martes, 7 de febrero de 2017

Mausoleo al hijo muerto

En la Muy Noble y Leal Villa de la Orotava en la isla de Tenerife se encuentran frente de la plaza de la Constitución los Jardines del Marquesado de la Quinta Roja, conocidos también como Jardines Victoria. Con un bello estilo ecléctico, fue construido por el arquitecto frances Adolphe Coquet en el Siglo XIX, destacando por su construcción escalonada y sus hermosos jardines. En lo alto podremos observar una vista completa del hermoso casco antiguo de la ciudad. 


Sin embargo, los jardines fueron construidos por un motivo concreto. La muerte imprevista de don Diego Ponte del Castillo, VIII Marqués de la Quinta Roja, trajó de cabeza a su madre, Sebastiana del Castillo Manrique de Lara. La Iglesia Católica se negaba a darle cristiana sepultura en el cementerio local debido a la afiliación masónica de su hijo y a las constantes discusiones con los clérigos de la época. 
Fue entonces cuando la madre solicitó al mencionado Coquet, el cual era masón al igual que su hijo, la construcción de un edificio en el que dar sepultura a su hijo. Las obras terminaron en 1884. Curiosamente dado que se aceptó que fuera enterrado en el cementerio local, el cuerpo de Diego nunca fue sepultado en el mausoleo, en el que destacan los clásicos símbolos masones como el compás o el ojo que todo lo ve. 


A día de hoy se puede entrar de forma completamente gratuita en los Jardines Victoria, pudiendo contemplar los maravillosos jardines que lo forman, así como el monumental mausoleo construido para dar sepultura al hijo muerto.

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