martes, 3 de octubre de 2017

Clásicos Inmortales: Conspiración de Silencio

Terrible y dura película película (muy al estilo de John Sturges) que podría resumirse en los estragos que hace la guerra en la mente de las personas, algo que lleva al odio, a la intolerancia e incluso ha justificar el asesinato. Película terrible... pero necesaria. 


Un hombre con un maletín en la mano se baja del tren en una estación completamente aislada, en la mismisima nada. El hombre en cuestión es John J. Macreedy (Spencer Tracy), el cual es un veterano de la Segunda Guerra Mundial (perdiendo un brazo en la misma) y ha venido hasta tal desertico lugar con una misión desconocida. 
Su lugar de destino es Black Rock, un lugar cuyas gentes parecen no acogerle bien y más cuando pregunta por un tal Komako, residente japones en la zona. El joven recepcionista del hotel en el que pretende alojarse, Pete Wirth (John Ericson), afirma de forma muy seca que no tiene habitaciones vacías, aunque al final accede. Macreedy es amenazado por un truhán de poca monta, Hector David (Lee Marvin), para hacerle irse de la zona.

No muy bien recibido

Macreedy siente que ve algo va mal y el Sheriff local, Tim Horn (Dean Jagger) parece tener mucho interés en que se vaya. El veterinario y funerario, Doc Velie (Walter Brennan), aconseja a Macreedy salir de la ciudad inmediatamente, deslizando en su conversasión que Komoko está muerto. La hermana de Pete, Liz (Anne Francis), alquila un Jeep a Macreedy para que investigue que ha pasado con aquel a quien busca. Allí encuentra restos de como si hubiera habido algún incendio. En el camino de vuelta, Coley Trimble (Ernest Borgnine), un truhán que no caería bien a nadie, intenta echarlo fuera de la carretera sin conseguirlo. Su único objetivo era acabar con su vida. ¿Qué secreto hay detrás de todo esto? ¿Quién es el tal Komako? ¿Por qué algunos caciques de la zona no quieren que el forastero se vaya?


A una pregunta de Smith, Macreedy revela que perdió su brazo izquierdo peleando en Italia. La idea real de Mcreedy es darle a Komako la medalla que le dieron a su hijo, algo que prometió el veterano, dado que el hijo del tal Komako le salvó la vida. Mcreedy dexcrubre una dura verdad con respecto al pueblo y algunos habitantes que se muestran especialmente antijaponeses, algo que hicieron notar cuando el ataque a Pearl Harbor.

Algo está pasando

Komako era un habitante pacífico de la zona al que, tras el ataque a la base estadounidense, comenzaron a acosar hasta el punto de incendiar la casa con él dentro y posteriormente enterrar el cuerpo. El instigador fue Smith, que aparte de ser antijapones, no pudo ir a alistarse debido a que no fue admitido y que había arrendado a Komako unas tierras con el convencimiento de que era un paraje totalmente seco, pero el buen japones encontró agua, algo que enfado al mencionado Smith, que había envenenado al pueblo con la idea de hacerle pagar a Komako con su vida el odio que sentía hacía los japoneses.


Finalmente intentaran acabar con Mcreedy, pero no contaban con que el veterano sería ayudado por Doc, Peter, el recepcionista, y la hermana de éste, la cual es disparada por el miserable Smith, que tendrá su justa recompensa cuando  Macreedy encuentra una botella y la llena de gasolina, creando un cóctel Molotov que tira a Smith poniendolo en llamas. 
Mcreedy se irá al día siguiente del pueblo no sin darle antes a Doc la medalla destinada a Komako como una prueba de la necesaria redención del un pueblo al que la intolerancia y el racismo había destruido. Al final, el tren inicia su marcha. 


Magnífica dirección y interpretaciones para el recuerdo con un Tracy espectacular, un Brennan formidable (como siempre en esos fenomenales papeles secundarios) y unos Lee Marvin y Ernest Borgnine en esos papeles de seres miserables y violentos que ponen la piel de gallina. Escenas y más escenas que han pasado a la historia del séptimo arte en una cinta tan oscura como brillante, la cual está llena de intriga, odio y violencia; mucha violencia.

Ficha 

Dirección
John Sturges
Producción
Herman Hoffman
Dore Schary
Guión
Millard Kaufman
Música
André Previn
Fotografía
William C. Mellor
 
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1955
Género
Suspense, drama
Duración
81’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
Spencer Tracy
John J. Macreedy
Robert Ryan
Reno Smith
Anne Francis
Liz Wirth
Dean Jagger
Sheriff Tim Horn
 Walter Brennan
Doc Velie
John Ericson
Pete Wirth
Ernest Borgnine
Coley Trimble
Lee Marvin
Hector David
Russell Collins
Mr. Hastings
Walter Sande
Sam
 
Amenazas

La creación de la RAE

Con la llegada de Felipe V para reinar a España, se extendió la idea que hubiera un organismo que intentara velar por el mantenimiento del español como lengua, así como sus formas, usos y expresiones que logicamente cambiaban con el tiempo. El español (o castellano) de América no era el mismo que el de América e incluso podía cambiar en sus expresiones o palabras en función de la geografía española por no hablar que el castellano del Siglo XVII era algo diferente con respecto de Siglos anteriores.


Cabe decir que España a diferencia de Francia, Italia o Portugal, no tenía un gran diccionario, algo lamentable. El núcleo inicial de lo que sería futura Academia lo formaron en 1711 los ocho novatores que se reunían en la biblioteca del palacio madrileño de Juan Manuel Fernández Pacheco, Marques de Villena, situado en la plaza de las Descalzas Reales en la villa de Madrid.


Sería precisamente el propio Marques quien promoviera la actual Real Academia Española de la Lengua (RAE) con el objetivo de preservar el español, siendo constituida legalmente por una real cédula el 3 de Octubre de 1714. 


Los volúmenes del primer diccionario de la lengua española aparecieron entre 1726 y 1739, la primera ortografía en 1741 y 30 años después la primera gramática treinta, algo que suponía todo un avance con respecto de etapas anteriores y que ponía de relieve lo importante que era no sólo mantener, sino que hubiera una institución que corrigiera los errores actuales con respeto del uso del castellano, así como que adaptase la lengua a los tiempos como la llegada de nuevas expresiones o palabras. A lo largo de sus tres siglos de historia ha tenido veintinueve directores y desde  el año 1894 ocupa su sede en la calle de Felipe IV en Madrid.

lunes, 2 de octubre de 2017

El terrible golem

Esta criatura forma parte del folclore judío. El golem es (ni más, ni menos) que un ser hecho de arcilla o barro con forma humana a la que un rabino o un ser con conocimientos ocultos da vida para que siga sus ordenes. 


La palabra golem aparece en Salmos 139:16 y en la literatura talmúdica para referirse a una sustancia embrionaria (lo primigenio) o incompleta La diferencia entre lo que hizo Dios con Adán es que el golem carece de Alma, ya que depende de otro ser para realizar sus actividades por lo que podríamos decir que sería una especie de equivalente zombi (incluso podemos relacionarlo con el famoso monstruo de Frankenstein por su falta de humanidad y el miedo que despierta), aunque en este caso asociado a la cultura judía. 
Según sostiene una leyenda, el golem no puede hablar y para hacerlo funcionar hay dos versiones:
  • Meterle un papel con una orden por la boca (u otro orificio de la criatura). 
  • Inscribiendo alguno de los Nombres de Dios o bien la palabra Emet (אמת—"Verdad" en hebreo) en su frente. Si se borra la primera letra de Emet (alef) y quedara solo met (מת—"Muerte" en hebreo), el golem sería desactivado y volvería a ser una masa de barro sin vida.
El caso más famoso en el que tenemos como protagonista a un golem nos viene de la historia (¿real o inventada?) del Rabino del Siglo XVI Judah Loew, que creó un golem para defender el gueto de Praga de ataques antisemitas (habituales por otra parte), así como para atender el mantenimiento de la Sinagoga. 
Una anécdota muy curiosa de esta historia (y que refleja la falta de Alma del golem) es que la esposa del propio rabino le pidió a la criatura que fuera al río a sacar agua a lo que el monstruo se lo tomó al pie de la letra: efectivamente fue al río a sacar agua... hasta que inundó la propia ciudad. Se lo había tomado al pie de la letra.¡Qué cosas!

Una reflexión sensata sobre Cataluña

Algunas opiniones en Cataluña y fuera de Cataluña (sobre todo de sectores ideológicos cercanos a la extrema izquierda) parece confirmar que en España hay mucha incultura democrática. La Democracia no consiste sólo en votar o que hallá urnas o cajas de cartón donde depositar un voto (acordemonos de las elecciones en el franquismo o que los nazis llegaron al poder precisamente gracias a una Democracia que ampara incluso las ideologías de corte radical), sino en un respeto a las leyes (elegidas democraticamente por el pueblo), la Constitución, a la existencia de una oposición, una separación de poderes (Legislativo, Judicial y Ejecutivo) y el respeto al adversario político pacifico (desde la discrepancia). Si alguna de éstas faltan, habrá poca Democracia.


Algunos creen que considerarse español es de "fachas", pero cabría preguntarse si los nazionalistas (con z) o los extremistas de izquierdas y derechas están capacitados para decir lo que es Democracia y catalogar quien es un "facha" o quien defiende mejor a España. Quien me insulte por considerarme español, ya se ha catalogado el solito al igual que demuestra su ideas poco avanzadas (casi decimononicas) cuando ve en el ejército, la bandera o el himno reminicensias franquistas. El himno y la bandera son símbolos que merecen ser preservados y respetados, así como un ejército profesional que cumple y hará cumplir las leyes democráticas por encima de la política. Este ejército, al igual que la policia y la Guardia Civil, están muy lejos de aquel del 36. Lo que digan los medios internacionales le daría una relevancia más bien nula, puesto que (no nos engañemos) desconocen la realidad española.
Cierto que se han hecho las cosas mal desde España, pero por dejación de funciones con unas autonomías que quieren más y más (especialmente el nazionalismo vasco y catalán), consiguiendo que el Estado Español desaparezca a nivel tanto educativo como social (gracias a Felipe y un Aznar que hablaba catalán en la intimidad).
En cuanto a la llegada del nuevo problema catalán (muy diferente del aquel del que hablaba Ortega en los años 30) tiene que ver con ocultar los recortes en Cataluña, así como el latrocinio, la corrupción (consentida por los Gobiernos de España y ejecutada por el Pujolismo, que ha convertido a Cataluña en un lodazal) y el intento de conseguir un modelo fiscal idéntico al del País Vasco y Navarra (algo a lo que Rajoy se negó). Todo (y no es por reducirlo a lo mínimo, pero es verdad) por el vil metal. ¿Qué pasó entonces? ¿Qué hizó la antaño CIU? ¿Qué hizo el nacionalismo catalán, siempre (o casí siempre) colaboracionista con los Gobiernos de España desde Cambó y Prat de la Riba? ¿Qué hizo la burguesía catalana que aplaudia a Franco hasta con las orejas cada vez que venía a Barcelona? Soliviantar a las masas en busca de una independencia en la que ellos (la derecha catalana) nunca había creído, uniendose a ERC y, como no tenían mayoría absoluta (a pesar de la injusta ley electoral catalana), se arrodillaron ante los anarquistas (los mismos que los insultaron y agredieron por fuera del Parlamento catalán en aquella jornada infausta para un Arturo Mas que tuvo que ir en helicoptero) con las consecuencias que todos conocemos.
Por supuesto a nada ayudó que el PSOE se volviera más nacionalista que los propios nacionalistas (gracias a ZP a los Maragall y al cordobes Montilla) con un Estatuto que ponía a Cataluña al mismo nivel que España (tumbado por el TC), gobernando con ERC o diciendo la solemne tontería de la "nación de naciones" que el irrelevante Sánchez ha copiado. Les diría a esos que dicen ser socialistas que yo (sin serlo) se más de historia del PSOE que ellos mismos, puesto que el socialismo era (lo de "era" lo digo con toda la intención) antinacionalista y nunca defendió el federalismo puesto que, según Pablo Iglesias (su fundador; no el coletas), eso iba contra la igualdad entre españoles.
Lo de Cataluña tiene dificil solución (familias rotas, amigos que no se hablan, ...), pero lo que es seguro es que no se resuelve desde la política (la cual lo ha generado todo) como dicen algunos "arregladores" que con federalismo lo solucionan todo, sino desde la gente sensata, haciendo hincapié en lo que nos UNE (que es mucho). Castilla (o el resto de españoles) no puede seguir abandonado a los catalanes a su suerte. Los españoles somos más que los políticos que nos gobiernan. Por favor... ¡Un poco de cordura!
Los catalanes son gente estupenda y tienen un idioma y una cultura que merecen y deben ser respetadas, pero lo mismo nos pasa a los canarios y no por ello me siento menos español (me emocionó tanto con una folía como con el himno de España porque forman parte de mi ser). Al contrario. Desde las diferencias, alcanzamos la UNIDAD, el sentido de siendo un algo, pertenecer a un TODO. Yo somo español AMO todos y cada uno de los territorios de España, incluída Cataluña.