jueves, 18 de febrero de 2016

El Padrenuestro de cada día

El Cristianismo tiene varias oraciones reconocidas tanto por creyentes como por no creyentes, pero ninguna como el Padrenuestro. Una oración que es todo un canto al Padre Dios como el perdón a los enemigos. Enmarcado dentro de lo que conocemos como el Sermón del Monte, el Padrenuestro es una oración revolucionaria para los creyentes, ya que no nos muestra a Dios como un simple ser superior, sino como un Padre que nos perdona y nos protege.


El Lunes, sin embargo, en los Premios de la ciudad de Barcelona ni más, ni menos, se recitó un poema (sí se puede denominar poema a algo que no rima en ninguna de sus estrofas) que se mofaba del Padrenuestro, utilizando el evidente mal gusto del que algunos ostentan (en este caso alguna). No se puede ofender a un grupo de personas por el hecho de creer (o no creer) dice la Constitución, algo que parece importarles bien poco a determinados individuos que siempre que pueden se mofan de las creencias católicas por el hecho de que desprecian el mensaje de Jesús, creen que la Iglesia es tan sólo la curia a la que ellos tachan llena de machista y pederastas (ni todos los curas son pederastas, ni el Cristianismo es sólo la curia) y, quizá la razón más importante, los cristianos no ponemos bombas como hacen los radicales musulmanes.
En el fondo esto no deja de ser el resentimiento que a algunos les quema por dentro hasta el punto de presentarse en una capilla semidesnudas en lo que ellos llaman una manifestación "pacífica" gritando eso de "Ardereis como en el 36". A veces pienso que esta gente, merced a una máquina del tiempo ha pasado del 36 a la actualidad porque no han avanzado nada y siguen en la caverna ideológica de buenos y malos.
Ya estoy extremadamente cansado de que se confunda la Libertad de Expresión con la libertad de ofensa. En una Democracia bien entendida, la Libertad tiene un límite: el respeto por los demás. Claro que la Iglesia ha hecho cosas mal, pero una cosa es eso y otra ir contra la Libertad de culto de un Estado Aconfesional (que no laico, a ver si les mete en su cabeza a algunos). 
PD: Me llama la atención que algunos digan que esa ofensa al Padrenuestro es un poema reivindicativo. Habiéndolo leído, sólo puedo decir que efectivamente es reivindicativo... del mal gusto.

martes, 16 de febrero de 2016

Heliodoro Rodríguez López o un hombre de fútbol

Los clubes de fútbol (grandes, medianos o pequeños) se construyen gracias a hombres que lo dieron todo por el club de sus amores. No necesariamente participaron de su fundación como sociedad, pero sin estos hombres la historia de la entidades futbolísticas hubiera sido muy distinta. En Tenerife, conocemos a la perfección el estadio Heliodoro Rodríguez López, aunque me atrevería a decir que muy pocos conoces al hombre que le dio nombre a un estadio de fútbol donde se dieron importantes gestas del Tenerife, llegando a disputar la Copa de la UEFA hasta 2 veces. 


Don Heliodoro Rodríguez López nacio en 1890, siendo el menor de 10 hermanos de una familia, cuyo cabeza de familia levantó uno de los emporios navieros más importantes de aquellos primeros años del Siglo XX. La saga de los Rodríguez López, bastante pudiente todo dicho sea de paso, esta ligada a los Fred Olsen, al jardin Tecina de la Gomera, a la sede de Radio Nacional de España... y al Club Deportivo Tenerife. 
El menor de los Rodríguez López siempre sintió una afición bestial por ese deporte venido de Inglaterra y que llegaría a las islas gracias a los turistas y residentes anglosajones que instruían a los más jovenes en la técnica del balón redondo. Heliodoro llegó a debutar con el Sporting Club Tenerife a la edad de 14 años. 

Stadium en la década de los 30

Sin embargo, su carrera no destacaría por sus actuaciones sobre la tierra (el césped no era tan habitual en aquellos años), sino en los despachos. Don Heliodoro llegó a ser Vicepresidente de la entidad tinerfeña presidida por don Pelayo López, aparte de llevar varios negocios familiares. Don Heliodoro se convirtió en un destacado miembro de la sociedad de su tiempo. Por otra parte, llegó a donar a la entidad replicas de trofeos que se habían quemado en un incendio. 


No obstante, por encima de todo, algo obsesionaba a Rodríguez López y era renovar un Stadium, del que el equipo tinerfeño había perdido su titularidad y que el propio Rodríguez López recuperó gracias a sus buenas gestiones con el Cabildo de Tenerife. El año 1946 sería elegido Presidente y desde ese momento, en aquellos años de plomo para el equipo (sus intentos de llegar a categoría nacional eran infructuosos), ideó el proyecto de la remodelación del Estadio, del cual se encargaría el renombrado arquitecto granadillero Marrero Regalado. Cabe decir que el hijo de don Heliodoro Rodríguez López, Heliodoro Rodríguez González llego a ser Alcalde de Santa Cruz de Tenerife, así como Presidente del Cabildo de Tenerife (En Santa Cruz hay una calle dedicada a él).


Don Heliodoro (padre, claro) falleció sorpresivamente en 1950, dejando una honda huella en el equipo que presidia en aquel momento, así como la sociedad en su conjunto. Un año después se descubría un busto en su honor, cambiándose el nombre del estadio por el de Heliodoro Rodríguez López. Dos años después, el equipo ascendía a la tan ansiada categoría nacional contra el Orihuela (remontando en Tenerife). Creanme o no, pero estoy seguro que don Heliodoro, allá donde estuviera, celebró todos y cada uno de los goles que le dieron el ascenso al equipo de sus amores.

sábado, 13 de febrero de 2016

Del circo a la Eternidad

Nadie pensaba que triunfaria ¿Un ex-acróbata en el cine? ¡Estamos locos! Ni siquiera él mismo tenía mucha fe en que pudiera llegar a algo. Tendría tiempo de pensar en qué hacer con su vida, tras el servicio militar y eso no fue otra cosa que ser actor. Si, señores. Les hablo ni más ni menos que Burt Lancaster, aquel actor que comenzó con aquellos personajes mezcla de chulo, galán y rudeza a partes iguales para acabar siendo valorado por todos aquellos que no confiaban en él. 


Lancaster comenzó en películas de cine negro como forajidos (con una joven Ava Gardner) o "El Abrazo de la Muerte" con Yvonne De Carlo. Esas películas curiosamente eran del mismo director, un grande del cine negro no excesivamente conocido en la actualidad (aunque con un destacado trabajo) como Robert Siodmark. 


La película que le abriría muchas puertas a Lancaster no fue otra que "De Aquí a la Eternidad" con ese siempre recordado beso en la orilla de la playa con la gran Deborah Kerr (por cierto, fue considerado demasiado erótico para los cánones de la época). 

Un beso muy recordado

Todavía sus papeles eran de tipo duro (algo que en cierta medida no abandono nunca), pero ya se veía en ese rudo ex-acrobata, madera de actor, algo que consiguió en películas como "Duelo de Titanes (dúo fantástico con un hombre como Kirk Douglas con el que trabó una gran amistad) y "Chantaje en Broadway" donde interpretaba a un periodista que sabía jugar las cartas, manejando el poder en una sociedad corrupta. Ambas son del mismo año y en ellas ya se vio una calidad actoral que nunca le abandonó. Antes de eso, ya había rodado la que fue en cierta medida su vuelta al circo (aunque en la gran pantalla), "Trapecio" con Gina Lollobrigida y Tony Curtis con el que rodaría la mencionada "Chantaje en Broadway".  En 1960 consiguió su único Oscar por su papel en "El fuego y la palabra". 

Kirk y Burt

Antes de irse a Europa rodaría grandes películas como "¿Vencedores o Vencidos?" donde con su actuación como juez enjuiciado por su colaboracionismo con los nazis (los famosos juicios de Nuremberg), demostró que sus papeles de galán rudo habían acabado, llegando a étapas más maduras en las que fue dirigido por Luchino Visconti en "El Gatopardo" en la que nos mostró la decadencia de la nobleza siciliana frente a los tiempos revolucionarios de Garibaldi. Incluso Bertolucci contaría con él para su monumental "Novecento", uno de sus últimos trabajos.


Un ataque al corazón (padecía de él desde hacía mucho tiempo) se lo acabaría llevando; muchos años habían pasado desde que aquel acróbata de circo había hecho su aparición en el cine. Muchos años en los que Burt Lancaster, poco a poco, se había ganado el derecho de permanecer en la Eternidad del cine.

¡Cuidado con los kamikazes!

Durante la Segunda Guerra Mundial, tuvieron lugar diversos ataques suicidas en el aire contra posiciones aliadas por parte de los japoneses con la intención de detener el avance de los estadounidenses en el océano Pacífico y que éstos llegaran a costas nipones. Era la batalla por el control del Pacífico. Estos suicidas fueron llamados por kamikazes, escuadrones enteros de personas dispuestas a estrellarse contra los enemigos en beneficio del Japón Imperial.


Lo cierto es que la palabra kamikaze tiene un origen mucho más antiguo. En 1281, Kublai Khan y sus mongoles mandaron una flota naval para invadir Japón (ya lo habían intentado en 1274). Los nipones no estaban preparados para soportar ambos ataques, pero afortunadamente para ellos, un tifón arrasó la flota invasora durante el intento de invasión. Dicho tifón fue llamado "Viento Divino" o "Aliento de los Dioses" (神風)  y considerado como una señal de que Japón era el elegido por los Dioses, ya que parece que sus rezos habían causado efecto. 

Kublai Khan

Este término fue utilizado erróneamente por los traductores estadounidenses, ya que surge de la lectura equivocada del tipo kun'yomi por parte de los traductores de los kanji 神 ("Dios") y 風 ("viento"), cuando su pronunciación correcta debería ser del tipo on'yomi, siendo pronunciado como Shinpū, la cual es la expresión utilizada en el Japón, Shinpū tokubetsu kōgeki tai (神風特別攻撃隊 "Unidad Especial de Ataque Shinpū").


La cuestión es que la palabra kamikaze se propagó fuera de Japón hasta el punto de que fue aceptada mundialmente como sinónimo de cualquier persona que realice un ataque suicida, sea cual sea el método utilizado. Desgraciadamente, este término ha alcanzado gran relevancia con los ataques perpetrados en países en guerra o por el denominado estado islámico. 

jueves, 11 de febrero de 2016

Jóvenes... y "jóvenas"

Ha pasado mucho tiempo, pero la anécdota coge bastante más relevancia en la actualidad. Los que somos jóvenes no nos acordaremos, pero los que asistieron a aquel mitin seguro que lo recuerdan. Me estoy refiriendo a la entonces esposa de Felipe González y por aquel entonces diputada del PSOE por Cádiz cuando en pleno mitin dijo aquello de "jóvenes y jóvenas". Se generaron chistes de todo tipo por esta auténtica memez y es que lo llamativo es que una licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Sevilla, así como profesora de instituto de Lengua y Literatura (¡ni más, ni menos!) hubiera caído bajo las redes de algo que en la actualidad es muy común y consiste en ideologizar el género y, por ende, el idioma. 


Digo que hoy en día es habitual porque se me revuelven las tripas cuando escucho como prostituyen un idioma tan rico con el español con el "ellos y ellas", "amigos y amigas" y un largo etcétera de frases hechas para hacer ver de cara a la sociedad española que ellos son los más feministas y defensores de la mujer, aún a costa de prostituir el lenguaje. Y el que se haya ideologizado el género y como tal la lengua tiene mucho que ver en que los círculos que más utilizan el "ellos y ellas" y sus variantes proceden desde la izquierda más moderada acabando en la más radical. 
Cabe resaltar que las palabras en plural, que tienen la misma raíz abarcan tanto a hombres como mujeres. Así en lugar de decir "ellos y ellas", "compañeros y compañeras", "amigos y amigas" se dice ellos, compañeros y amigos sin que ninguna mujer tenga porque sentirse ofendida, ni excluida, utilizando además con propiedad la lengua de Cervantes. Sin embargo, si podemos y debemos utilizar el masculino y femenino cuando las palabras no tienen la misma raiz, aunque esten en plural. Así, las formulas como Damas y Caballeros u Hombres y Mujeres son validas.
La gente cabal (y algo buenista) dirá que insultan el español no son más que unos ignorantes. En el caso de cierta Ministra cuyo nombre no quiero acordarme lo podría entender (acuerdense del famoso "miembras"), pero sinceramente la RAE ya podría censurar a aquellos que utilizan malamente el lenguaje por un motivo más bien ideológico o electoralista en lugar de utilizarlo con propiedad. Menos mal que la mayoría de los que componemos la sociedad no hemos caído en el absurdo de aquella Carmen Romero (y los que le siguieron).

martes, 9 de febrero de 2016

Recuerdos de Lana Turner

La primera vez que vi una película de Lana Turner fue la inmortal cinta de cine negro "El cartero siempre llama dos veces" y tengo que reconocer que John Garfield hubiera sido de cartón sí no se hubiera enamorado de la joven Cora (anclada en un matrimonio sin Amor) en una atracción tan pasional como fatal. Lana, que ya había actuado en diversas películas, alcanzaría la fama gracias a su papel fatale, encumbrandola a la categoría de símbolo sexual en una época en la que no se utilizaba tal término (al menos hasta la llegada de Marilyn Monroe). 


Sin embargo, Lana era algo más que una cara bonita y todos querían contratarla. Así la podemos ver en  Cautivos del mal  de Vincente Minnelli con Kirk Douglas, Vidas borrascosas de Mark Robson (por la que obtuvo su única nominación a los Oscars) o la trágica Imitación a la vida de Douglas Sirk. Antes de hacer de la bella Cora ya había rodado películas como "El extraño caso del Dr. Jekyll" de Victor Fleming con Spencer Tracy y una jovencisima Ingrid Bergman (estamos hablando del año 1940). 


Pero su vida interpretativa no se correspondió con su vida personal hasta el punto de que le afectó como actriz. Hasta siete matrimonios, unidos a sus escarceos amorosos y a un vicio como el alcohol, que la acabaría lastrando (moriría de cáncer de esófago en los años 90). 


No obstante, un acontecimiento marcaría su declive: en 1958 fue asesinado su amante Johnny Stompanato (el cual estaba casado y tenía hijos) de una cuchillada por parte de su hija Cheryl Crane, de tan solo catorce años, supuestamente en defensa propia ante el maltrato al que él las sometía. 

Cautivos... de Lana Turner

Lo peor llegó en el juicio cuando se manejaron cartas y testimonios que desvelaron las aficiones sadomasoquistas de Lana, lo que acrecentó el escándalo y que la prensa amarilla se ensañara con la actriz. El año siguiente se terminaría de rodar "Imitación a la Vida", la que es la última importante de Lana Turner. 


El escandalo la llevaría al declive inexorable, dejando de rodar películas a finales de los 80, aunque participó en la serie "Falcon Crest".


El qué hubiera sido de Lana Turner de no mediar sus malas decisiones personales, nunca lo sabemos. Lo cierto es que siempre nos quedaran sus muy buenas actuaciones en grandes películas y especialmente en aquella magnífica cinta en la que la bella Cora robó muchos corazones. Y es que muy pocas veces una cámara de cine amó tanto el rostro de una mujer como el de la siempre recordada Lana Turner. 

La Libertad de Expresión vs. libertad para ofender

A raíz del famoso incidente de los tirititeros (por cierto alguno con antecedentes penales) escribí un tweet: 
"Insultar, menospreciar u ofender NO es . A ver si se enteran algunos"
Nada del otro mundo. De hecho, estoy seguro que más del 90% de personas, sean de la ideología que sean, estarían de acuerdo con esto. Sin embargo, vivimos en un país llamado España, donde hay mucho individuo (o individua no se me vayan a ofender) en el que el mencionado tweet les puede llegar a resultar hasta ofensivo (¿?). Miren las respuestas:

-Me ofende tu tuit.

-y a mí. Y además me siento menospreciada. Anda hermoso, repasa un poco el concepto de  

-pues habrá que dejar de meterse con la gente que tiene unas creencias

En primer lugar para que a alguien le ofenda un tweet como el mio (que no "tuit") tiene que estar muy mal, puesto que no solo es coherente, sino que aboga por el respeto mutuo. En segundo lugar, algunos (alguna en este caso) se cree que puede darme a mi y a muchos lecciones de Libertad de Expresión (sinceramente no comprendi la palabra "Menospreciada"). Algunos consideran que la Libertad de Expresión es tan grande que argumentan que esta por encima de los derechos de otra persona, aunque ésta sea ofendida o despreciada. Creo que la Libertad de Expresión sin respeto no es Libertad de Expresión, sino Libertad de insulto... y eso es algo que no avala ninguna Constitución en el mundo (entre ellas la nuestra, que algunos se quieren cargar). 
En tercer y último lugar, hay que estar muy mal para considerar que es legitimo meterse con una persona por el simple hecho de ser cristiano, musulman, judío o incluso si no cree en nada. En España pasamos de la falta de Libertades a la Libertad para todo y contra todos cuando en en el punto medio esta la Virtud: La Libertad de Expresión es la garantía de que una persona pueda espresarse librememente, sin censura previa, pero dentro de un marco de respeto y sin ofender a una persona con la que no coincidas ideologicamente, religiosamenente o en cualquier otro ámbito. A mi no me da lecciones de Libertad de expresión por parte de gente que ha colaborado para coartarla en países como Venezuela. Ni ellos, ni sus seguidores. 
PD: Afortunadamente, muchas personas avalaron mi tweet, compartiendolo o dandole a Me Gusta. En España todavía hay gente coherente.