martes, 2 de enero de 2018

Clásicos Inmortales: Fort Apache

Dos monstruos (John Wayne y Henry Fonda), dirigidos por un coloso (John Ford) y acompañados por una actriz como Shirley Temple en uno de sus pocos destacados papeles en edad adulta se reunieron este clásico del Western estadounidense bajo las colinas de Monument Valley.


Nos encontramos tras la Guerra Civil estadounidense. Se espera que el veterano Capitán Kirby York (John Wayne), muy valiente y respetado, héroe de guerra, reemplace al comandante saliente en Fort Apache, un puesto de caballería aislado en Monument Valley. York había ordenado su propio regimiento durante la Guerra Civil y estaba bien calificado para asumir el mando permanente. Sin embargo, el elegido no será él (para lógica sorpresa y decepción de la compañía), sino el Teniente Coronel Owen Thursday (Henry Fonda), el cual se ocupará del mando del regimiento. La sorpresa no sólo llega por los méritos del mencionado York, sino porque Thursday carece de experiencia con los indios (a los que tendrá que supervisar ante la posibilidad de que se levanten en armas) y es un tipo arrogante y egocéntrico, el cual considera que el Fuerte está lejos de sus ambiciones personales. 


Thursday no irá solo. A Fort Apache le acompara su hija, Philadelphia (Shirley Temple), la cual durante el trayecto conoce al Teniente segundo Michael Shannon O'Rourke (John Agar), que también ha sido destinado a Fort Apache y es hijo del Sargento Mayor Michael O'Rourke (Ward Bond), sintiendose inmediatamente atraída por Él. El Sargento Mayor O'Rourke recibió la Medalla de Honor como comandante de la Brigada irlandesa durante la Guerra Civil, lo que le permitió a su hijo ingresar en la prestigiosa West Point y convertirse en un oficial.


Eso no impresiona a Thursday, el cual es consciente de su clase y le prohíbe a su hija ver a alguien a al que no considera un caballero. A pesar de eso, la joven no dejara de querer y ver al joven Teniente, cuyos padres aprueban la relación, aunque son conscientes de que no son del agrado de Thursday.


Evidentemente el carácter agrio y estricto del nuevo comandante no serán precisamente del agrado de la compañia, propiciando enfrentamientos. Cuando hay disturbios entre los indios, encabezados por Cochise (Miguel Inclán), Thursday ignora el consejo de York (el cual es un hombre experimentado en parlamentar con los indios) de tratar pacificamente con los nativos y remediar los problemas de la reserva causados ​​por el corrupto agente indio Silas Meacham (Grant Withers) y debido a su rígida interpretación de las regulaciones del Ejército, el cual declara que Meacham es un agente del gobierno de los Estados Unidos y, por lo tanto, tiene derecho a la protección del ejército (a pesar del desprecio que siente a su persona), junto a la arrogancia del comandante, impulsa a los indios a rebelarse. 

Thursday y York no se tienen mucha simpatía

Ansioso por la gloria y el reconocimiento, Thursday ordena que su regimiento comience la batalla en los términos de Cochise con una carga directa en las colinas, a pesar de las advertencias de York de que ese movimiento sería suicida. Thursday ordena a York que se quede atrás, reemplazándolo por el Capitán Sam Collingwood (George O'Brien).
Tras las ordenes de Thursday, York le dice al joven O'Rourke que se retire de la batalla. El comando completo casi ha sido aniquilado, pero algunos soldados logran escapar de regreso donde se encuentra el Capitán York. Inicialmente Thursday sobrevive, pero posteriormente muere con el último de sus hombres atrapados. Cochise no carga contra York y el resto del destacamento debido a que el Capitán es un hombre honorable.

Posteriormente, el Teniente coronel Kirby York comanda el regimiento, reuniéndose con los corresponsales, presentado además al Teniente O'Rourke, ya casado con Philadelfia. Un periodista le pregunta a York, el cual está a punto de comandar una nueva y ardua campaña para atraer a los apaches, si ha visto la famosa pintura que representa la "Cargo de Thursday y, aunque cree que Thursday fue un pobre estratega que encabezó un ataque suicida, dice que es completamente precisa, recordando además que los soldados que participaron en dicha batalla nunca serán olvidados mientras el regimiento viva.


Confrontación entre la búsqueda de gloria y la necesidad la que se hace en esta película donde John Ford nos vuelve a mostrar su clásico vigor tanto para el drama (con algún tinte cómico) y las escenas de acción y batallas entre soldados e indios. Maravillosa obra en blanco y negro. 

Ficha

Dirección
John Ford
Dirección artística
James Basevi
Producción
Merian C. Cooper
John Ford
Guión
Frank S. Nugent
Música
Richard Hageman
Maquillaje
Emile LaVigne
Fotografía
Archie Stout
Montaje
Jack Murray
 
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1948
Género
Western
Duración
125’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
John Wayne
Capitán Kirby York
Henry Fonda
Teniente Coronel Owen Thursday
Ward Bond
Sargento Mayor Michael O'Rourke
Shirley Temple
Philadelphia Thursday
John Agar
Teniente Michael Shannon "Mickey" O'Rourke
Miguel Inclan
Cochise
Anna Lee
Emily Collingwood
George O'Brien
Capitán Sam Collingwood
Grant Withers
Silas Meacham
Irene Rich
Mary O'Rourke

Washington vs. La Habana

Aunque parezca mentira las relaciones entre el dictador Fidel Castro y los Estados Unidos en su inicio fueron muy buenas. Es verdad que el país norteaméricano había perdido un fuerte aliado como el dictador Fulgenio Batista, bajo cuyo mandato había convertido la isla en literalmente un suburbio de los estadounidenses con la llegada de gran cantidad de empresas y fabricas, pero la ideas de Castro tampoco eran tan mal vistas por el país americano y más de una vez Fidel hablo bien del amigo estadounidense y su único objetivo era echar a Batista y a toda su cohorte de funcionarios corruptos y una vez establecido poder facilitar la llegada de un régimen pacífico (e incluso democrático) en la isla. La verdad es que los planes de Fidel nunca fueron estos. 



Impuso un Gobierno autocrático que se dedico a expropiar latifundios, refinerías y bancos relacionados con los Estados Unidos, aparte de que comenzó a encarcelar a contrarios a su forma de actuar y acabar con una dictadura que aún perdura. Muchos en Europa, sobre todo en sectores izquierdistas supuestamente intelectuales que todavía defendían cosas como el comunismo (así como sus seguidores) llamativamente consideraron a Castro como una especie de salvador y llegó a tener muy buena prensa en el viejo continente. De hecho Fidel Castro era en los años 60 ídolo para muchos en Occidente. Muchos afortunadamente abrieron los ojos y vieron que no era más que otro dictador, pero lo cierto es que aún perduran imagenes idealizadas como las del "Ché" Guevara (que por cierto se peleó con Castro) en camisetas o banderas. 


Sin embargo, no fue así en los Estados Unidos. En plena guerra fría (dato relevante) el progresivo acercamiento de Cuba a la URSS, así como determinadas actuaciones antiestadounidenses en la isla, llevaron al Presidente Eisenhower a tomar medidas contra el nuevo Gobierno cubano. Se fue reduciendo progresivamente el cupo de importación de azúcar cubano, se suspendió la ayuda financiera y se estableció el embargo comercial sobre la isla, rompiéndose finalmente las relaciones bilaterales.

El lugar del que Cervantes no quiso acordarse

"En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor"
Cosa curiosa, pero parece mentira que una de las historias más increíbles y deliciosamente extrañas de la literatura universal, una de las catedrales del noble arte de la palabra escrita, comenzara en un sitio cuyo autor no quería acordarse de su nombre. 


Varios son los pueblos o comarcas que se disputan por tener el "honor" de ser ser la Patría de don Quijote, algo llamativo y me atrevería a decir que risible dado que quién querría ser el lugar del que don Miguel NO quiso acordarse; un lugar innombrable para el divino manco de Lepanto por algún infausto suceso  personal que en él tuvo lugar y que puede que le afectara muchísimo. Otros dicen que ante la imposibilidad de hallar un sitio para dar comienzo a su historia, prefirio omitir el nombre con de "cuyo nombre no quiero acordarme".


Poco importa eso a la historia. En ese lugar del que Cervantes no quiso acordarse (¿Acaso cerca del Toboso, tierra de la idealizada Dulcinea?) dado que estamos ante una de las obras cumbres de la literatura. Un loco (o no tan loco) se decidió a ponerse una armadura para combatir molinos de viento, encantamientos y deshacer entuertos, acompañado de su fiel escudero Sancho Panza.

A favor de...

Decía la Madre Teresa de Calcuta que nunca iría a una manifestación "en contra de", sino "a favor de", lo cual, aunque parezca que lo segundo implique lo contrario, no es lo mismo estar a favor de defender algo que ir contra algo las creencias de otro. Esto me lleva a pensar si desde el feminismo (o supuesto feminismo) en lugar de ir a favor de la víctima, se está canalizando una especie de odio hacía los hombres. No es cosa baladi: lo vemos en redes sociales y en las opiniones televisivas o radiofonicas cuando se pone a los hombres casi como potenciales agresores o violadores. Así se hizo una Ley que vulnera la presunción de inocencia (seas maltratador o no), mientras aumentan las partidas económocas para asociaciones supuestamente feministas. El machismo, así como las agresiones o asesinatos de mujeres, no se combaten yendo contra los hombres, ni estigmatizandolos, sino yendo a favor de la mujer y que los hombres no sólo se involucren, sino que se sientan involucrados en dicha lucha. 


Hay muchos en este país, independientemente de la ideología o creencias personales, que piensan igual, pero no se atreven a decirlo por aquello de lo politicamente correcto o incluso por la posibilidad de que les puedan insultar o agredir fisicamente, pero lo cierto es que desgraciadamente el feminismo, cuya busqueda era la igualdad entre hombres y mujeres, ha sido sustituido por otra cosa que en lugar de buscar la igualdad, se inventa supuestas actitudes machistas (unas de las cosas más curiosas que he leido es que "si un hombre quiere mucho a su madre es un potencia agresor" o "si vez a una mujer durante un tiempo determinado implica que la mujer se sienta agredida"), creando juicios paralelos o avalando una paridad que no es más que machismo encubierto cuando se pretende que una mujer ocupe un cargo por el simple hecho de ser mujer. 
¿Y saben qué? A las mujeres las siguen agrediendo (tanto mental como físicamente) y asesinando porque esta Ley no ha buscado atajar problemas y buscar evidencias efectivas de agresión, educando en la tolerancia e igualdad efectiva sino ha sido una norma (o serie de normas) que ha ido en contra del hombre y no a favor de la mujer.