domingo, 14 de marzo de 2021

Vergüenza ajena

Lo que pasó esta semana con mociones de censura, politiqueo variado y demás me ha dado vergüenza y pena por ver la clase de políticos que tenemos y que en uno de los momentos más críticos a nivel sanitario, económico y social, siguen demostrando que no están a la altura de las circunstancias. Y lo peor es que hay periodistas y ciudadanos que defienden a los de su bando y atacan al otro, cayendo en el mismo estiércol del politiqueo donde nos han metido. ¡Qué vergüenza!
No voy a negar que los políticos que tenemos pertenecen a la sociedad y, mal que nos pesé, son reflejo de ésta, pero es que uno, más allá de la ideología que tenga, ya está muy cansado. Y creo que los españoles no nos merecemos esto. 
PD: por cierto, estamos en un momento tan inestable que precisamente ahora no conviene estar haciendo mociones de censura (ni convocando elecciones) y si alguien se ha saltado la cola de vacunación (parece que ese ha sido el motivo de Ciudadanos para hacerse una moción de censura junto al PSOE contra su propio gobierno de coalición con el canje del Ayuntamiento de Murcia), que se investigue, pero no sólo en Murcia, sino en todos los territorios donde desde la derecha, pasando por la izquierda y siguiendo con no sólo políticos, sino sindicalistas, religiosos y militares se han vacunado.

miércoles, 10 de marzo de 2021

El San Juan Bautista de Leonardo

Mucha polémica ha habido en torno a esta pintura que nos muestra a un San Juan Bautista y una mano señalando hacía arriba y una sonrisa enigmática, que algunos han querido no sin razones equiparar a la Mona Lisa, realizada con un estilo muy parecido.
Las interpretaciones sugieren que el dedo señalando hacía arriba indica que merced al bautismo se puede alcanzar el cielo, destacando por una figura en sombra que nos mira y parece sonreír ante nuestra presencia. Al igual que con otras pinturas utilizó la técnica del sfumatto y al parecer uno de sus discípulos fue el modelo.


La pintura fue una de las que Leonardo mostró al cardenal de Aragón, Antonio de Beatis, y de su séquito el 10 de Octubre de 1517 en el Castillo de Clos-Lucé. Tras el fallecimiento de Leonardo, fue heredado por Salai, cuyos herederos la vendieron. En 1666 pasó de la colección Jabach a Luis XIV. De ahí pasó al museo del Louvre, en París,  donde se conserva.

El actor que era espía

Todos lo hemos visto actuar. Concretamente en la película de "Lo que el Viento se Llevó" interpretando a aquel Ashley por el que bebía los vientos Escarlata O'Hara y que, sin embargo, acababa casandose con una mujer buena como Melania Hamilton con el rostro de Olivia de Havilland. Lo cierto es que la carrera cinematográfica de Leslie Howard ya habia despuntado mucho antes con una trayectoria fulgurante, que comenzó en el teatro en su Inglaterra natal (era de Londres) y que siguió al cine con obras como "Cautivo del Deseo" (donde se obsesionaba con Bette Davis), "La Pimpinela Escarlata", "Romeo y Julieta" (con Norma Shearer en una adaptación dirigida por George Cukor) y "Pigmalión". Lo que pocos sabía en ese momento es que Howard era un espía al servicio de Inglaterra en una época tan complicada como la de la guerra civil española y la posterior Segunda Guerra Mundial.
 

La relación de Howard con nuestro país viene de antes cuando conoció a María de la Concepción Andrés Picado, conocida artísticamente como Conchita Montenegro, una modelo, bailarina y actriz natural de San Sebastián, la cual es reconocida como la primera actriz española en triunfar en Hollywood a principios de los 30, rodando en español versiones de películas para la Metro y la Fox que se comercializarian en España e Iberoamérica (algo muy habitual en la época), aunque también rodó en inglés y francés, convirtiendose en una estrella internacional al nivel de la Garbo. 
En Hollywood tuvo varios amantes, aunque el más duradero fue Leslie Howard que estaba casado y del que se separó tras finalizar la guerra civil española y no volvería a ver hasta 1943. En ese momento, Conchita mantenía relaciones con un diplomático aragonés Ricardo Giménez-Arnau, culto  personaje con quien se acabó casando y que a modo de anécdota diré que es tío del periodista Jimmy Giménez-Arnau.
 
Conchita Montenegro

Eran unos tiempos muy complicados donde en la capital española abundaban espias de uno y otro lado y la embajada inglesa maniobraba por sus propios intereses,  Leslie Howard aterrizó en la Villa en misión secreta como espía del Gobierno inglés bajo el mando de Winston Churchill con la idea de reunirse con Francisco Franco con el objetivo de asegurar que el dictador abandonara su posición de "no beligerancia" durante la Segunda Guerra Mundial adoptando la neutralidad (algo que finalmente se haría efectivo). En contrapartida los ingleses apoyarían su régimen para que fuera reconocido internacionalmente (algo que finalmente no tuvo lugar). Lo complicado era ser recibido por Franco, que mantenía una actitud en ese momento de apoyo al Eje (aunque cada vez más decreciente, lo que le costó el cargo a Serrano Suñer). Para conseguir la reunión con Franco, Howard recurrió a Conchita, con la que se reunió en el reconocido hotel Ritz, ya que su antigua amante era la prometida de alguien muy bien relacionado con el Poder como el mencionado Ricardo Giménez-Arnau.
Franco recibió a Howard en el Palacio de El Pardo con entusiasmo dado que le había encantado "Lo que el Viento se Llevó" (muy documentado está el hecho de que Franco era muy cinéfilo). De aquella audiencia el actor británico salió extraordinariamente contento. La España de Franco sería neutral, aunque probablemente lo hubiera conseguido de cualquier manera dada las tiranteces entre Franco y los nazis. 
 

Realizadas otras gestiones, Leslie se despidió de Conchita tomando una copa en el mencionado hotel Ritz. Se despidieron de forma cariñosa sin saber que ese sería el adiós definitivo. Era el 1 de Junio de 1943 cuando Leslie Howard tomó el vuelo 777 de la compañía BOAC, un DC-3 bautizado como "Ibis" que desde Madrid tomó rumbo hacia Londres, pero... nunca llegó a su destino. Al sobrevolar el Golfo de Vizcaya, a la altura de las costas gallegas de Cedeira, supuestamente cinco aparatos alemanes de la Lufwaffe abatieron al avión británico, que cayó a las aguas, muriendo todos sus tripulantes. Y digo supuestamente porque se baraja la posibilidad de que fuese un accidente. Lo cierto es que los nazis hacía tiempo que estaban tras la pistas de espias como Howard. 


Conchita se enteró de la noticia de muerte de Howard por la radio no pudiendo contener el llanto por el que para ella fue su Gran Amor. Conchita falleció en Madrid en 2007. Para terminar con una nota cinematográfica del actor que fue espía decir que fue nominado dos veces a los Oscars y que era muy amigo de Humphrey Bogart a quien recomendó para "El Bosque Petrificado" cuando todavía no era conocido. Eran tan amigos que Bogart llamó Leslie a una de sus hijas.

El bebe de Rosemary

Probablemente sea una de las películas de suspense/terror más extraordinaria de la historia y quizás la que inauguró una serie de adaptaciones/películas donde el diablo o anticristo estaba muy presente (con "El Exorcista" y "La Profecía"). La mal llamada "La Semilla del Diablo" (lamentable título con sinopsis encubierta) es una película que te deja con mal cuerpo tal y como Ira Levin lo hizo en la novela, la cual se adaptó fielmente a la gran pantalla y que comienza con la llegada a una casa en el edificio Bramford asociada presuntamente a ritos brujeriles... donde pasarían cosas terribles.


Publicada en 1967, la obra está llena de extrañezas, desde un viejo matrimonio de vecinos, los Castevet, de los que él tiene un pasado turbio, muertes inesperadas, un embarazo problemático y donde el concepto de trato o pacto con el demonio está muy presente. Muchos sugieren que es una obra de terror (incluso terror psicológico), pero, más allá de eso, en mi opinión, es una obra esencialmente de suspense donde Rosemary llega a una terrible verdad.


No es de extrañar que fuera rápidamente adaptada al cine con el éxito que conocemos. Años después, concretamente en 1997, Ira Levin publicó una secuela (que le dedicó a Mía Farrow), "El hijo de Rosemary", que no tiene ni mucho menos la calidad de ese bebé de Rosemary que a algunos le puso la piel de gallina.

Centenares de muertos

Los medios de comunicación querrán que nos informemos de lo que ellos quieren. Un caso flagrante lo vemos en la bajada de la incidencia acumulada y el número de muertos. Todos los informativos abren con la bajada de la IA como la gran cosa, pero resulta que todos los días hay centenares de muertos por covid19 en un país donde nadie exige que se sepa la cifra real de muertos por esta maldita enfermedad, aunque ya podemos intuir que son más de 100.000.
Especialmente sangrante fue aquel día donde hubo más de 600 muertos y hubo medios que ni tan siquiera dijeron el dato, contentandose con dar la bajada de la IA. ¡Qué le digan a los familiares de los fallecidos que la cosa va bien por la bajada de la IA! hubo hasta algún periódico que puso dicha bajada en grande, a modo de titular, y en chico la cifra de fallecidos. Lo peor es que actitudes lamentables como esa consiguen normalizar una barbaridad como que todos los días haya centenares de muertos y que la gente no se escandalice ante algo que NO ES NORMAL.
Desde aquí mi pésame a todas las familias que pierden a un ser querido.

domingo, 7 de marzo de 2021

Guagua: origen de una palabra

Hasta los penínsulares saben que los canarios llamamos guagua a lo que ellos llaman autobuses. La cuestión es de dónde viene ese término para referirse a los vehículos de transporte colectivo. 
 

Al parecer tiene su origen en la isla de Cuba con la que los canarios tuvimos mucha relación debido a las migraciones históricas con dicha isla (al igual que otras regiones del orbe hispanoaméricano). Guagua proviene de la adaptación fonética de la palabra inglesa waggon, vagón en inglés, la cual a su vez en una palabra utilizada para las grandes carretas que viajaban hacia el oeste (quien ha visto películas western sabe a lo que me refiero). Dicho término era utilizado en la isla de Cuba para el transporte colectivo de personas  debido a su parecido fonético con la locución caribeña "de guagua", que significa "de balde". Y es que debido al coste económico de los transportes públicos, los vehículos de tranporte colectivo se convirtieron en guaguas o vehículos para viajar "de balde". 
 

Los emigrantes canarios debieron traer esta palabra a su tierra alrededor de la segunda década del Siglo XX dado que hasta esa época (y más bien a finales de la década de los 20) no hay prueba documental de la utilización de dicho término. De hecho, la academia canaria de la lengua recoge que "En Tenerife, según testimonio de personas mayores, todavía en los primeros años de la década de los cuarenta se empleaba la voz jardinera para designar al vehículo de transporte público, y fue por esos años cuando se extendió rápidamente, a partir de la capital, la voz guagua en lugar no de autobús, término que nunca se había usado, sino de jardinera".

Darse contra una pared

A veces siento eso cuando intento charlar con una persona en Twitter. Por más que razones, siempre intenta darle la vuelta o simplemente obcecarse en una idea, aunque les hayas mostrado pruebas evidentes de su error. No sólo me refiero a la cuestión política (que cada vez nos divide más a los españoles), sino con temas aparentemente blandos en los que se pueden tener opiniones divergentes, pero sin llegar la sangre al río. Hasta en esos temas (cine, literatura, historia, ...) parece que hay alguna gente que tiene ganas de pelea sólo por defender sus tesis e incluso pueden llegar al insulto o al escarnio simplemente porque tus opiniones no son las propias. Siempre he dicho que el mundo seria muy aburrido si todos tuviésemos las mismas opiniones. Precisamente ahí es donde se acaba la Libertad y no cuando un individuo irrespetuoso se dedica, bajo el paraguas de una libertad de expresión que no es tal, el insulto.