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lunes, 3 de octubre de 2016

¿A qué precio?

Ultimamente llamamos Paz a lo que no es Paz. La Paz es asumir los errores y que no haya impunidad. La Paz sin Justicia no es Paz. Así ha parecido que lo han refrendado los colombianos, los cuales le han dicho a su Gobierno que eso que ellos llaman Paz no es Paz si se permite que unos narcos, secuestradores y asesinos, que reclutaban a niños para la guerrilla, se salgan con la suya y se haga como si no hubiera pasado nada. Para colmo hay firmado un acuerdo con las FARC sin haber contado con el pueblo, que ha votado en referendum unos días después. 


Algunos dirán: "Han pedido perdón" y es buena cosa que lo hayan hecho (ya quisieramos que en España ETA hubiera hecho algo de tal calibre), pero las necesarias disculpas, que no dejan de ser una cuestión moral, no implica que esos individuos hayan cometido crímenes de tal calibre que algunos estarían encerrados casí de por vida. La Paz exige Justicia y con ella penar por aquellos delitos cometidos contra los derechos humanos... y no hay mayor derecho humano que la Vida. 
Los que han votado No en este mascarada ni son fascistas, ni votan en contra de los del SI, ni no es que no quieran la Paz. Los que votaron No han dicho que eso no es Paz cuando ésta no viene acompañada de la Justicia.

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