sábado, 12 de julio de 2014

Clásicos Inmortales: El Halcón Maltés

"El Halcón Maltés" es una de las grandes obras de la novela negra de la historia y cuando Dashiel Hammett, su autor, la publicó fue un éxito de ventas. Es por eso que desde el principio se pensó la adaptación al cine. Dos adaptaciones hubo en los años 30, pero sería la de 1941 con un joven John Huston como director y Humphrey Bogart como protagonista la que obtendría la fama mundial. De la novela negra pasábamos al cine negro.


El detective privado Sam Spade (Humphrey Bogart) recibe en su despacho de San Francisco a una misteriosa dama, la señorita Ruth Wonderly (Mary Astor). La joven y elegante mujer le dice que quiere investigar el paradero de su hermana, quien supuestamente había huido de casa con un vividor de origen británico. 

La misteriosa joven les cuenta su historia

De la investigación se encargara el socio de Sam, Miles Archer (Jerome Cowan), que se ofrece para buscar al hombre y seguirá discretamente a la mujer. Sin embargo, en medio del trabajo, en plena noche, es asesinado. Sam llama a la señorita Ruth Wonderly para contarle lo ocurrido. Es en ese momento cuando la joven le confiesa que su nombre autentico es Brigid O’Shaugnessy (Mary Astor) y resulta que el asunto de la desaparición de su hermana era mentira.
El hombre al que buscaba era su socio Thursby, que puede tener en su poder una valiosa estatua de un Halcón, incrustada con piedras preciosas de un valor inmenso. Ésta se supone que fue el tributo que los Caballeros de Malta pagaron por la isla al rey Carlos V, de ahí que dicha estatua se llame el Halcón Maltés. Precisamente, la misma noche en el que fue asesinado Archer, también lo fue el tal Thursby, algo de lo que se entera Spade por la propia policía.


Sin embargo, la joven no es la única que se encuentra detrás de tan preciada estatua, ya que un grupo de maleantes internacionales está también tratando de conseguir la estatua, dispuestos a engañar, robar o matar, para apropiarse del tesoro que oculta. Un hombre llamado Kasper Gutman (Sydney Greenstreet), el engañoso Joel Cairo (Peter Lorre), Wilmer (Elisha Cook Jr.) y la seductora señora O’Shaughnessy, de la que Sam parece enamorarse poco a poco, quieren aprovecharse del talento de detective para sus propios intereses. 


Sin embargo, a Spade le preocupa más salir ileso de las peligrosas situaciones y sacar el mayor provecho para sí mismo que una simple estatua por la que todos pelean. El detective se la juega en más de una ocasión, pero siempre sale indemne, a pesar de los truhanes y de Brigid. Gracias a Gutman, Spade se entera de la historia del famoso Halcón, explicándole su valor y que estan dispuestos a lo que sea por conseguir tan preciada estatuilla hasta el punto de matar, algo que ya han hecho.

Un asunto turbio

Los tres hombres, Gutman, Cairo y Wilmer (más la señora O’Shaughnessy) lo esperan en el portal con las pistolas desenfundadas más la señora, obligandole a que encuentre el Halcón, ofreciéndole además la nada desdeñable cifra de 10.000 dolares. Spade acepta siempre y cuando uno de ellos se entrege a la policía por los asesinatos cometidos en busca de la estatuilla, algo que aceptan. El inexperto Wilmer cargara con los platos rotos.


Spade recibe la estatuilla de manos de un capitán moribundo (cameo de Walter Huston, padre de John), cuyo barco acaba de llegar desde Hong Kong hasta el puerto de San Francisco .Spade se dará cuenta, junto a los otros que el supuesto Halcón no es más que una falsificación. Gutman y Cairo, sabiendo que es bastante probable que la verdadera estatuilla este en Estambul, van hacía allá, mientras Spade ata todos los cabos sueltos en torno a un caso donde la codicia primó sobre todo.


Sabe que ella mató a Archer para implicar a Thursby, su cómplice no deseado, que a su vez fue asesnado. Ella no sólo confiesa ante las evidencias, sino le pide a Spade que no la entregue a la policía. Pero, pesar de sus sentimientos hacia ella, Spade no se deja vencer.
Al final todos son detenidos y el supuesto Halcón Maltés queda a buen recaudo. La escena final en la que Brigid se despide de Sam y se la llevan en el ascensor es fantástica. La definición que hace Spade del Halcón resume a la perfección lo que significo para aquellos que querían hacerse con él: "El material con el que están hechos los sueños".


Esta es una de las clásicas del cine negro. Una de las mejores obras no sólo del género, sino de su director John Huston, que por aquel entonces no era más que un guionista que quería abrirse paso en el mundo de la dirección. Para recordar la formidable actuación de Bogart, en uno de sus más impresionantes papeles, y la de Mary Astor, prototipo de mujer fatal, que se repetiría a lo largo de la historia del cine negro.

Ficha

Dirección
John Huston
Producción
Hal B. Wallis
Guión
John Huston
Obra: Dashiell Hammett
Música
Adolph Deutsch
Fotografía
Arthur Edeson
Montaje
Thomas Richards
  
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1941
Género
Cine negro
Duración
141’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
Humphrey Bogart
Sam Spade
Mary Astor
Brigid O’Shaugnessy
Peter Lorre
Joel Cairo
Gladys George
Iva Archer
Jerome Cowan
Miles Archer
Sydney Greenstreet
Kasper Gutman
Elisha Cook, Jr.
Wilmer
 
"El material con el que se forjan los sueños"

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