martes, 10 de marzo de 2020

Y el vampiro tenía nombre de mujer

Muchos años antes de "Drácula" la vampiresa era mujer y se llamaba "Carmilla". Sheridan Le Fanu publicó este relato corto en 1872, suponiendo un antes y un después en la literatura de terror, destacando por ese aire gótico, pero que además va mucho más allá del género. 


No nos engañemos: debio suponer un escandalo. La vida de Laura pasa de apacible a desconcertante cuando conoce a Carmilla, una joven hermosa que la adora y que parece tener una querencia por ella que va más allá de la simple amistad entre dos jovenes. 


Carmilla, que es posterior al relato de Polidori, refleja mucho mejor el concepto de vampiro que tenemos hoy en día más alejado de las histerias propias de la Edad Media y más cercano a ese conepto de seducción, lo que influyó mucho en Bram Stoker, añadiendole un sutil elemento erótico de carácter lesbico, que Le Fanu supo plantear de forma velada dado que era un tema tabu en su época.El autor se basó en la historia de la hermosa condesa Isabel Báthory (para saber más...). 


Y todo empezó cuando Laura ve a un ser hermoso, pero oscuro, en su cama, el cual parece escrutarla. Entre la belleza y el terror... allí está Carmilla, la atractiva vampiresa de cuyo hechizo es imposible escapar. Placentero y terrible a la vez.

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