Mostrando entradas con la etiqueta Canarias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Canarias. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de mayo de 2022

El pionero del fútbol canario

Las Islas Canarias fueron por su situación geográfica un punto de encuentro de diferentes nacionalidades, destacando muy especialmente los ingleses, que recalaban en la zona bien de paso porque eran marinos o bien para quedarse, formandose una nutrida colonia de británicos. Fueron precisamente éstos los que trajeron el football a las islas, celebrandose partidos o encuentros en la que de forma inmediata se apuntaron los jovenes canarios de entonces, los cuales acabarian creando teams o sociedades por el mero hecho de disfrutar de un deporte que ya en los años 80 del Siglo XIX se practicaba de forma profesional en Inglaterra, jugandose la primera edición de la Primera División de dicho país en 1888.



En estos años, como una consecuencia del tráfico marítimo, la ciudad de Las Palmas se abre hacia los arenales, construyendose los primeros hoteles, practicandose deportes como el golf o el football. Ya entonces surgieron las primeras rivalidades entre los teams de entonces, disputandose diversos encuentros o matchs. Fue con ese desarrollo turístico  (y futbolístico) de Las Palmas donde nace nuestro protagonista.
José Gonçalves García, nació en Las Palmas en 1894, siendo hijo de un marino portugués natural de Funchal establecido en el Puerto de la Luz. Pepe (como siempre se le conoció) vivió en Inglaterra muchos años debido sus estudios y las relaciones familiares con los mercados ingleses (basicamente con los puertos de Liverpool y Newcastle). A su vuelta, junto a otros héroes, fundo el Club Victoria, cuyo nombre se debe a la Reina Victoria de Inglaterra, cuya vestimenta sería la blanquinegra en honor del Newcastle, club de los amores ingleses de Pepe. Recibirían el título de Real de manos de Alfonso XIII.
Gonçalves vivió por y para el football. Destacó tanto como jugador, entrenador o árbitro, siendo uno de los promotores la Federación Canaria de Fútbol de la que fue miembro. Como futbolista comenzó jugando de delantero centro. Gonçalves conocía muy bien sus limitaciones y virtudes: era corpulento, pero cabeceaba muy bien, lo que sirvió al Victoria para ganar muchos partidos, entre ellos uno al Club Sporting Tenerife (embrión del futuro Club Deportivo Tenerife) que acabó 0-1. Pepe llegó a jugar incluso de portero. El Real Victoria fue el primer team canario en viajar a la península para disputar encuentros en Valencia, Castellón, Barcelona, Zaragoza y Madrid. Varios jugadores del club recibirian ofertas, acabando por irse a la Península, entre ellos José Padrón, al que se conoció como "El Sueco", formando parte de un glorioso Español de Barcelona con una magnífica linea de ataque liderada por él, Martín Ventolrá y Crisant Bosch. "El Sueco" sería el primer futbolista canario en jugar con la Selección Española (el primero de la provincia de Santa Cruz de Tenerife fue Ángel Arocha). Otros futbolistas que pasaron por el Real Victoria fueron el extraordinario Hilario Marrero, que jugó en el Madrid (sin título de Real) de Zamora, Quincoces y compañía, y Miguel "el palmero", poderoso extremo derecha del Atlético de Madrid en los años 50. Ambos fueron internacionales.
Volviendo a Pepe Gonçalves. Éste también actuó como árbitro (en aquella época era normal que jugadores o exjugadores pudiesen arbitrar partidos) ya que destacaba por su experiencia y personalidad, Fue fundador y Presidente del Colegio Canario de Arbitros, entrenando y presidiendo varias ocasiones al Real Club Victoria, el cual muchos años después sería uno de los clubes fundadores de la U. D. Las Palmas, cediendo varios jugadores al club amarillo, los cuales protagonizaron un ascenso meteorico de la regional a la Primera División.


Pepe, gran hombre admirado por todos, fue toda una personalidad de la sociedad canaria en general y de Las Palmas en partícular, destacando por su cercania y una atractiva presencia, unida a su gran fama como bailador de tangos. Se le concedió la medalla al mérito futbolístico en 1929. Pocos suponían que en 1934 fallecería de forma prematura por una infección intestinal un 27 de Febrero de 1934 siendo enterrado un Martes de carnaval en una impresionante manifestación de duelo por parte de todos, lejanos y cercanos, que veían que se iba un hombre, el cual es, como dice un busto ubicado en el paseo de las Canteras de su ciudad, el pionero del fútbol canario.

sábado, 19 de marzo de 2022

La ermita del pino

Ubicada en la zona de Charco del Pino, en el municipio de Granadilla de Abona, la ermita del pino, también conocida como la ermita de Nuestra Señora del Pino (o de las Nieves), contempla el tipico paisaje del sur. Para ir a ella sólo hemos de pasar por un camino estrecho y asfaltado, habiendo en los alrededores diferentes huertos y fincas. Y ahí encontramos la ermita ubicada junto a una antigua hacienda canaria. 


La ermita fue fundada por el alferez don Pedro González del Castillo, vecino de Vilaflor, en 1725, estando bien conservada. En la entrada podemos ver a la derecha un pequeño pulpito, mientras en el fondo hallamos un retablo que representa al juicio final. Sin embargo, el campanario, que hace muchos años que no tiene campaña, no se halla en la ermita, sino en la casa anexa (la cual paradójicamente es independiente de la propia ermita), datandose del año 1877. 



Dentro de una urna podemos hallar a la Virgen de las Nieves (también llamada del Pino), cuya festividad se celebra con gran jolgorio en la ermita todos los días de las Nieves (5 de Agosto). 


A modo anecdótico, una vez entramos en la ermita podemos ver bajo el gran retablo del juicio final, a su izquierda, un pequeño nicho en la pared que contiene un cráneo humano. Hoy en día lo podemos ver protegido por un cristal, pero hace un tiempo había tan solo un trozo de madera donde se podía leer: "Rogad a Dios por mi Alma...". Se dice que si será el fundador de la ermita; otros que si serán los restos de un Sacerdote. A saber, pero lo cierto es que es un mero ejemplo visual de lo que somos...

domingo, 7 de marzo de 2021

Guagua: origen de una palabra

Hasta los penínsulares saben que los canarios llamamos guagua a lo que ellos llaman autobuses. La cuestión es de dónde viene ese término para referirse a los vehículos de transporte colectivo. 
 

Al parecer tiene su origen en la isla de Cuba con la que los canarios tuvimos mucha relación debido a las migraciones históricas con dicha isla (al igual que otras regiones del orbe hispanoaméricano). Guagua proviene de la adaptación fonética de la palabra inglesa waggon, vagón en inglés, la cual a su vez en una palabra utilizada para las grandes carretas que viajaban hacia el oeste (quien ha visto películas western sabe a lo que me refiero). Dicho término era utilizado en la isla de Cuba para el transporte colectivo de personas  debido a su parecido fonético con la locución caribeña "de guagua", que significa "de balde". Y es que debido al coste económico de los transportes públicos, los vehículos de tranporte colectivo se convirtieron en guaguas o vehículos para viajar "de balde". 
 

Los emigrantes canarios debieron traer esta palabra a su tierra alrededor de la segunda década del Siglo XX dado que hasta esa época (y más bien a finales de la década de los 20) no hay prueba documental de la utilización de dicho término. De hecho, la academia canaria de la lengua recoge que "En Tenerife, según testimonio de personas mayores, todavía en los primeros años de la década de los cuarenta se empleaba la voz jardinera para designar al vehículo de transporte público, y fue por esos años cuando se extendió rápidamente, a partir de la capital, la voz guagua en lugar no de autobús, término que nunca se había usado, sino de jardinera".

martes, 2 de febrero de 2021

La Isla de Canaria

Cuenta Plinio el Joven que Juba II envió una expedición a las Islas Canarias y a Madeira (o isla de la Madera), contando que el propio Rey habría dado el nombre de Canarias a esas islas porque se encontraron grandes perros feroces (canarius, del latín can, canis o perro), recogiendo información sobre flora, fauna y etnografía. De hecho, es por eso que en el escudo de Canarias aparecen dos perros. Nombra a cinco: Nivaria (la isla de las nieves perpetuas con el pico Teide como emblema, Tenerife), Capraria (La Gomera), Junonia Mayor (probablemente, La Palma), Iunonia Menor (Lanzarote) y Ombrios (El Hierro) y la que dio nombre a todas: Canaria, que fue donde según la tradición encontraron a tal mencionado gran número de perros. Por si no lo saben, esta isla de Canaria es la que conocemos actualmente como Gran Canaria, aunque es bien sabido que hasta en mapas de bien entrado el Siglo XIX su denominación oficial fue Canaria y las islas eran las Islas de Canaria, pero... ¿a qué se debe tal cosa?
 

La primera referencia al Gran añadido a Canaria lo tenemos en Le Canarien, la crónica de la primera étapa de la conquista de Canarias llevada a cabo por los normandos Juan de Bethencourt y Gadifer de la Salle, probablemente por la creencia que de todas las islas, Canaria era la más grande (lo cierto es que es la tercera en extensión, por detrás de Tenerife y Fuerteventura), aunque otros hablan de que al añadido Gran proviene de la nobleza de sus habitantes o de la fiereza con la que los canarios lucharon contra los conquistadores, teniendo como uno de sus lideres al extraordinario Doramas. Así lo recoge el legendario Fray Juan de Abréu Galindo en su "Historia de la conquista de las siete islas de Canaria" diciendo que esta isla fue "la que más trabajo y sangre costó a los que la redujeron a la santa fe católica", y por eso le pusieron el nombre "bien conveniente a sus hechos, nobleza y ser, de Grande, que ha tenido y tiene y durará", añadiendo que "llamándole grande, no porque sea grande la isla, ni la mayor, ni la mayor en cantidad, sino en cualidad, por la grande resistencia y fortaleza que en ella halló de los naturales en defenderse y ofender con destreza de los que mal y daño les querían hacer", algo que entraría en contradicción con Le Canarien que ya la llama Gran. Cabe resaltar que a las Islas de Canaria no se le añadían los artículos a las mismas: así el Hierro era Hierro, Palma era La Palma (su nombre completo es San Miguel de La Palma, pero esa es otra historia) y Gomera era la Gomera. 
 

Cabe resalta que se la denominaba por lo general Canaria, pero en ocasiones se decía la Gran Canaria, apareciendo indistintamente uno u otro. Viera y Clavijo usa ambos términos, pero siempre tendiendo hacía la de Canaria y, de hecho, en la épica cantata del Mencey Loco de Ramón Gil Roldan, politico, abogado y periodista, menciona a Francisco Maldonado como Gobernador de Canaria. También es verdad que en el mismo tema se dice "Entonces llego el de Lugo y tras el primer esfuerzo ineficaz que le trajo la derrota de acentejo, armado en la Gran Canaria con Guanarteme el converso... ".


Lo cierto es que el nombre de Gran Canaria fue y es asumido como tal cuando lo cierto es que hasta al menos bien entrado el XIX no se le añade el Gran a los mapas (sin el artículo la) al de Canaria (desconozco el motivo de tal cambio), al igual las Islas de Canaria pasan a ser Islas Canarias.

martes, 22 de diciembre de 2020

El crimen del siglo. La extraña familia Alexander

Este suceso tuvo lugar en la calle Jesús Nazareno en el centro de Santa Cruz de Tenerife. Tuvo lugar el 16 de Diciembre de 1978 y los agentes que se personaron horas después en la primera planta del número 37 no daban crédito a lo que estaban viendo.


Ante sus ojos veían los cuerpos descuartizados de tres mujeres esparcidos por varias partes de la vivienda. Dichos cuerpos correspondían a los de Dagmar, de 41 años, y a sus hijas, Marina, de 17, y Petra de 15. A los tintes terribles de la situación, se unía el sobrecogedor hecho de que el crimen había sido llevado a cabo por el hijo y hermano de las víctimas Frank, de 16 años, y su padre Harald, de 39, pero... ¿Cómo se había generado tal suceso macabro?
Los Alexander eran originarios de Dresde, Alemania, mudándose posteriormente a Hamburgo, donde Harald, el cual había pasado 15 años en un centro psiquiátrico, se convirtió en discípulo de George Riehle, líder de la Sociedad Lorber, una secta formada por Jacob Lorber a principios del siglo XIX que enseñaba la abnegación inquebrantable y sostenía la creencia de que todos los que no eran miembros de su grupo eran malvados y se guiaban por el diablo. Era la conjunción perfecta para un enfermo mental como Harald Alexander, que conoció a Riehle en Hamburgo y lo cuidó durante sus últimos días. Cuando falleció, Harald le anunció a su esposa que había heredado el liderazgo de la Sociedad Lorber, aparte de un viejo abrigo fetiche y un órgano portátil con mecanismo de acordeón que proporcionaba acompañamiento musical en sus extrañas reuniones. Los vecinos de la casa de los Alexander en Santa Cruz de Tenerife relataron a la prensa, que las sesiones de cantos, órgano y oraciones que se escuchaban en el piso de aquellos alemanes día tras día y que duraban horas y horas. Todos también coincidían en que era una familia extraña y con poco trato con los demás vecinos.

Las asesinadas 

Cuando nació su hijo Frank, Harald le dijo a su esposa que ahora era el "profeta de Dios" y que todos sus caprichos debían ser obedecidos, algo que no sólo aceptó ella, sino sus propias hijas, convirtiéndose literalmente en sus sirvientas e incluso en sus esclavas sexuales. Aparte de las asesinadas, también se hallaba Sabine (que era gemela de Petra) y que en ese momento estaba trabajando, librándose del brutal crimen.
Los rumores sobre la extraña familia Alexander ya circulaban por Hamburgo, siendo investigados incluso por la policía, por lo que aprovechando que la madre había heredado 20.000 marcos, se deciden a comprar unos terrenos en los Cristianos, trasladándose a la calle Jesús Nazareno de Santa Cruz de Tenerife.
El doctor Trenkler, un médico alemán en cuya consulta de de San Cristóbal de la Laguna trabajaba Sabine como empleada donestica (las otras trabajaban cuidando niños y el padre era albañil), al oír la conversación entre padre hija donde no sólo confesaba el crimen, sino que decía que era necesario, alertó al Consulado de Alemania en la Isla y ellos, a su vez, llamaron a la Policía que finalmente detuvieron a padre e hijo,  yendo a la casa donde encontraron tan dantesca escena.


No les voy a relatar lo que vieron los agentes dado lo truculento de dicha escena, pero si que Frank (según relato de el mismo) "reaccionó" cuando, según el mismo, vio en su madre los "ojos del diablo". Interpretó su sonrisa como un gesto desafiante y cogió una percha de metal y comenzó a darle golpes en la cabeza hasta dejarla inconsciente. Minutos después la remataría, algo que haría con sus hermanas, mientras su padre tocaba el órgano. Después vendrían las mutilaciones (que, como ya comenté, no voy a describir). Sin embargo, habían pasado 48 horas desde los asesinatos hasta el descubrimiento de los cadáveres. ¿Qué había pasado en ese lapso de tiempo?
Después de lo que ellos llamaban "sacrificio", padre e hijo se ducharon, se cambiaron de ropa y se dirigieron al sur de Tenerife, un trayecto que duraría unas tres horas (largo por aquel entonces). Su primera intención era escapar a Alemania, pero en su momento se habían deshecho de toda su documentación, incluyendo el pasaporte. Pasaron la noche en en Adeje, con cerca de 25.000 pesetas en el bolsillo (cantidad bastante importante para una familia de clase media-baja) y ya por la mañana se dirigieron a Santa Cruz de la Laguna para decir lo que había pasado a Sabine. El 17 de Diciembre llegan a la villa del doctor Walter Trenkler, pidiendo ver a Sabine. El doctor la encontró en la cocina preparando una comida y le dijo que su padre y su hermano estaban en el patio y que querían verla. Y el resto ya lo conocemos, llevándose al descubrimiento de los restos en la casa del horror.
Harald y Frank de asumieron los hechos que habían cometido, casi vanagloriándose por lo que ellos llamaban "acción purificadora". La defensa solicitó su reclusión en un psiquiátrico, mientras el fiscal pedía la pena de muerte para Harald. Para Frank pidió 40 años de reclusión menor. Y todo eso, mientras la prensa mencionaba tal suceso como el "crimen del siglo".

Padre e hijo durante el juicio 

Al final, el tribunal absolvió a los acusados de los delitos de parricidio y asesinato debido a que eran "autores no responsables" y "por concurrir en los mismos la eximente de enajenación mental". A su vez tendrían que abonar 900.000 pesetas a Sabine Alexander.  La sentencia del 26 de Marzo de 1972 ordena su internamiento "en uno de los establecimientos destinados a los enfermos de aquella clase, del cual no podrán salir sin previa autorización de este tribunal”. Harald y Frank fueron internados al Centro Asistencial Psiquiátrico Penitenciario de Madrid.
En 1990 escapan e incluso la Interpol lanza una orden de busca y captura internacional, pero se pierde su rastro definitivamente. Hasta aquí el terrible caso de la extraña familia Alexander con un suceso que parece propio de una película de terror, pero que es tristemente real. 
PD: en el caso de que sigan vivos, Harald Alexander tendría algo más de 90 años y Frank Alexander tendría cerca de 70 años.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

La leyenda de la Peña María (por don Leocadio Machado)

Hay una historia relacionada con la zona costera de El Médano en Granadilla de Abona en la isla de Tenerife como la de Peña María, recogida por don Leocadio Machado en su novela "El Loco de la Playa"; la leyenda nos es relatada en la obra por don Leocadio en la boca del doctor Luis Gilpérez, el cual, tras recalar en El Médano, le cuenta a su hija María que una vez oyo de unos pescadores la historia una mujer que esperó junto a la orilla el regreso de su amado, el cual nunca volvió, acabando ella por transfigurarse en una gran roca que se halla en la ribera:
"Parece ser que en el siglo pasado, o antes, vivieron en Granadilla dos amantes, llamados Juan y María. El se embarcó para América en busca de fortuna; y ella juró esperarle permaneciendo fiel a su amor. Años más tarde recibió María una carta de Juan, en que le participaba que ya era rico y que embarcaría pronto en un buque que salía con rumbo a Tenerife, conduciendo también a otros varios indianos, que venían a terminar sus días en la tierra natal. María esperó, ansiosa, la llegada del barco; mas pasaron primero los meses y después los años sin que llegara a Canarias, ni se supiera jamás cual fue su fin. Unos decían que una fuerte tormenta lo hizo naufragar; otros que un buque pirata lo había apresado, matando a la tripulación y pasajeros, y llevándose todo el oro que tan afanosamente habían adquirido los que llenos de ilusiones regresaban a la querida tierruca; pero lo cierto fue que María no supo más de Juan, y que poco a poco el sonroseo de su cara se fue convirtien­do en amarillez de muerte. Salía con frecuencia de su casa y marchaba a campo traviesa hasta llegar a la playa del Médano, que entonces carecía de viviendas; se sentaba sola y como alma en pena sobre esta roca, y se pasaba los días esperando la llegada de Juan. Acabó por olvidarse de regresar a Granadilla y por no hablar con persona alguna, llegando a decirse que se quedó muda y sólo salía de su garganta un congojoso rugido, análogo al bramar de las olas. Los pescadores le daban por lástima alguna comida, y, cada vez más triste y escuálida, con la flotante cabellera completamente blanca, acabó por desaparecer, como Juan, sin que jamás aquéllos encontrasen su cuerpo ni los harapos de su traje, por lo que unos decían que el mar, piadoso y condolido, la arrastró hasta unir sus restos a los de su amante, y otros aseguraban que un trasgo encantador la convirtió en roca, que antes no existió, y que es la actual Peña María"

viernes, 16 de octubre de 2020

La cochinilla

Hubo una época en la que el cultivo de la cochinilla salvó la vida a más de una familia canaria. La cochinilla es el resultado de la desecación natural de las hembras adultas del insecto hemíptero de la familia de los cóccidos  conocido tradicionalmente como cochinilla (su nombre científico es Dactylopius coccus), el cual, tras ser recolectado de las palas de la tunera es usado para la extracción de un colorante natural de tonalidad rojiza o carmín, que fue durante mucho tiempo muy reconocido y utilizado por todo el mundo, llegando hasta las cortes europeas. 
 
 
El cultivo de la cochinilla en las Islas Canarias se introduce en el primer tercio del Siglo XIX en que una época en la que se plantea la sustitución del motor económico que representaron los cultivos del azúcar (para saber más...) y la vid (para saber más...), los cuales habían perdido con respecto de otros competidores muchos más baratos como Portugal en el caso del vino y América y las Antillas en el caso del azucar.  Es verdad que dicha época coincide con el auge de la industria textil en el viejo continente, el cual demandaba todo tipo de sustancias tintóreas, destacado muy especialmente el carmín.
 
Secadero de cochinilla

La Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santa Cruz de Tenerife, el canónico de La Laguna don José Quintana Estévez y don Santiago de la Cruz hicieron posible que el cultivo de la cochinilla se introdujera en la isla de Tenerife para a continuación propagarse por todo el Archipiélago, dado el buen clima existente en las islas. 
Los años 40, 50 y 60 fueron los más importantes para el cultivo de la cochinilla y la exportación del tinte a países como Inglaterra, que inicialmente fue el cliente principal, para alcanzarse acuerdos de comercio con otras naciones como la francesa. El poseer plantaciones de cochinilla era garante de prosperidad, cambiándose incluso por el dinero en forma de trueque, pero todo tiene su fin. La llegada de los sintéticos o colorantes artificiales (de coste mucho más bajo que el de la cochinilla) hizo que el cultivo de la misma pasara a ser menos importante tal y como le había pasado al azucar y al vino años atrás.

domingo, 13 de septiembre de 2020

El Archipiélago Chinijo

El conocido como Archipiélago Chinijo es un conjunto de pequeñas islas (de ahí su nombre. Chinijo significa pequeño)  que se hallan ubicadas en el noreste de las Ilsas Canarias, concretamente frente a la costa norte de la isla de Lanzarote, formando un espacio natural protegido, el cual es muy recomendable su visita, destacando por ser la reserva marina más grande de la UE (con 700 kilómetros cuadrados).
 

El Archipiélago Chinijo, el cual forma administrativamente parte del municipio de Teguise en Lanzarote, está compuesto por:
  • La Graciosa: a la que ahora le han dado tardiamente el título de "octava isla" (cuando hasta hace cuatro días se lo daban a Venezuela por la cantidad de inmigrantes canarios que fueron a dicho país). Es una pequeña (apenas unos unos 29 km²) en los que se hallan dos pueblos o núcleos poblaciones: Caleta del Cebo (que es la capital) y Pedro Barba. Es la isla canaria menos habitada con 737 habitantes (en 2019). Es ideal para visitar dado que, excepto los mencionados núcleos poblaciones, el resto de la isla pertenece a Patrimonio Nacional, siendo su gestión por parte de Parques Nacionales. Se halla habitada desde los años 60 del Siglo XIX, merced a a la empresa anglo-española Cappa y Maqueda, que pretendía el establecimiento de una factoría de salazón de pescado, conllevando tal cosa la construcción de los almacenes y las primeras casas.
  • La Isla de Lobos: Ya hice un recorrido por su historia y naturaleza (para saber más... ).
  • Alegranza: de todas las islas o islotes pertencientes al Archipiélago Chinijo es el segundo más grande por detrás de la Graciosa con una superficie de 10,30 km². En el islote tiene sus nidos las pardelas cenicientas y en la parte oriental se halla el faro de Punta Delgada, declarado Bien de Interes Cultural en 2002.
  • Montaña Clara: su nombre es debido a los tonos claros de  cono volcánico, que cubre gran parte de la superficie de la isla. A pesar de su pequeña superficie (2,7 km²), se trata de un importante refugio para animales tales como el águila pescadora, la pardela cenicienta y la musaraña canaria entre otras especies. El islote es propiedad de los herederos de Mariano López Socas, el cual compró la isla en 1957, cuando era Alcalde del municipio de Haría en Lanzarote. La idea del Gobierno de Canarias es la expropiación, tras diversos intentos de compra, aunque, según la administración, pretenden llegar antes a algún tipo de acuerdo con los propietarios.
  • Roque del Este: siendo el punto más al este de las canarias (de ahí su nombre) y con una forma como de L invertida, destaca, aparte de por ser la segunda isla con menos superficie del Archipiélago Chinijo (0,064 km2), por las dos alturas a sus extremos: la del norte con 84 m. y la del sur con 63 m. 
  • Roque del Oeste:  como índica su nombre, es el islote más al este de las canarias, destaca por ser el islote más pequeño de todo el Archipiélago Chinijo con apenas 0,0157 km2.

miércoles, 17 de junio de 2020

Visita al Loro Parque

Entre las cosas por las que es más conocida la isla de Tenerife, nos encontramos sin lugar a dudas el Loro Parque, el cual recibe millones de visitas todos los años, entre residentes tinerfeños, canarios, peninsulares y de todo el mundo, con especial predilección por parte de los alemanes. Fueron precisamente dos alemanes, residentes en la isla, alemanes Wolfgang Kiessling y su padre, quienes viendo el potencial turístico de la isla, pusieron en 1970 la primera piedra de lo que sería el espectáculo de fauna y naturaleza que supondría (y supone) el Loro Parque.



Ubicado en el término municipal del Puerto de la Cruz (donde comenzase años ha el turismo en la isla) y concebido en sus inicios (su apertura tuvo lugar el 17 de Diciembre de 1972) como un paraíso para papagayos (con su Loro Show), trabajaban sólo  25 personas, contando con 150 loros y un espacio de 13.000 metros cuadrados.



Evidentemente todo se amplió y como tal llegaron más animales, aumentó su superficie, destacando por su delfinario, centros de orcas, gorilas, monos, aves de toda clase, pingüinos y demás, aparte de una zona de crianza, que han hecho del Loro Parque uno de los zoológicos más importantes y reconocidos del mundo.


Sin lugar a dudas una experiencia extraordinaria que ha de verse si uno vive o visita la Isla de Tenerife. Así que ya saben...

lunes, 18 de mayo de 2020

El drago de Franchy

En la Villa de La Orotava en la isla de Tenerife se encuentran los jardines de Franchy. Estos forman parte de la casa solariega de la familia Fanchi. Dicha casa ya existía en 1557, pero padeció un incendio en 1745, por lo que fue reedificada por el Coronel Juan francisco Domingo de Franchy Benítez de Lugo (1698-1774). Hoy en día es muy conocida por celebrarse eventos (bodas, por ejemplo) y se hizo muy famosa por los grabados que se realizaron sobre la casa y los jardines, destacando los referentes al drago.


Dicha especie endémica llamó la atención de diversos botánicos y científicos de la época entre ellos el reconocido Alexander von Humboldt de escala por Tenerife y que calculó que medía 19,5 m de alto y 14,6 m de perímetro. Por otro lado el naturalista Le Dru, en 1796, midió 20 metros de altura y 24 metros de circunferencia. Lo que parece cierto es que dicho drago era más grande que el reconocido drago de Icod de los Vinos (que tiene la nada desdeñable cifra de 17 metros de circunferencia) también en Tenerife y que tantas visitas recibe.
Era tan grande que dentro del drago de los jardines de Franchy, cuyo tronco era hueco, se hacían reuniones y parece ser que ceremonias religiosas.


Eso no quiere decir que estuviese bien cuidado. Piazzi en su visita escribió  "¡Pobre y anciano árbol, cuyo tronco está hueco! Cuando Lugo y sus conquistadores, en 1496, establecieron allí el dominio español, su tronco sirvió de capilla para la celebración de los santos misterios: antes sirvió para las reuniones druídicas entre las tribus guanches por muchos siglos. ¡Cuán frágil no está ahora!"


El drago fue víctima de un temporal en 1819, que lo dejó más mal de lo que ya estaba, pero no sería hasta otro temporal acaecido en 1867 cuando el espectacular ejemplar de drago vería su triste fin.
Para saber más: el legendario drago

jueves, 14 de mayo de 2020

Ruiz de Padrón y la abolición de la Inquisición

"El daño que ha hecho la Inquisición a la Iglesia y al Estado es incalculable. Ella no ha corregido las costumbres, no ha procurado la instrucción de los pueblos en la sólida y verdadera religión; se ha opuesto, ya por conveniencia ya por política, a la instrucción de un pueblo digno de mejor suerte. Ha derramado las tinieblas, ha patrocinado la superstición, mira con odio la libertad de imprenta y, aunque acosada y moribunda, quiere como la hidra levantar sus siete cabezas para destruir después sordamente cuanto hemos construido en beneficio de la nación"
Natural de la Gomera, Antonio José Ruiz de Padrón fue un religioso franciscano, ya desde su juventud muy curioso y culto, el cual fue uno de los miembros de las Cortes de Cádiz que aprobaron la Constitución de 1812. La cuestión es que fue el promotor junto a otros diputados de la abolición de la Inquisición.


Tras cursar estudios en Tenerife, se ordena sacerdote en 1781 y es nombrado lector de Artes en el convento franciscano de la Victoria de Acentejo. En un momento donde los movimientos ilustrados estaban en auge, se hace socio de la Real Sociedad Económica de San Cristóbal de la Laguna. Viaja a La Habana (en la isla de Cuba), invitado por su tío, Fray Jacinto Mora, también franciscano. Una enorme tempestad arroja la nave en la costa de Pensilvania (en los Estados Unidos de América). En el capítulo VI de su Dictamen sobre la Inquisición lo cuenta así: "arribé a Filadelfia, ciudad principal de los Estados Unidos. Varias conexiones me proporcionaron el conocimiento y amistad del célebre Benjamín Franklin". Efectivamente, llegó a conocer al mismísimo Ben Frankin, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos, empapandose de las ideas liberales y convirtiéndose en un firme defensor de la Libertad y oponiéndose aún más si cabe a la Inquisición.

Benjamin Franklin 

Luego llegarían a España los franceses merced a una política nefasta por parte de los Borbones, una guerra de la independencia y con ella las Cortes de Cadiz que harían nacer un 19 de Marzo de 1812 la Pepa. Una Constitución que, aunque no reconocía la Libertad de culto, eliminaba la Inquisición.

¡¡¡Viva la Pepa!!!

Tras la llegada de Fernando de Borbón bajo el nombre de Fernando VII volvieron a las viejas actitudes oscurantistas que tanto lastraron a España. La Constitución fue rechazada por el Rey felón y la Inquisición volvió. Tanto afrancesados como liberales, entre los que se encontraba Ruiz de Padrón, fueron perseguidos o encarcelados (a no ser que consiguieran exiliarse).
En el caso de Ruiz de Padron tuvo la "fortuna" de ser recluido en el convento ya muy enfermo en pleno sexenio absolutista. La revolución de Riego propició que el Rey aceptase a regañadientes la Constitución habiendo un breve momento liberal (duró tres años, por lo que esta época se conoce como trienio liberal, siendo de 1820 a 1823). La Inquisición quedaría definitivamente abolida en España.
El Gobierno, deseando que no quedase sin justa recompensa el mérito insigne de don Antonio José Ruiz de Padrón, el eclesiástico que se opuso firmemente a la Inquisición, le nombró dignidad de maestrescuela de la Catedral de Málaga de la que disfrutó por poco tiempo debido a su enfermedad, volviendo a Galicia, donde vivió gran parte de su vida, llegando a ser diputado. De hecho, durante mucho tiempo fue abad de Vilamartin de Valdeorras en Orense, ejerciendo una ingente labor pastoral. Allí falleció el 8 de Septiembre de 1823.


Extraordinario teólogo, aparte de predicador, era un amante de la cultura y firme defensor de las libertades en una época difícil. Su mayor tristeza es que nunca volvió a su tierra natal, su querida isla de la Gomera. No obstante, su interés por conocer la situación de sus paisanos siempre estuvo ahí, algo que conocemos por la correspondencia mantenida con su hermano. Lo cierto es que siempre quiso regresar a su querida tierra canaria y así "volver a comer gofio y pescado fresco".

martes, 10 de marzo de 2020

Las denominaciones de los aborigenes canarios

Los indigenas canarios, más allá del motivo por el que llegaron a las Islas, eran de origen bereber (norte de África). Muchos afirman que una vez instalados en las Islas no tuvieron contacto entre ellos, mientras que otros sí. Dificil de saber, teniendo en cuenta que parece que, según los conquistadores, desconocían el arte de la navegación, aunque es bastante probable que hubiera un contacto entre islas cercanas. Lo que sí es seguro y conviene decirse es que para cada uno de los aborigenes de  las Islas existía un gentilicio propio (excepto para los de Fuerteventura y Lanzarote, que compartían el mismo, algo que parece que confirmaría el evidente contacto entre islas), por lo que es un error cuando oímos o leemos a alguien denominarlos guanches cuando la realidad es que guanches sólo eran los de Tenerife.


Las denominación para los aborigenes de las Islas Canarias eran:
  • Bimbaches eran los de El Hierro.
  • Benahoritas o auritas eran los de La Palma.
  • Gomeritas o gomeros eran los de la Gomera.
  • Guanches eran los de Tenerife.
  • Canarios eran los de la Gran Canaria.
  • Majos eran los de Fuerteventura y Lanzarote.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Mari Jose y una pasión: el fútbol

En una época donde el fútbol femenino se está abriendo paso o al menos está comenzando a tenerse en cuenta por parte de los medios (ya era hora), una delantera proveniente de Tenerife ha comenzado a destacar desde hace algunos temporadas, demostrandose como una de las delanteras a tener en cuenta en el fútbol español. Es María José Pérez.


Natural del barrio de Añaza en Santa Cruz de Tenerife, formando en un equipo como el Añaza, aunque el gran paso lo daría con el Sabadell en 2002 (toda una aventura) con el que vivió una étapa gloriosa: fue campeona de Copa y subcampeona de Liga. En 2005 paso de Sabadell al Estudiantes de Huelva, un equipo potente que llegó a enlazar siete jornadas en el liderato, Luego al Puebla extremeño, con el que llegó a jugar la Copa de la Reina, pero en la final se cruzaron con el Levante. Dos de los entrenadores que más le han marcado fueron Cándido Rosado, en Huelva, y Antonio Contreras, en Puebla.


Pero volvería a Tenerife. El Tacuense le ofreció jugar en Segunda. No dudó. Volvía a casa, con su familia, compaginando el fútbol con otro trabajo. Dos temporadas en las que alcanzaron la promoción de ascenso, pero se quedaron con la miel en los labios (años después el Tacuense ascendería finalmente). Luego llegó la llamada del Charco del Pino, que llegó a convertirse en el tercer equipo del municipio de Granadilla, que llegó a categoría nacional. Tras un periodo nuevamente de tres años en el Tacuense volvió a Granadilla, pero no para jugar en el Charco del Pino, sino para formar parte de la recien creada Unión Deportiva Granadilla.


Formado con jugadoras en su mayoría del Charco del Pino (que hasta hace nada habían disputado el play-off de ascenso a la Primera División), del Tacuense y de la provincia de Las Palmas, el equipo comenzó su andadura, teniendo a Mari Jose como una de sus delanteras más destacadas.


A base de trabajo y goles, el Granadilla consiguió el histórico ascenso a la Primera División del fútbol femenino español en la promoción de ascenso ante el Real Betis. Era el primer equipo canario que alcanzaba tal cosa.


Después llegarían partidos muy bonitos en la Primera División, muchos y muy buenos goles de Mari Jose (algunos desde el centro del campo como aquel que metió al Athletic de Bilbao en Lezama) e incluso ha sido internacional (10  veces en total).


Jugaría un año en el Levante, pero volvería a su tierra, nuevamente al Granadilla, consiguiendo históricos cuartos puestos por detrás de escuadras con una estructura de fútbol masculino (Atlético de Madrid, Barcelona, ...) y que, por lo tanto, tienen un nivel económico importante, y clasificandose para semifinales de Copa.


Mari Jose sigue siendo una delanteras insignias del club, bien acompañadas por otras (Cristina Martín-Prieto), pero todo va más allá de la competición o de meter muchos o menos goles, lo importante de jugadoras como ella es su pasión por el fútbol y todo lo que disfruta cada vez que juega.

Golazo (contra el Santa Teresa)


Contra el Athletic de Bilbao


Hack trick


Entrevista

sábado, 1 de febrero de 2020

El barranco de Santos

El barranco de Santos atraviesa de parte a parte la ciudad de Santa Cruz de Tenerife. Partiendo del monte de las Mercedes, bosque de laurisilva enclavado en el macizo de Anaga, teniendo dicho barranco unos 16 kilometros de largo, atravesando la vega lagunera, bordeando las montañas de Anaga para desembocar en la dársena de Los Llanos del puerto chicharrero.


Más concretamente, el barranco atraviesa los barrios laguneros de La Verdellada, Gracia, Finca España y La Cuesta, así como el centro de Santa Cruz de Tenerife, pudiendose encontrar Junto a su desembocadura la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción, el Museo de la Naturaleza y el Hombre o el TEA. Antigualmente las lavanderas aprovechaban las aguas de lluvia para lavar la ropa en el barranco o incluso había gente que se bañaba en el mismo.
Varios puentes cruzan el barranco, siendo los más destacados el Puente de Zurita o Puente Zurita (1754), el de Las Asuncionistas (1870), el de El Cabo (1892), el de Galcerán (1928), el de la Avenida Marítima (1930), el del General Serrador (1942), el de Javier de Loño Pérez (1972) y el puente de Nácere Hayek (2005). Los más cruzados son los de Galcerán y del General Serrador. 

Puente Galceran. Abajo podemos ver plataneras

El puente Galceran, cuya obra comenzó el 7 de Junio de 1926, siendo Alcalde el ilustre don Santiago García Sanabria fue inaugurado el 19 de Octubre de 1928 con motivo de la visita de Miguel Primo de Rivera, facilitando dicho puente la comunicación de los barrios de El Cabo y Los Llanos con el resto de la ciudad, mientras el puente General Serrador (o puente Serrador a secas) fue construido por el arquitecto José Blasco Robles por encargo del Mando Económico de Canarias cuando el Capitán General de Canarias era Ricardo Serrador, aunque su conclusión fue en 1943 cuando el muy querido General Francisco García Escámez era el Capitán General, ya que Serrador falleció en 1942. El Ayuntamiento chicharrero acordó que el puente que se fabricó para unir la calle del Norte con el Mercado llevara su nombre. Como curiosidad el mercado se llama Mercado Nuestra Señora de África en honor de la onomastica de la mujer del General.  En ambas entradas del puente hay dos leones de bronce, los cuales representan las victorias del General. 
Volviendo al barranco... el origen del nombre (de Santos) que es más aceptado es el que éste proviene del apellido del colonizador Diego de Santos, el cual poseía casa y propiedades junto a la desembocadura de dicho barranco, ya que era muy habitual que a los colonizadores se les diera tierras merced a su servicio recibiendo el apellido de éstos. Así tenemos el barranco de Badajoz (Juan de Badajoz) en Tenerife o la finca de Osorio (Conde de Osorio) en la Gran Canaria. Dicen que en el mismo barranco, el Adelantado Fernández de Lugo fundó su campamento principal por el año 1494. Dos años después terminaria la conquista.


Otra teoría curiosa defendida por el reconocido historiador natural de San Miguel de Abona, Juan de Bethencourt Alfonso (enlace) en su magnifica obra "Historia del Pueblo Guanche" es que inicialmente el barranco se denominaba barranco Santo (sin la preposición "de") por exitir en los márgenes del mismo una cueva adoratoria con ídolos guanches. Respetando muchisimo a Bethencourt Alfonso, esa teoría ha sido fuertemente rechazada.

domingo, 19 de enero de 2020

Colón en La Gomera. La Isla Colombina

El año 1492 fue histórico. No sólo tuvo lugar la toma de Granada, sino que Cristóbal Colón alcanzó la Gloria, pero antes de eso pasó por las Islas Canarias y concretamente por la isla de la Gomera.


Colón partió el 3 de Agosto desde el puerto de Palos, en Huelva. Pretendía llegar a las Indias a través de una novedosa ruta que circunvalara aquel mar temido desde épocas antiguas, el océano Atlántico. La idea era hacer una parada en las islas, siendo un puerto seguro el de la capital de la Gomera  San Sebastián, conocida como Villa de Palmas por algunos navegantes debido al gran número de palmeras que había y aún en parte hay. 
Por aquel entonces la señora de la Isla era muy conocida de Colón y los castellanos. Ésta era Beatriz de Bobadilla, viuda de Hernán Peraza, que murió de la mano de los gomeros por sus amoríos con Iballa (Para saber más...), algo que le costó la vida a varios isleños en una matanza ideada por la propia Beatriz y llevada a cabo por el conquistador de la isla de Canaria, Pedro de Vera (Para saber más...). Bobadilla, que acabaría financiando la conquista de Tenerife (no finalizaría hasta 1496), casándose con el Adelantado Fernández de Lugo, era señora de la Gomera y el Hierro en lugar de su hijo, el cual era menor de edad.


Volviendo a Colón... en la Gomera el Almirante encontró todo lo necesario para avituallarse y tomar el agua con el que reponer tanto a sus naves como a sus hombres de a bordo (dicen que el agua con la que "bautizó" la Española era de La Gomera). La calidez de los habitantes de la isla y la bonanza de su clima fueron importantes para Colón, el cual regresó en dos ocasiones más a La Gomera (en 1493 y en 1498). 


El 6 de septiembre de 1492, partió de La Gomera hacia las Indias, llegando el 12 de Octubre a tierra firme. Había descubierto un nuevo continente (al menos para el mundo occidental): América. Por sus paradas en La Gomera, esta isla quedó nombrada para la posteridad como la Isla Colombina, pudiendo rastrear el paso de Colón por ella gracias a varios monumentos y saber un poco más gracias a la conocida como Casa de Colón.

sábado, 11 de enero de 2020

El primer largometraje de las Islas Canarias

No es precisamente la mejor película de la historia del cine español, pero tiene un valor tremendo dado que fue el primer largometraje rodado en las Islas Canarias, concretamente el año 1926 en plena época silente. La película es "El Ladrón de los Guantes Blancos".


Los primeros films canarios de los que se tienen constancia son de 1906 y son todo documentales: "Lucha Canaria" y "La Procesión del Corpus" rodados ambos en Las Palmas por Francisco González Padrón. En 1910 se estrenaron en Tenerife otras dos películas "Viaje a través de Tenerife" y "La Erupción del Volcán de Chinyero" (la última erupción hasta la fecha en la isla de Tenerife), pero los "años ilustres" de la cinematografía canaria no llegaron hasta 1914, con la intervención en el negocio de José González Rivero.
Gonzalez Rivero, natural de Cuba (aunque en Tenerife desde muy pequeño) era gerente del Teatro Leal (enlace) en San Cristóbal de la Laguna en Tenerife. Era un hombre muy aficionado al cine hasta el punto de que veía películas diariamente. Muy pronto adquirió una cámara y empezó a producir documentales donde se mostraban imagenes de la isla y la vida cotidiana, fundando primero Ediciones Rivero y posteriormente la productora Rivero Films, dedicada a filmar documentales y noticiarios. Fue en ese momento cuando se planteó rodar un largometraje, algo que era toda una aventura en una época como aquella (y más en las Islas Canarias).


González Rivero se encargó de la iluminación, cámara, revelado, montaje o tirado de copias, mientras de la dirección artística se encargó el escritor y colaborador en periódicos Romualdo García de Paredes (así como de la producción, adaptación del argumento, redacción de rótulos y de la dirección de los actores). Ambos dirigieron la obra, interviniendo en dos papeles. García Paredes haría del detective protagonista. 

Gonzalez Rivero y García de Paredes


"El Ladrón de los Guantes Blancos" se rodó entre Enero y Agosto de 1926 (un tiempo de rodaje muy largo debido a que era un serial que se proyectó en dos jornadas y que, tras la perdida de uno de los rollos en los años 50 nos quedaron unos 137 minutos) en espacios localizados en Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de la Laguna, Tacoronte, Los Realejos y Puerto de la Cruz. Las escenas se llevaron a cabo en lugares tales como el Hotel Quisisana, el Salón de Espejos del Casino de Tenerife, Finca España, el monte de las Mercedes, el Camino Largo y el Hotel Taoro entre otros. 
El argumento es el siguiente: David Henry (J. M. Mandillo) es un banquero retirado que vive con su hija Ketty (Angelina Navarro) en un lugar cerca de Londres. Henry recibe una carta de El Encapuchado comunicándole que planea robar un collar de diamantes de su familia durante la fiesta que tendrá lugar esa noche en su mansión. El banquero acude al abogado y detective Tom Carter (Romualdo García de Paredes), el cual, junto a su secretario (Rodolfo Rinaldi) y su ayudante (Pedro Rodríguez Bello), intenta atrapar a El Encapuchado. Sin embargo no pueden evitar que se produzca el robo del collar. A partir de ahí, en una jornada maratoniana tendrán que recuperar dicho collar. Hay que advertir que en el desaparecido rollo aparecía el robo de dicho collar.
Rodada con "actores del país", era una película artesanal (como se decía antes): el proceso técnico de revelado y montaje, así como los coloreados de algunas escenas los realizó el propio González Rivero en el laboratorio que tenía en su casa de la calle Consistorio en la ciudad de los adelantados. Por otro lado, ninguna de las escenas se rodó con luz artificial (ni siquiera las interiores).


La película, a pesar de su larga duración (constaba de 13 partes, proyectandose partida en dos días seguidos), fue muy bien recibida por el público y la crítica tinerfeña, destacandose en ella la influencia del cine norteamericano, estando muy apegado al cine policiaco. Los diarios resaltaron el trabajo de González Rivero y valoraron la posibilidad de crear una industria cinematográfica en las Islas Canarias (algo que desgraciaamente no tuvo lugar), así como el potencial de Canarias como plató de rodaje (algo muy valorado recientemente por las productoras tanto nacionales como internacionales). Su estrenó fue el 6 de Septiembre de 1926 en el Teatro Leal en San Cristóbal de la Laguna y en el antiguo (y desaparecido) Parque Recreativo en Santa Cruz de Tenerife (el considerado como primer teatro-cine de la isla se hallaba donde se encuentra actualmente el edificio central de Cajacanarias en Puerto Escondido), exhibiendose también en la Isla de Cuba.
Todo cayo en el incomprensible, aunque habitual olvido (su última proyección databa de 1955). En 1981 la Filmoteca Española, consiguió localizar la copia en 35 milímetros, que conservaba la familia de González Rivero. Tras alcanzar un acuerdo, se trasladó en barco a la Península (al ser una copia antigua era inflamable, por lo que no se podía trasladar en avión). En Madrid se realizaron dos nuevas copias en película de seguridad. 


El largometraje ha sido exhibido algunas veces, siendo la más reciente en el Paraninfo de la Universidad de La laguna. "El Ladrón de los Guantes Blancos" es por derecho propio una pieza que debe tenerse en cuenta en la historia del cine hecho en las Islas. 

sábado, 21 de diciembre de 2019

El hombre que ayudó a sus hermanos guanches

Antes de que resonaran los tambores de guerra en la isla de Tenerife... ya durante la conquista... se cuenta que aquel guanche que conocimos como Gaspar Fernández después de la conquista sobrevivió a la conquista. Muchos abrazaron la Fe Cristiana; otros (los menos) continuaron con sus tradiciones prehispanicas, en regiones muy escarpadas de la isla. Gaspar Fernández, ya fuera por convicción o simplemente por superviviencia se unió a los conquistadores, que venían de la mano del de Lugo, el Adelantado de Tenerife.


Dicen que estaba emparentado con el Mencey de Abona, algo que no era cierto, lo cual lo situa en una posición no menos prestigiosa, ya que estamos hablando de un individuo que supo ganarse su propio futuro a principios del Siglo XVI. Gaspar supo gestionar ciertos privilegios con una extraordinaria habilidad para favorecer el bienestar de muchos de sus hermanos guanches.  
Documentado por el historiador Gabriel Betancor Quintana en su obra "El destacado papel de Gaspar Fernández en la integración y aculturación de los guanches" (enlace) el vinculo con el de Lugo debió ser notable pues tanto a él como a dos de sus hermanos los toma como criados y gente de confianza. Avecindado en la Villa de Arriba de San Cristóbal de la Laguna, las actividades económicas de Gaspar estaban vinculadas a la ganadería caprina y porcina, a la distribución de tela y ropas entre otros indígenas, a la compra e intercambio de esclavos (negros y moriscos), e incluso a actividades de intermediario en el comercio de cereal entre las islas de Tenerife y La Palma.

Alonso Fernández de Lugo

La labor de  Gaspar en la aculturación, en la asimilación de los guanches a la sociedad a la que se habían visto forzados a vivir fue importantisima: apoyó a sus hermanos de entia, valiendose de la confianza del Adelantado, daba trabajo, principalmente de ganaderos, a los guanches libres para impedir que éstos fuesen esclavizados, generando beneficios económicos para ambos (ellos y él) y en tiempos de pobreza proporcionó trigo a los guanches que vivían expatriados en La Palma, además de vestidos y (lo más importante) se dedicó a gestionar la libertad de guanches ya esclavizados.


Cuenta Quintana que "Para conseguir la libertad de sus connaturales, Gaspar se valía de la riqueza que paulatinamente fue atesorando para comprar de diversos propietarios a los esclavos guanches y hacerlos de su propiedad para posteriormente otorgarles carta de alforría, a cambio de que pagasen parte del importe de sus rescates". Para los guanches o descendientes de éstos, Gaspar Fernández fue algo así como un Oskar Schindler para los guanches. Éstos evitaban permanecer en la esclavitud precisamente gracias a la compra inicial por parte de Gaspar Fernández, algo que resulta paradojico, teniendo en cuenta que una parte de esas compras provenian de la mencionada compra e intercambio de esclavos negros y moriscos.