sábado, 1 de julio de 2017

Clásicos Inmortales: Dos Cabalgan Juntos

Aunque parezca mentira, está película fue concebida como una especie de revisión del clásico del propio Ford "Centauros del Desierto", contado desde una forma incluso más cruda.. Definitivamente, no fue así, pero lo cierto es que en ella se pone de relieves nuevos temas como el racismo y una visión algo pesimista de su viejo Oeste (es digno resaltar las diferencias entre su etapa gloriosa con "La Diligencia"), siempre aderezado con alguna gota de humor.


Nos encontramos en el salvaje Oeste, el Comisario Guthrie McCabe (James Stewart) se contenta con ser el socio de la guapa propietaria de saloon Aragón Belle (Annelle Hayes), recibiendo el diez por ciento de las ganancias. Lo único por lo que el fanfarrón Comisario haría algo más allá de sus funciones sería por dinero.

Un Sheriff "acomodado" al dinero y la buena vida

Cuando los familiares de varios cautivos de los indios comanches reclaman al Comandante Fraser (John McIntire) que los libere, éste utiliza la influencia del ejército y la promesa de una recompensa importante para conseguir que McCabe vaya a rescatar a quien pueda encontrar, asignando además al Teniente Jim Gary (Richard Widmark) para acompañarle.
Gary es un tipo que se rige por su honor y que considera no un privilegio, sino un deber rescatar a los cautivos. Por eso no puede entender que el Comisario, al que supone garante de la Ley, ponga precio a las "cabezas" de los que tiene que rescatar.


Antes de partir, conocen a Marty Purcell (Shirley Jones), la cual vive obsesionada con el recuerdo de su hermano pequeño Steve, secuestrado siendo un niño, conservando junto a ella una caja de música que pertenecía al entonces pequeño hermano. McCabe le advierte que su hrmano no la recordaría porque era demasiado joven cuando fue secuestrado.

El dinero: Lo más importante

Los dos partiran y McCabe negocia con el Jefe Quanah Parker (Henry Brandon) y encuentra cuatro cautivos blancos. Dos se niegan a volver con él: Una mujer joven, la cual está casada con un comanche y una anciana que prefiere pasar por muerta. Por otro lado, encuentran a un joven llamado Running Wolf, que McCabe espera sea el hijo perdido de la familia rica. La cuarta es una mujer mejicana, Elena de la Madriaga (Linda Cristal). Ella es la esposa de Stone Calf (Woody Strode), un rival del propio Parker. Al ir a salir del campamento, Calf intenta recuperar a su esposa, pero es asesinado por McCabe, algo que evidentemente satisface a Quanah Parker. Su rival está muerto.


Running Wolf odía a los blancos. Es un salvaje que se comporta como tal, no pudiendo vivir en una sociedad avanzada. Una mujer está convencida de que es su hijo perdido y lo adopta, pero cuando trata de liberarlo, Wolf la mata. Los colonos deciden acabar con el asesino, algo a lo que intenta oponerse el Teniente Gary sin conseguirlo. Mientras se lo llevan, reconoce como suya la caja de música de la joven Marty, pero ella no puede salvarlo y acepta que no podrá traer de vuelta a aquel niño que fue raptado por los comanchez. Nunca volvera. Por otro lado, la joven acepta la propuesta de matrimonio de Gary.


Las cosas le irán mucho peor a Elena, viuda de Stone Calf y que, tras la muerte de éste, ha vuelto a su casa, pero es condenada al ostracismo por la sociedad blanca como una mujer degradada que ha convivido con un salvaje en vez de suicidarse. A ella le ven como una rareza y, para ellos, no es más que una salvaje. 
Es por eso que decide probar suerte e ir a California, pero McCabe, parece sentir cosas por ella y él, a quien se había dado por muerto, se encuentra con que la cantinera Belle ha encontrado otro socio. Por eso, enamorado de Elena, el ya ex-Comisario, decide ir con ella a California.


La primera cinta que rodó James Stewart con el gran Ford y sería la primera en la que al clásico bueno de Hollywood lo vemos como un pendenciero, capaz de poner precio a la vida de las personas. Curiosamente, Richard Widmark, uno de los clásicos "malos" del cine, se nos muestra como un hombre que se rige por su sentido del deber. Indudablemente, Stewart-Widmark, dos monstruos de la interpretación, los cuales vivieron toda una aventura para rescatar a os cautivos de los comanches, siendo dirigidos por uno de los más grandes cineastas de la historia. ¿Qué podría haber salido mal?

Ficha

Dirección
John Ford
Producción
Stan Shpetner
Guión
Frank Nugent
Obra: Will Cook
Música
George Duning
Fotografía
Charles Lawton, Jr.
Montaje
Jack Murray
 
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1961
Género
Western
Duración
109’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
James Stewart
Comisario Guthrie McCabe
Richard Widmark
Teniente Jim Gary
Shirley Jones
Marty Purcell
Linda Cristal
Elena de Madariaga
Andy Devine
Sargento Darius P. Posey
John McIntire
Comandante Frazer
Paul Birch
Juez Edward Purcell
Willis Bouchey
Harry J. Wringle
Henry Brandon
Jefe Quanah Parker
Annelle Hayes
Belle Aragon
Woody Strode
Stone Calf
David Kent
Running Wolf
 
"En el Amor y el dinero..." 

Españolito, españolito...

"Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón."
Antonio Machado, Campos de Castilla

Un poema breve, pero intenso con una carga sentimental y político-social tan habitual en don Antonio Machado, pero que estaba muy lejos de lo que se dio en llamar las dos Españas para referirnos al desastre que supusó la guerra del 36. Todo estaba muy lejos de aquello...y es que dicho poema apareció en Campos de Castilla del año 1912 por lo que tal composición pudo ser ideada en años anteriores a ese.


En la primera estrofa, don Antonio nos transmite la necesidad que tiene la sociedad española de su tiempo por regenerarse, por seguir hacia delante y recuperar la esperanza en una época donde desde hacía algunos años se hablaba de Regeneración para cambiar una situación anquilosada.  Curiosamente la esperanza de ese año se llamaba Canalejas con una serie de reformas sociales que buscaban cambiar las cosas y lo asesinaron los anarquistas.

Campos de Castilla

Machado también hace una denuncia expresa de una parte de esa España que es perseguida por su defensa del liberalismo y la llegada de la Democracia, y la de otra España que se ha acomodado (la España) y que no busca el mejorar, el crecer, el desarrollar algo nuevo y ser mejor. A diferencia de interpretaciones posteriores, Machado no hace distingos entre ideologías, ni formas de Gobierno. 


En la segunda estrofa (capital) hace referencia a que el españolito, aquel que viene, tiene que tomar posiciones y si esta a favor de un sistema auténtico de libertades o no. "Helar el corazón" pueden ser las dos, ya que tomar partido por una u otra tendrá consecuencias para el españolito... ese españolito...

El ingeniero del fútbol

Imaginense. Un partido empatado o que estaba perdido, cuando desde el centro del campo, un hombre parece hacerse con los mandos. Se va de uno, se va de otro... nadie puede pararle, parece como si el balón estuviera cosido a su pie hasta que llega a las inmediaciones del área para ponerse mano a mano con el portero, ve a un compañero desmarcado y le pasa el cuero, marcando a puerta vacía. La jugada es antológica y, aunque no marcó, todos llevan en hombros a futbolista tan extraordinario. Su nombre René Petit. 


El joven René de origen francés, se crió junto a su hermano Juan en el colegio El Pilar, destacando en el equipo escolar como centrodelantero. Ya cuando fue al Madrid (sin título de Real en aquellos momentos) había readaptado su forma de jugar al mediocentro y desde allí servía pasesa los delanteros y extremos con una maestría inhabitual. No marcaba tantos goles... pero los daba. Junto a él estaban Bernabéu, Aranguren, Teus, Machimbarrera... y tantos otros con los que ganó la Copa de España de 1917. 


Un año después, el joven René viajaría a Irún para jugar en el Real Unión. Desde la ciudad vasca, se recorerría kilometros y kilometros para viajar a Madrid y terminar sus estudios de ingeniería. Allí ganaría tres Copas de España, formando una excelente generación de futbolistas vascos, que en muchos casos llegarían a ser internacionales. Ya en 1929 debutaría en la recién creada Liga Española, retirandose en 1933. 


Años después, con motivo de las Bodas de Oro del Real Madrid en 1952, el público quedó deslumbrado por un futbolista argentino llamado Alfredo Di Stéfano, que se iba de todos y al que nadie podía parar. Los más viejos del lugar también quedaron deslumbrados... pero no tanto. "Si eso ya se lo hemos visto hacer a René Petit".

Combatiendo la posverdad

Según la Wikipedia, la palabra posverdad es "un neologismo que describe la situación en la cual, a la hora de crear y modelar opinión pública, los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales". Vinculada muy especialmente a la política, la posverdad sería una especie de construcción de un relato en el que importa no es la VERDAD, sino en algo que aparentemente es verdad, pero que en realidad no es otra cosa que la historia interpretada por uno o un grupo de individuos. La construcción de un relato. 


Con todas esas apelaciones y mitificaciones de épocas históricas, debería resultarnos lamentable que desde la opinión pública y la política se haga un uso sectario e ideológico de cualquier acontecimiento de nuestra historia para adaptarlo a tus tesís o ideas. Y ahí es donde entro. Es llamativo (como poco) que algunos quieran pasar a la Segunda República como un Sistema democrático. Ni lo fue en su origen, ni en su forma, ni en su contenido. Arthur Conan Doyle decía en boca de su Sherlock Holmes que hay que adaptar nuestra teoría a los hechos y no los hechos a nuestra teoría. Pues a los hechos me voy a remitir. 
Origen: Las elecciones del 12 de Abril de 1931 no fueron NUNCA un plebiscito Monarquía-República (eran unas elecciones municipales) y ni tan siquiera los candidatos republicanos lo tomaron como tal... hasta que se dieron cuenta que habían ganado en la gran mayoría de las capitales de provincia. Lo lamentable es que hasta mucho tiempo después no se conoció que habían perdido estrepitosamente gracias a las zonas rurales, que ellos mismos despreciaron dado que, según esos "demócratas", los pueblos y zonas comarcales estaban en manos del caciquismo y entreguismo a los monárquicos. El incompetente Alfonso XIII, antes de conocer los resultados, y con el alzamiento de algunas banderas tricolores, prefirió renunciar al Trono (nunca abdicó) para evitar una guerra civil. A continuación, los resultados de dichos comicios.

Coalición
Concejales
Monárquicos
40.324
Conjunción Republicano-Socialista
36.282
Esquerra Republicana de Cataluña
3.219
Liga Regionalista de Cataluña
1.014
Nacionalistas vascos
267
Partido Comunista
67
Independientes
267
 
Contenido: Aunque hubo una Constitución netamente avanzada, ésta quedó anulada por la Ley de Defensa de la República (enlace), que derogaba de facto las garantías constitucionales. Ni se podía criticar al sistema, ni se podía hacer uso de una bandera bicolor e incluso periódicos fueron cerrados y películas censuradas. 


Forma: Arbitrariedades de todo tipo. José María Gil-Robles, líder de la CEDA, partido de derechas (hay que decir que la derecha era esencialmente monárquica), no pudo gobernar a pesar de ganar las elecciones de 1933, puesto que desde sectores izquierdistas amenazaron al Presidente de la República con montar una revolución. Finalmente, el Partido Radical de Lerroux, gobernó con apoyo de la CEDA, que no tenía ni un Ministro en el nuevo Gobierno.

Gil-Robles

Las mujeres estuvieron a punto de no votar gracias a un importante sector de la izquierda, entre ellas una buena parte del PSOE, que consideraba que las mujeres estaban muy influenciadas por la Iglesia y, por lo visto, eso les quitaba el derecho a voto (recuerdenselo cuando digan que SIEMPRE han defendido los derechos de las mujeres). Por otro lado, un partido socialista muy radicalizado gracias a la victoria de un ser tan miserable como Largo Caballero (que venció a un español de los pies a la cabeza llamado Julián Besteiro, que al igual que Prieto, pretendía pactar con la derecha como forma de llegar a un acuerdo que calmase los ánimos. Eso podía haber evitado la guerra civil) ya hacía llamamientos a la revolución y la guerra civil en pleno 32/33.
El mismo que fue Secretario de Estado con el dictador Primo de Rivera, ahora era un adalid de la izquierda más radical bajo el apelativo de "Lenín español". El ejemplo perfecto de radicalidad lo tuvimos en la famosa revolución del 34, que triunfó en Asturias. Un tal Franco tuvo que ir al norte a acabar con la situación. Poco después se reconocería al futuro dictador como "Salvador de la República" (¡Qué ironía!). Por supuesto, la izquierda radical despreciaba a la bandera tricolor, queriendo que fuera sustituida por la comunista. 

Ni era Largo, ni Caballero... a pesar de los apellidos

Lo que vino después fue lo mismo que antes: asesinatos políticos, quema de Iglesias y conventos, desordenes publicos e insultos en la supuesta sede de la Soberania Nacional. Carteles con llamamientos a la insurrección, con mensajes de corte marxista, acompañados de imágenes de Stalin o Lenin fueron habituales en las calles de Madrid (la quema de Iglesias y conventos, además, propició la perdida de una cantidad incalculable de obras de arte). Por no saber, no supieron ni cortar las comunicaciones entre determinados Generales que planeaban un Golpe. Cuando enviaron a Mola a Navarra, el plan ya estaba muy avanzado y sólo faltaba que Franco se decidiera a unirse para hacer uso de los regulares. 


Sin animo de nada, es licito tener sentimientos republicanos o monárquicos y defenderlos desde el respeto, pero sinceramente, a mi cuando escuchó aquello que la Segunda República fue un sistema democrático, no puedo hacer más que echarme una carcajada.
Ver más en: Desmitificando la II República Española