lunes, 8 de junio de 2015

Kurosawa: El hombre que vino del Sol Naciente

Con la derrota nipona en la Segunda Guerra Mundial cambiaron muchas cosas en el país tanto a nivel político, económico como social. Así la censura se relajo y nuevas formas de expresión japonesa se abrieron no sólo a nivel local, sino internacional. Es precisamente ahí cuando nos encontramos con un hombre que con sus películas reflejo una forma de pensar muy distinta a occidente. Un hombre, cuyo carácter fuertemente humanista, buscando siempre el encuentro de todos con su yo más profundo. Ese hombre se llamaba Akira Kurosawa. 


Para entender el carácter de Kurosawa, tendríamos que trasladarnos a 1923 cuando sucedió el gran terremoto de Kantō, que destruyó Tokio, matando a más de 100.000 personas. Heigo, su hermano que tenía 17 años, y Akira, de 13, pasearon juntos entre la devastación. Los cadáveres de humanos y animales se apilaban en cualquier rincón. Una verdadera carniceria. Cuando Akira intentó apartar la vista, Heigo le obligó a sostenerla. Kurosawa recordaría, muchos años más tarde, que esta experiencia le enseñó que el modo de vencer su propio miedo era enfrentarse a lo que se lo provocaba.


Y Kurosawa lo demostraría con grandes obras en las que el ser humano se hallaba sólo precisamente ante ese gran desconocido que era la muerte. Obras como "Vivir" o "Rashomon" lo demostraron. También hay que destacar en el cine del genio japones, su gran respeto para su cultura, algo que demostró presentandonos a su país en épocas medievales donde los samurais, grandes luchadores del Japón, eran sus protagonistas. Precisamente "Los Siete Samurais" inspiraría al cine estadounidense para su adaptación, en este caso al cine western con "Los Siete Magníficos". 


Toshirô Mifune y Akira Kurosawa
Sin embargo, Kurosawa era algo más que un gran director; era un hombre perfeccionista a todos los niveles. A nivel de vestuario quería que los actores lucieran de forma natural, repartiendo el vestuario a los actores semanas antes de la filmación, y les obligaba a usarlo diariamente para establecer un vinculo con la ropa. A nivel visual, la lucha del hombre contra los elementos es una evidencia tal como vemos en "Rashomon" o "Los Siete Samurais" donde la lluvia parece ser un personaje más de la obra. 


No obstante, en ninguna otra película se refleja más el vínculo del ser humano con la naturaleza como en "Dersu Uzala, donde el se hace hincapié en el respeto que debe existir entre el hombre y ésta; la armonía perfecta entre el ser humano y su entorno. Sería precisamente esta última película la que ganaría el Premio Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa. 

 

Kurosawa falleció en 1998, no sin recibir el Premio Oscar Honorífico a toda una carrera en 1990. Un hombre que alcanzó la gloria cinematográfica. El hombre que contribuyo a la apertura del cine japones al mundo; el hombre que vino del sol naciente.
A continuación, les pongo una lista de las que, en mi opinión, son sus mejores películas.

Sus mejores películas
1. Vivir


2. El Infierno del Odio


3. Rashomon


4. Dersu Uzala


5. Los Siete Samurais


6. Trono de Sangre


7. Yojimbo (El Mercenario)


8. La Fortaleza Escondida


9. Los Canallas Duermen en Paz


10. Sanjuro

1 comentario:

  1. Gracias por el post. Hace 15 días vi Rashomon y me encantó, ahora, hoy voy a ver Trono de sangre, a ver cómo nos va. Por cierto, ¿que opinión tienes de Barbarroja?

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