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jueves, 16 de octubre de 2014

La otra Cataluña

He titulado esta entrada como la otra Cataluña, pero también existe la otra Madrid, la otra Valencia, la otra Andalucia, etc. Porque sí hay algo evidente es que los políticos no lanzan autenticas cortinas de humo para tapar sus propias miserias tanto a nivel gestor como a nivel moral. En mi tierra canaria lo padecemos con el tema de los sondeos petrolíferos y en Cataluña lo padecen con el erre que erre del independentismo.


Unos dirán: es que cuando hablan de Cataluña sólo hablan de los nacionalistas y del proceso de ruptura con el Estado y tienen razón, pero también es cierto que desde determinados sectores no sólo políticos, sino sociales y empresariales han preferido que el nacionalismo campe a sus anchas por el miedo a que éste actúe como actúan todos los regímenes totalitarios: machacando al adversario. Y es verdad que en Cataluña hay problemas como el de la sanidad como los casos de legionela. Es verdad que la educación es paupérrima y discriminadora con los hispanoparlantes. Es verdad que hay niños malnutridos en Cataluña. Pero todo lo resumen, desde el punto de vista nacionalista, a lo mal que lo hace el Estado. Ojalá en Cataluña se hablara con normalidad y se pudiera criticar a los gobernantes actuales, sin que por ello te llamen fascista o anticatalán. Es precisamente el amor a una tierra lo que hace que la gente busque al mejor gobernante y lo critique sí lo hace mal. Y todo el mundo sabe que Cataluña, la que tiene una deuda aún hoy grandisima, ha sido rescatada varias veces, algo que no ha servido para nada, puesto que en lugar de pagar las farmacias, prefieren gastarse las perras en "hacer país".
El problema lo van a tener cuando las gentes con seso y que piensa por si misma (y no por lo que diga TV3) se va a cansar y va a estallar de tal forma que los gobernantes nacionalistas catalanes va a necesitar protección por parte de las fuerzas de seguridad porque resulta que han puesto por encima sus ansias de poder que la salud de los catalanes. Y ya me gustaría que de Cataluña habláramos de otras cosas, pero a esos truhanes no les interesa por lo de siempre: para que el pueblo no se les eche encima. Como ya dije al principio: esto pasa en Cataluña como en otras zonas de España.

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