martes, 31 de marzo de 2020

El Napoleón del crimen

Resulta extraordinariamente curiosa la importancia que se le ha dado en el cine al Profesor Moriarty como supuesta nemesis de Sherlock Holmes, pero lo cierto es que dicho individuo sólo aparece en un relato y tangencialmente en otros dos.


Ignoró la causa, pero puede que al ser descrito como la mente criminal más brillante de nuestro tiempo, el Napoleón del crimen descrito por el propio Holmes (lo cual no es poca cosa) y el causante de la supuesta muerte del detective y de él  mismo en las cataratas de Reichenbach en Suiza, el imaginario colectivo y después el cine se encargase de darle un papel importante. Pero quién mejor para describir a tal personaje que el mismísimo Sherlock Holmes:
"Es un hombre de buen nacimiento y excelente educación, dotado por la naturaleza con una fenomenal habilidad matemática. A la edad de 21 años escribió un tratado sobre el teorema del binomio que ha tenido éxito en Europa. En virtud de ello, ganó la cátedra en matemáticas en una de nuestras universidades más pequeñas y tenía todos los aspectos de una carrera más brillante delante de él. Pero el hombre tenía tendencias hereditarias de la clase más diabólica. Una cepa criminal corría en su sangre, lo cual, en lugar de ser modificado, fue aumentado y lo hizo infinitamente más peligroso por sus extraordinarios poderes mentales. Oscuros rumores se reunieron alrededor de él en la ciudad universitaria, y finalmente se vio obligado a renunciar a su cátedra y venir a Londres"
No hay nada más que añadir, excepto que quizás el miedo  de Holmes a tan siniestro ser se debe a que son prácticamente idénticos (incluso físicamente) con una salvedad: que el profesor escogió el camino del crimen. 

Los primeros Marvel

Hablar de Marvel es hacer referencia a una de las grandes del comic book estadounidense, destacando por serea heroicos a la par que extraordinarios, los cuales, merced al azar, obtuvieron poderes que pusieron al servicio de la humanidad. Así tenemos al Capitán América, los Cuatro Fantásticos, Daredevil, Spiderman, Hulk, Thor, Iron Man y los X-Men (o la Patrulla X).


Héroes con los que particularmente he disfrutado y me he metido de lleno en sus historias impresionantes, luchando contra siniestros villanos.
Sus primeras publicaciones son:
  • Capitán América (Captain America Comics #1, Marzo de 1941)
  • Los Cuatro Fantásticos (The Fantastic Four #1, Noviembre de 1961)
  • Hulk (The Incredible Hulk #1, Mayo de 1962)
  • Spiderman (Amazing Fantasy #15, Ahosto de 1962)
  • Thor (Journey Into Mystery #83, Agosto de 1962)
  • Iron Man (Tales of Suspense #39, Marzo de 1963)
  • X-Men (The X-Men #1, Septiembre de 1963)
  • Daredevil (Daredevil #1, Abril de 1964)

Alfredo Di Stéfano en 10 frases

Mi padre decía que era el mejor que había visto y él los vio a todos en mayor o menor medida. Di Stéfano, aquel jugador velocisimo, el omnipresente como lo bautizó France Football debido a que era un jugador todoterreno. No sólo cambió la historia del Real Madrid o el fútbol, sino la importancia del delantero centro. Éste ya no sólo era un simple goleador, sino que se involucraba en la creación de juego.


No minusvaloro a los "Pelé", Maradona, Cruyff y demás, pero la Saeta revolucionó el fútbol hasta niveles insospechados. Él es el Rey.

"Ningún jugador es tan bueno como todos juntos"

"Un 0-0 es como un Domingo sin sol"

"Jugamos como nunca y perdimos como siempre" 

"Las finales no se juegan, se ganan"

"Marcar goles es como hacer el amor, todo el mundo sabe cómo se hace, pero ninguno lo hace como yo"

"Puskas manejaba la bola con la pierna izquierda, mejor que yo con la mano"

"Se juega mejor con once, y si es con doce, mejor"

"El balón está hecho de cuero, el cuero viene de la vaca, la vaca come pasto, así que hay que echar el balón al pasto"

"Ser segundo es ser el primero de los últimos. No vale de nada hacer 200 goles si quedas segundo"

"Me retiré a los 40 años porque mis hijas un día me miraron y me dijeron: 'Papá, calvo y con pantalones cortos, no quedas bien'"

¡Cuánta prepotencia!

Es curiosa y llamativa la cantidad de gente que me encuentro por redes, la cual no se mueve de su discurso previamente concebido aún cuando le has demostrado no ya sólo con argumentos, sino con pruebas lo equivocados que están. Y si encima entra de lleno la política es todavía peor.
Un ejemplo (aunque hay muchos): me encontré a una persona quejándose de que el PP no había dado su apoyo al Gobierno en este Estado de Alarma. A lo cual yo le respondí con la verdad objetiva usando una imagen.


Como pueden observar hasta Vox, a pesar se su desconfianza en este Gobierno, voto a favor. La respuesta de la persona mencionada no sólo no fue admitir la evidencia, sino decir que el PP había criticado todas y cada una de las medidas del Gobierno. Lo que les molesta a estos (y así lo dejé claro) es que durante el Estado de Alarma, a diferencia del de Excepción o Sitio, exista la Libertad de Expresión y como tal se pueda criticar o elogiar a este Gobierno, el cual, como siempre, ha pasado de negociar las medidas, tanto médicas como económicas, con oposición, patronal y sindicatos, resultando en improvisación, tras improvisación, cuyo último capítulo lo tuvimos en el BOE, que no salió hasta bien entrada la noche, por no hablar de la compra de tests de más que dudosa funcionalidad.
Ese es el problema la escasa autocrítica (la cual teniendo determinado Presidente y cierto Vice no me extraña), lo que hace que vengan los individuos de turno a decirte lo que tienes que pensar y decir, aunque sea una evidencia que ya desde antes del Estado de Alarma se hicieron las cosas mal. Dicen que Fernando Simón es un gran profesional, que trabaja mucho. No dudo de ello. Y que los "fachas" (otra vez la palabrita que utilizan los totalitarios para acallar a quien no piensa como ellos) somos seres malvados que vamos en contra del señor Simón. Falso de toda falsedad (como diría el otro). Quien ha ido contra Fernando Simón es el propio Fernando Simón cuando decidió que era mejor seguir otros criterios no médicos, auspiciado por un Gobierno y más concretamente por el Ministerio de Sanidad presidido por un licenciado en filosofía (muy "médico" todo) que lleva mucho tiempo en política.
Y ese es el problema: cuando al político se une a la prepotencia y a él a los incorregibles aduladores, el leñazo es tremendo. Por cierto, muchos de esos son los que decían que esto del coronavirus era una simple "gripe" cuando ya estaban muriendo a centenares en Italia. En fin...

viernes, 27 de marzo de 2020

El último samurái de Kurosawa

"Mifune poseía una clase de talento que no había encontrado anteriormente en el mundo del cine japonés. Consistía, sobre todo, de la velocidad con la que se expresaba así mismo; era sorprendente. El actor japonés promedio hubiera necesitado diez pies de película para lograr mostrar una impresión, un sentimiento; Mifune solo necesitaba tres. La rapidez de sus movimientos era tal que en una sola acción expresaba lo que le tomaba a los actores ordinarios tres movimientos para expresar. El proyectaba todo hacia delante de una forma directa y con gran determinación, poseía el más agudo sentido del timing que haya visto jamás en un actor japonés. Y, además de su rapidez, poseía una sorprendentemente fina sensibilidad"

Akira Kurosawa

Probablemente si tuviéramos que hablar del cine japonés sin tener casi ni idea de él hablaríamos en la animación de Hayao Miyazaki y dentro del clásico del inmortal Kurosawa. Precisamente gracias a este último conocí a uno de esos actores desconocidos quizás para el gran público, pero que alcanzó la fama allá donde nace el sol, sino fuera de sus fronteras. Su nombre era Toshirō Mifune.


Ya lo conocí como el último de "Los Siete Samuráis" de Kurosawa, pero es que merced a estilo, que transmitía pasión y fuerza, ya había encarnado al mítico samurái Miyamoto Musashi las películas de Hiroshi Inagaki con notable éxito o su aparición en "Rashomon", primera película nipona de gran éxito internacional.

Kurosawa y Mifune

Con Kurosawa fraguó una amistad eterna, aparte de colaborar en grandes éxitos como "Trono de Sangre", "Barbarroja", "La Fortaleza Escondida" y "El Infierno del Odio" entre otras en una época donde el cine nipón pasó a la occidentalización con la idea de comercialización más allá de Japón.


Mifune no fue ajeno a ello. En 1968, actuó en "Infierno en el Pacífico" obra estadounidense, que le hizo muy conocido al interpretar a un naufrago japonés que acosa a un naufrago americano (interpretado por Lee Marvin) en una isla remota durante el Frente del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial.


Con una trayectoria de 152 películas, es imposible comprender la evolución del cine japonés sin la figura de este hombre, que, a pesar de sus muchas y muy buenas actuaciones, para mi siempre será el último samurái de Kurosawa.

Los primeros DC

De entre todos y cada uno de los superhéroes DC, Superman, Batman, la Mujer Maravilla, Flash y Linterna Verde son los más conocidos y reconocidos del universo DC y ha pasado tiempo desde que comenzó todo.


Particularmente estamos ante un quinteto se superhéroes legendarios, que iniciaron la era dorada del comic-book estadounidense. Sus primeras publicaciones son:
  • Superman (Action Comics #1, Junio de 1938)
  • The Batman (Detective Comics, 27, Marzo de 1939)
  • Green Lantern (All American Comics #16, Julio de 1940)
  • The Flash (Flash Comics #1, Enero de 1940)
  • Wonder Woman (All Stars Comics #8, Diciembre de 1941)

"Así se las ponían a Fernando VII"

Esta frase ha sido asociada a numerosos Reyes.  En el libro "Más que Palabras", de Pedro Álvarez de Miranda se registra un curioso baile de nombres. A partir de 1930 se documenta con frecuencia la expresión "Así se las ponían a Felipe II", y durante la II República, apareció la frase con Carlos V, concretamente en el ABC, o incluso retrotrayendonos a épocas muy anteriores con el soberano godo Wamba, aparecido en El Heraldo. Lo cierto es que su origen lo tenemos en Fernando VII.


"Así se las ponían a Fernando VII" era la frase y lo que le ponían en bandeja al Monarca eran las bolas de billar y es que Fernando VII no sólo era un desgraciado como Rey (para saber más... ), sino que además, se le daba mal dicho juego, pese a que era bastante aficionado al mismo.

Fernando VII

Según parece, su nula habilidad como jugador obligaba a sus contrincantes no solo a empeorar su juego, sino a dejarse ganar absurdamente. Así que, sin que Fernando VII se percatara, le dejaban colocadas las bolas sobre el tapete para que pudiera hacer carambola a la derecha, y carambola a la izquierda fácilmente. El billar nos ha dejado otras expresiones tales como realizar algo "de una tacada" (cuando se realizan dos o más cosas de una vez) o "no dar bola" (cuando no se está atento a algo).


Volviendo a la frase inspirada en el Rey felón, con el tiempo dicha sentencia se usó cuando algo, una situación, se le pone de una forma absolutamente ideal a una persona sin pretenderlo ésta, tal y como les ponían las bolas a Fernando VII.