierra en Llamas (F. W. Murnau, 1922)
49. La Historia Interminable (Wolfgang Petersen, 1984)*
50. Muchachas de Uniforme (Leontine Sagan y Carl Froelich, 1931)

Cineastas de la lista (los que más aparecen)
1. Fritz Lang (9) 
2. F. W. Murnau (7)
3. Werner Herzog (5) 
4. Win Wenders (5)
5. Rainer Werner Fassbinder (4)

Películas por décadas
Años 20 (17)
Años 30 (5)
Años 40 (0)
Años 50 (1)
Años 60 (1)
Años 70 (13)
Años 80 (7)
Años 90 (1)
Años 00 del Siglo XXI (5)

Películas con asterisco (porcentaje): 21 de 50 (42%)

¡Qué dificil es ser un fantasma!

Tengo que reconocer (para mi vergüenza) que hasta hace unos días no había leído "El Fantasma de Canterville" y digo vergüenza porque estamos ante una de los relatos más reconocidos de la literatura inglesa en general y de su autor, Oscar Wilde, en particular, habiendose adaptado a la televisión, el cine y el teatro con más o menos fidelidad al texto original.


La historia es una mezcla de terror y humor, aunque tiene más de este último, cosa que no es de extrañar precisamente en autores del calibre de Wilde, acostumbrado a ese fino humor ingles no siempre comprendido por el resto.


Hiram B. Otis, un hombre de los Estados Unidos, se muda junto a su familia a dicho castillo, incluso tras ser advertido por el viejo Canterville de la presencia del fantasma de un antepasado suyo, sir Simon de Canterville, el cual está acostumbrado a asustar a todo aquel que tiene la mala suerte de encontrarse con él... pero no será así con los señores Otis, su hijo mayor Washington, su hija Virginia y los gemelos, que le gastaran todo tipo de bromas pesadas (partícularmente los gemelos) o pasando de él literalmente, haciendo que el fantasma se encolerice al principio, pudiendose decir que acaba deprimido ante sus nuevos dueños por el pragmatismo de éstos y su falta de miedo/pavor por su presencia (eso por no hablar de una mancha de sangre que por mucho que intentan limpiarla, no se va, cambiando todos los días de color).


La cosa es que si Sir Simon está vagando como Alma en pena sin encontrar la Paz por haber asesinado a su esposa tan solo por ser una mujer anodina. Sólo la reconciliación con Dios, hará que su Alma se salve.


Entre lo profano y lo sagrado, este relato corto representa el choque/encuentro entre dos mundos: el más antiguo (el supersticioso, el cual es representado por los ingleses, los cuales temen al fantasma) y el más moderno (y nada supersticioso, que se halla representado por los estadounidenses), los cuales no es que no temieran al fantasma, sino que se burlaban de él.

El barranco de Santos

El barranco de Santos atraviesa de parte a parte la ciudad de Santa Cruz de Tenerife. Partiendo del monte de las Mercedes, bosque de laurisilva enclavado en el macizo de Anaga, teniendo dicho barranco unos 16 kilometros de largo, atravesando la vega lagunera, bordeando las montañas de Anaga para desembocar en la dársena de Los Llanos del puerto chicharrero.


Más concretamente, el barranco atraviesa los barrios laguneros de La Verdellada, Gracia, Finca España y La Cuesta, así como el centro de Santa Cruz de Tenerife, pudiendose encontrar Junto a su desembocadura la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, el Museo de la Naturaleza y el Hombre o el TEA. Antigualmente las lavanderas aprovechaban las aguas de lluvia para lavar la ropa en el barranco o incluso había gente que se bañaba en el mismo.
Varios puentes cruzan el barranco, siendo los más destacados el Puente de Zurita o Puente Zurita (1754), el de Las Asuncionistas (1870), el de El Cabo (1892), el de Galcerán (1928), el de la Avenida Marítima (1930), el del General Serrador (1942), el de Javier de Loño Pérez (1972) y el puente de Nácere Hayek (2005). Los más cruzados son los de Galcerán y del General Serrador. 

Puente Galceran. Abajo podemos ver plataneras

El puente Galceran, cuya obra comenzó el 7 de Junio de 1926, siendo Alcalde el ilustre don Santiago García Sanabria fue inaugurado el 19 de Octubre de 1928 con motivo de la visita de Miguel Primo de Rivera, facilitando dicho puente la comunicación de los barrios de El Cabo y Los Llanos con el resto de la ciudad, mientras el puente General Serrador (o puente Serrador a secas) fue construido por el arquitecto José Blasco Robles por encargo del Mando Económico de Canarias cuando el Capitán General de Canarias era Ricardo Serrador, aunque su conclusión fue en 1943 cuando el muy querido General Francisco García Escámez era el Capitán General, ya que Serrador falleció en 1942. El Ayuntamiento chicharrero acordó que el puente que se fabricó para unir la calle del Norte con el Mercado llevara su nombre. Como curiosidad el mercado se llama Mercado Nuestra Señora de África en honor de la onomastica de la mujer del General.  En ambas entradas del puente hay dos leones de bronce, los cuales representan las victorias del General. 
Volviendo al barranco... el origen del nombre (de Santos) que es más aceptado es el que éste proviene del apellido del colonizador Diego de Santos, el cual poseía casa y propiedades junto a la desembocadura de dicho barranco, ya que era muy habitual que a los colonizadores se les diera tierras merced a su servicio recibiendo el apellido de éstos. Así tenemos el barranco de Badajoz (Juan de Badajoz) en Tenerife o la finca de Osorio (Conde de Osorio) en la Gran Canaria. Dicen que en el mismo barranco, el Adelantado Fernández de Lugo fundó su campamento principal por el año 1494. Dos años después terminaria la conquista.


Otra teoría curiosa defendida por el reconocido historiador natural de San Miguel de Abona, Juan de Bethencourt Alfonso (enlace) en su magnifica obra "Historia del Pueblo Guanche" es que inicialmente el barranco se denominaba barranco Santo (sin la preposición "de") por exitir en los márgenes del mismo una cueva adoratoria con ídolos guanches. Respetando muchisimo a Bethencourt Alfonso, esa teoría ha sido fuertemente rechazada.

domingo, 26 de enero de 2020

La maravillosa Combarro

Hace ya un tiempo que pase por Combarro y aún puedo decir que estoy maravillado. Fue en 2017 cuando fuímos mi madre y yo a Galicia. Fue el primer día de nuestro viaje cuando viniendo de la ciudad de Pontevedra, recalamos en Combarro, algo no casual, puesto que mi madre ya había vistó un documental sobre la zona y teníamos intención de ir. Fijense que fuí a sitios como La Coruña, Santiago y la mencionada Pontevedra, pero puedo decir que Combarro es uno de los sitios más extraordinarios de Galicia. 


De entrada decir que es un sitio muy turístico, por lo que es normal que te encuentres con muchas personas no sólo de España, sino del mundo, pero merece la pena. El centro histórico del pueblo se extiende a orillas de la ría de Pontevedra, junto a la carretera que te lleva hacia O Grove (de la que ya hablé en su momento y donde estaba nuestro hotel. Enlace), y a unos cinco kilómetros de Pontevedra capital,  por lo que es muy buena idea coger la guagua.
Si en algo destaca Combarro es por sus horreos, pudiendo encontrar según he leído (evidentemente no los conté) hasta 60 de estos elementos, estándo unos 30 en la mismisima orilla del pueblo. Es evidente que los horreos, junto a los cruceiros (enlace), aún siendo dos elementos distintivos de Galicia, son particularmente importantes para Combarro. 


Avanzando por la pequeña (y un poco estrecha) rúa de San Roque, llegas a la homonima Iglesia Parroquial (hecha toda de piedra) escoltada por supuesto por un cruceiro. Durante el paseo, podras ir a la la plaza de la Fuente y a la playa de Padrón, con una sucesión de horreos mirando a la ría. Si la marea está baja (así fue en nuestro caso) puedes regresar andando mientras contemplas los mismisimos hórreos de Combarro.


En el pequeño muelle podrás ir a alguna de las terrazas de la zona, pudiendo probar platos típicos. A mi madre y a mi particularmente nos encantaron las zamburiñas y, por supuesto, que no falte el punto... y eso que de Pontevedra ya habiamos tomado las celebres empanadas. 


Por supuesto que el tema turístico está muy presente con tiendas de souvenirs y demás. Nosotros iríamos una segunda vez, puesto que estabamos en un viaje organizado (que empezamos el Lunes) y una de las rutas era Pontevedra-Combarro; un simple despiste... bastante afortunado. Puesto que aquel primer día (el segundo realmente, puesto que habíamos llegado el día anterior, que era Sabado) pudimos ir más a nuestro aire y contemplar la extraordinaria Pontevedra y la maravillosa Combarro.