martes, 2 de abril de 2019

La (extraña) desaparición de Agatha Christie

Esos once días parecen estar en el limbo. Era finales de 1926 cuando saltó la noticia: Agatha Christie había desaparecido. No dejaba de ser importante no por el hecho de que desapareciera una mujer sin dejar rastro (que también), sino porque Agatha  era una prometedora novelista en el Reino Unido y que empezaba a ser un valor casi seguro con su Hercule Poirot. La desaparición cruzo fronteras, apareciendo en la primera plana del New York Times.


Los hechos objetivos son los siguientes: su marido Archibald Christie "Archie" le reveló a Agatha que estaba enamorado de otra mujer, Nancy Neele, solicitandole el divorcio, algo que su mujer parece que no se tomó muy bien. El 3 de Diciembre de 1926, Agatha y Archibald mantuvieron una discusión y el marido abandonó su residencia de Berkshire para pasar el fin de semana con su amante en Surrey. Esa misma noche, sobre las 21.45, Agatha desapareció después de dejarle una carta a su secretaria donde informaba que estaría en Yorkshire. 


Tras una búsqueda por parte de las fuerzas de seguridad, se encontró su automóvil en Newlands Corner al lado de un lago cercano a Guildford. En él había unas prendas de ropa y un permiso de conducir caducado. La desaparición supuso una conmoción no sólo entre los seguidores de la novelista, sino en toda Inglaterra. La cuestión fue casi política: el Ministro del Interior, William Joynson-Hicks, presionó a la policía (que rastreó la zona hasta con aviones, llegando a haber hasta 15.000 voluntarios en su búsqueda) y un periódico ofreció una recompensa. 
Hasta el propio Sir Arthur Conan Doyle (al que le debemos que Agatha se dedicara a las novelas de misterio debido a la afición de ésta por Sherlock Holmes) requirió los servicios de una medium (tras la muerte de su esposa e hijo, se aficionó demasiado a la moda del espiritismo) para ver si la encontraban. Todo el mundo creía que estaría muerta y que el marido de una forma u otra era el responsable. Parecía una novela salida de la mente de la propia desaparecida. 

El misterio de la novelista desaparecida

Finalmente la encontraron, pero no como todos pensaban que sería. El 14 de Diciembre fue identificada como una huésped del hotel Swan Hydropathic en Harrogate, estando registrada como Teresa Neele (el apellido de la amante de su marido), quien procedería de Ciudad del Cabo. La escritora no sabía el motivo por el que estaba allí y tampoco fue capaz de reconocer a su todavía marido cuando éste llegó a su encuentro, por lo que recibió un tratamiento psiquiátrico. 

¡¡¡Encontrada!!!

Agatha se restableció (evidentemente) en poco tiempo, pero nunca dio explicaciones de su desaparición, por qué estaba allí e incluso lo de la identidad falsa. Han surgido diversas teorías: la más aceptada fue una amnesia temporal debido a su nerviosismo por la discusión con "Archie". Los más maliciosos pensaron que era un truco publicitario de la propia Agatha o que había fingido su desaparición para culpar al marido de su supuesta muerte, algo que no tenía sentido porque en algún momento con un nombre o con otro tenía que aparecer y en todo caso podía haberle supuesto una crisis reputacional. En una entrevista para un libro biográfico, algunos se sus familiares sugirieron que la escritora llevó a cabo su desaparición de forma intencionada para avergonzar a Archibald (de ahí que se inscribiera con el apellido de la amante) sin imaginar la notoriedad pública que tomaría el hecho. 


Fuera lo que fuera, lo cierto es que esos once días han quedado en la oscuridad de una escritora que acabó divorciandose en 1928, obteniendo la custodia de su hija y trasladandose durante un tiempo a las Islas Canarias, concretamente a Tenerife, donde terminó de redactar "El Misterio del Tren Azul", publicando hasta el final de sus días con el apellido de "Archie", siendo reconocida en todo el mundo como Agatha Christie, la Reina del misterio.

1 comentario: