lunes, 4 de enero de 2016

El enigma Voynich

Wilfrid Michael Voynich siempre se había interesado por los manuscritos y textos de épocas muy anteriores. Mientras otros tenían aficiones más mundanas (dejemoslo ahí), Voynich literalmente abrió una biblioteca de libros raros e incunables muy difícil de igualarse por algún otro. Sin embargo, lo mejor estaba por llegar. En 1912 halló en la biblioteca del colegio jesuita de Villa Mondragone, Italia, un manuscrito, que compró a bajo precio junto con otros textos y libros antiguos. Inicialmente, no debió darle importancia a tal manuscrito hasta que intentó descifrar su contenido. Le resultó imposible. Fuera cual fuera la lengua con que se había escrito tal libro (el cual estaba llenó de ilustraciones raras con aparentes referencias a plantas y a mundos desconocidos) parecía haber desaparecido hace mucho tiempo. 


Por eso contrató a expertos lingüistas e historiadores para saber sí conocían el alfabeto utilizado y podían traducirle su contenido. No lo pudieron traducir, ni siquiera utilizando una posible equivalencia con lenguas ya desaparecidas. Había un enigma detrás de tal manuscrito al que muy pronto comenzaron a llamar Voynich en honor a su descubridor. 


Las hipótesis sobre el motivo del libro van desde su posible autor o autores hasta su propósito. Se dice que es un libro medicinal, pasando por la alquimia y otras diversas teorías más fantasiosas que apuntan a la magia o al mismo diablo. 

Wilfrid Michael Voynich

El hecho de que no se haya podido traducir ni una sola palabra, ha convertido al libro en el Santo Grial de la criptografía histórica, aunque muchos han pensado que no es más que un engaño elaborado por el propio Voynich para que las generaciones venideras se rompieran literalmente la cabeza con un enigma indescifrable. 


Posteriores pruebas llevaron a datar el manuscrito sobre el 1400, dando por zanjada la teoría de la falsificación, pero aún queda lo extraño de su lengua, sus ilustraciones que pueden apuntar a un origen medicinal asociado a las plantas o un herbario o clasificación de plantas en función de sus propiedades. 


Actualmente está catalogado como el ítem MS 408 en la Biblioteca Beinecke de libros raros y manuscritos de la Universidad de Yale, Estados Unidos, esperando que alguien resuelva un enigma que dura más de 100 años desde que Voynich lo descubriera, abandonado y olvidado de todos, por casualidad en un lugar apartado del país transalpino.

El General "moro" de Franco

De todos es bien sabido que el régimen franquista destacó por el denominado nacionalcatolicismo en el que la religión católica formaba parte de las instituciones del Estado. Sin embargo, una de las claves para que los rebeldes ganaran la guerra civil fueron los regulares musulmanes dirigidos por el propio Franco, que desde Marruecos invadieron la Península Ibérica desde Andalucia. Uno de los hombres que dirigía las guarniciones era Mohammed ben Mizzian.


Ben Mizzian nació en Beni Ensar, Nador, en el actual Marruecos. Era hijo de un caid fiel a la colonización española, llegando a tener gran relación con Alfonso XIII, del cual recibió la promesa  de apadrinar su ingreso en una academia militar española.
Siendo ya huérfano, cuando contaba unos 16 años, el Rey cumpliría la promesa hecha a su padre y apadrina su ingreso en la Academia de Infantería de Toledo, teniéndose que modificar la ley vigente, la cual no admitía que en una Academia se pudiera acoger a alumnos no cristianos.
Una vez graduado, Ben Mizzian participaría en la guerra de Marruecos contra los rebeldes del Rif dirigidos por Abd el-Krim. Allí conocería al entonces Teniente Coronel Francisco Franco, con el que trabaría una gran amistad, que dudaría para siempre, llegando Ben Mizzian a salvarle la vida, tras disparar contra un moro que les apuntaba tanto a Franco como a varios militares más. El futuro dictador nunca olvidaría tal cosa.
 
Franco el africanista

Años después de aquello, en 1936, tras una Monarquía fallida y una República decepcionante, comenzaría la guerra civil, tras el intento fallido de golpe de Estado. Franco sabía que los republicanos no eran precisamente del agrado de Ben Mizziam, aunque éste en su inició no se había puesto de un lado o de otro, pero le pidió ayuda a su viejo amigo para dirigir la rebelión en Marruecos. No sólo lo consiguió, sino que acabó por llevar a los indígenas hasta la misma Península donde se aplicaron con una crueldad extrema. Por donde pasaban, asesinaban a diestro y siniestro, violando a las mujeres y matando a los niños a sangre fría. Los musulmanes se aplicaron con una fiereza inmoral. 
Tras la guerra, con Franco de dictador, Ben Mizzian recibio todos los honores como héroe de guerra. Franco le nombró Comandante General de Ceuta. En 1953, fue ascendido a Teniente General (el único no cristiano que llegó a tal cargo), diendosele el mando de la Capitanía General de la VIII Región Militar en Galicia. En 1955 fue nombrado Capitán General de Canarias. 
Las Islas Canarias serían su último destino en el Ejército Español. Tras obtener Marruecos en 1956 la independencia, el Rey Mohammed V le pidió a Ben Mizzian que se encargara de la organización del nuevo ejército marroquí. Allí llegaría a ser Ministro de Defensa y Embajador de Marruecos en España. 
Su baja del Ejercito Español la solicitó el mismo, siéndole concedida el 22 de Marzo de 1957. Con hondo pensar, Francisco Franco veía como se iba uno de sus  soldados más fieles. Un hombre que había conocido en el infierno de Marruecos; aquel que le había salvado la vida. 
 

La tragedia de Cataluña

El problema de muchos catalanes fue el ponerse no ya detrás de un partido corrupto, sino creer que sus problemas venían de su relación con el resto de España o el famoso centralismo como les gusta decir al caduco nacionalismo. El problema de Cataluña no es ni mucho menos España. El problema lo tienen en su sanidad, educación y demás sectores a los que no se ha financiado en arás de un independentismo que hace aguas.


No hace aguas porque unos desarrapados sin oficio, ni beneficio, que viven del odio más exacerbado, no apoyen a Arturo Menos, ese cadáver que por alguna razón se mantiene en pie... aunque por poco tiempo. Hace aguas porque el independentismo catalán lo pueblan ideologías tan diversas que es incompatible que se den siquiera la mano. Y a todo esto llevan desde Septiembre sin Gobierno, demostrando que los catalanes les importan más bien poco y sólo quieren una cosa, el poder, y sólo viven por una cosa, su odio a España.
Mientras, en Cataluña hay gente, que con lo que tiene, busca salir adelante en medio de un crudo presente y un futuro incierto en el que se prevén otras elecciones, demostrandose que Cataluña, sin ser país, ni nación (nunca lo será), se ha convertido en la nueva Grecia.

sábado, 2 de enero de 2016

Mal gusto y chabacaneria dieron las campanadas

Que el sexo, de forma explicita o implicita, se ha convertido en un negocio muy lucrativo para algunos canales televisivos para conseguir audiencia es una evidencia más que notable. Sin embargo, todavía quedaban programas lejos o espacios muy lejos de eso y muy concretamente me refiero a las campanadas. 


La nota la dieron la tal Cristina Pedroche en Antena 3 y los del Cambiame en Telecinco. No de Pedroche tenía sus antecedentes con un vestido durante el año pasado, cuyas transparencias dejaban ver su ropa intima. Ahora ni eso. Con premeditación y alevosia (porque sabía que para bien y para mal se iba a hablar de ella en las redes sociales) se puso un vestido que es un canto a la horterada y a la chabacaneria, que deja bien claro que la televisión quiere y pretende mostrarnos a las mujeres (con la connivencia de algunas como la mencionada Pedroche) como un pedazo de carne con la que algunos salidos (si, salidos) pueden recrearse... y paro de contar. Nadie niega que Cristina Pedroche tenga un buen cuerpo, pero sinceramente me parece que hay cosas totalmente intolerables. No hace falta enseñar algo más que cacho para que una mujer esta guapa y sobre todo elegante.
No todo iba a quedar ahí. Telecinco (Telecirco más bien), esa cadena propagadora del mal gusto y de la telebasura, no se iba a quedar atras. Los presentadores completamente en ropa interior (roja por supuesto; hay que cumplir con las tradiciones), haciendo que estas campanadas fueran la excusa perfecta para convertir tal momento, seguido como es lógico por hombres y mujeres, niños, adultos o ancianos, en algo patético, lleno de estupidez humana, que refleja en lo que se ha convertido la cajatonta: en una cajam... (y lo que sigue). 
Casí que me quedó con presentadores, que aunque se puedan equivocar con los cuartos o no tengan una personalidad atrayente, al menos conservan algo que a determinados personajes le falta: la dignidad.

viernes, 1 de enero de 2016

El efecto Macarena

Durante los 90 una canción destaco sobre el resto. Sí bien los españoles hemos cogido canciones o bailes pegadizos de todo el mundo, ahora era el mundo el que bailaba al ritmo de una canción española. La Macarena pasó a ser uno de los grandes hits del mundo, siendo bailados por altos mandatarios e incluso se escucho en la final de la Superbowl del año 1996 y fue utilizada como en la campaña electoral del Partido Demócrata con Bill Clinton, pero ¿Cuál es el origen de la misma?


Los del Río realizaron una gira promocional a Sudamérica en 1992 y, durante su visita a Venezuela, fueron invitados a una fiesta privada del empresario local Gustavo Cisneros. Entre los invitados estaban presentes el entonces Presidente Carlos Andres Pérez.
Cisneros había dispuesto a una profesora de flamenco, Diana Patricia Cubillán Herrera, para hacer un espectáculo para los invitados, donde Los del Río quedaron sorprendidos de la destreza en el baile de Diana Patricia. Así, Antonio Romero Monge, uno de los del Río, espontáneamente a la mitad de la interpretación, recitó la canción como un espaldarazo al espectáculo. 
Lo cierto es que la canción, que versaba sobre una mujer de nombre Macarena, que les es infiel a su novio en su propia jura de bandera, acabó por convertirse en un éxito tremendo, sobre todo gracias al mencionado ritmo pegadizo. Siendo sinceros, ninguna canción español por datos y sensaciones había y ha tenido tanto éxito como aquella Macarena que tanto dio que hablar. 

El gallego brujo

Nos encontramos en la final de la Copa de Europa de 1966. El Real Madrid la va perdiendo, tras un gol en un saque de esquina del Partizan de Belgrado. Es en ese momento clave cuando "Pirri" ve el desmarque de un compañero al que le da un balón en profundidad. Cuando parecía que el defensa yugoslavo iba a llegar al mismo, el jugador madridista no sólo controla el balón, sino que con un quiebro impresionante acaba por irse del oponente, quedandose solo ante el portero al que bate en su salida. El Real Madrid acabaría ganado la Copa gracias a un trallazo del extremo diestro Serena, pero para la memoria quedo aquel fantástico control y ese gol que comenzó todo. El defensa del Partizan había sido víctima del embrujo de un hombre único; ese futbolista de calidad inigualable se llamaba Amancio Amaro. 


La cuestión es que Amancio a punto estuvo de no ir al Real Madrid. Su coste era desorbitado para la época, ya que en su club, el Deportivo de la Coruña, había destacado, llevándolo a la Primera División del Fútbol Español. Sólo el empeño de Santiago Bernabéu propició el fichaje.  

El dueño del regate

Amancio, ese jugador de gran calidad, no exenta de gol (fue dos veces máximo goleador del campeonato de liga), entroncó la última época de los Di Stéfano, Puskas, Santamaría y compañia con la nueva hornada de jóvenes tanto canteranos como procedentes de otros equipos. Así Amancio se convirtió en el líder de un equipo en el que los "Pirri", Velázquez, Sanchis, Grosso y demás bravos jugadores llevaban la voz cantante. Con el equipo blanco ganó 9 Ligas, 3 Copas y la mencionada Copa de Europa, pero sus éxitos personales y colectivos no sólo fueron en la entidad blanca. 

Anticipación al gol

Con al Selección Nacional fue campeón de Europa en 1964, aparte de ser Balón de Bronce y ser convocado parte de un partido amistoso en el que era fue componente de la Selección Mundial de la FIFA. Lo que se le resistió fue el Campeonato del Mundo, yendo sólo una vez, en Inglaterra 1966, siendo eliminados en primera ronda. 


Amancio fue un superviviente que acabaría retirándose en 1976 (14 años después de su debut en el Real Madrid), a pesar de la dura entrada del violento defensa granadino Fernández, que le dejó fuera de circulación durante un tiempo. 


Amancio se retiró, dejando el listón muy alto para los nuevos futbolistas que llegaran. Y es que esos controles increíbles en medio de piernas de defensas o de campos embarrados, regates imposibles y velocidad endiablada hicieron a muchos defensas caer impotentes a suelo y a muchos aficionados (incluidos rivales) levantarse de sus asientos. Sin percatarse, habían caído bajo el influjo de aquel gallego brujo.

¿El año de la Regeneración?

Comenzamos un año en el que pueden cambiar muchas cosas a nivel político en España. Alfonso Guerra diría aquello de que no va a conocerla ni la madre que la parió y en este caso puede que ser verdad... aunque espero que en el buen sentido.


Con unos extremistas, que coaligados con otros grupos nacionalistas, han conseguido casi 70 escaños y sin mayorías suficientes, es hora de que los estadistas de verdad (y no los politiquillos de tres al cuarto, los que han cobrado y cobran de dictaduras o las televisiones) lleven a cabo la tan ansiada Regeneración no sólo de la política, sino de las instituciones. Que los que estén allí sean personas que velen por los ciudadanos y no por sus intereses. Esta legislatura que comenzara dentro de poco sea la oportunidad para librarse de toda la basura acumulada.
España es lo más importante. La ideología siempre esta ahí, pero España tiene que huir de la confrontación de los últimos 12 años y volver a ese espíritu tan denostado hoy en día, pero que llevó al país a la Democracia: el espíritu de la Transición.