jueves, 9 de enero de 2020

La querida Diane Keaton

Sus inicios fueron sobre las tablas, destacando muy especialmente en la obra del que sería su pareja, Woody Allen, "Tócala otra vez, Sam", que luego se trasladaría al cine y que en España se tituló "Sueños de un Seductor". Precisamente esa actriz guapísima y de sonrisa picara nos cautivaría en el cine rodando con Woody Allen hasta ocho películas, convirtiendose en su musa, aunque su primera actuación destacada no la tenemos en la comedia de Allen, sino en el drama con el comienzo de una saga legendaría; la de "El Padrino" de Coppola. Ya ella usaba el apellido de su madre; ya no era Diane Hall, sino Diane Keaton. 


Profunda admiradora de Katharine Hepburn por su interpretación de mujeres fuertes e independientes (de ahi le vino sus inicios teatrales), Diane demostró en el drama ser una muy buena actriz, pero con Woody Allen comenzó a destacar en la comedia hasta el punto de ser la Reina de la comedia en aquellos años 70.


Su primera película relacionada con Allen sería precisamente "Sueños de un Seductor" (casualmente del 72; el mismo año de "El Padrino"), aunque no estuvo dirigida por él, dado que, según el propio Allen, no sabía dirigir, por lo que se lo pidió a su amigo Herbert Ross.


Después llegarian otras, mucho más alocadas y estrambóticas tales como "El Dormilón" o "La Última Noche de Boris Grushenko", mientras rodaba "El Padrino. Parte II" (más exitosa incluso que la segunda y con un papel más destacado de Diane como la esposa de Michael Corleone), culminando en dos bellezas cinematograficas como "Annie Hall" y "Manhattan". Por la primera, dada su brillante actuación, cercana y alejada a las típicas protagonistas de comedias románticas (aunque resulte paradójico), Diane consiguió el Oscar, el BAFTA y el Globo de Oro, algo muy pocas veces conseguido. Probablemente, la de Diane en esa película sea una de las mejores actuaciones femeninas en la historia del séptimo arte.

Nuestra querida Annie Hall

Busco algo más en el cine dramático (mientras terminaba su relación con Allen), destacando en "Reds" (protagonizada pro Warren Beatty con la que se le relacionó sentimentalmente) o en "El Padrino. Parte III".


Posteriormente volvería a rodar su última película con Allen desde 1987: "Misterioso Asesinato en Manhattan", comedia deliciosa y suerte de homenaje al cine negro donde hay una clarisima referencia a "La Dama de Shanghái" de Orson Welles. Ni que decir que durante esa época protagonizó con notable éxito "El Padre de la Novia" y su secuela (creo que fueron las primeras películas que vi con ella) o "El Club de las Primeras Esposas" con Goldie Hawn y Bette Midler. A partir de ahí exlusivamente se la asociaría con comedias o comedias románticas.


Y es verdad que estamos ante una de las actrices más prolíficas y queridas del mundo cinematográfico. No es broma: muchas personas (generalmente mujeres) quieren ver algunas películas, que independientemente de si es buena o mala (la eterna subjetividad), es por el hecho de que su protagonista es Diane Keaton.


Ya han pasado algunos años desde aquella Diane Keaton que nos deslumbró en Annie Hall, pero más allá de eso es imposible evitar cierto cariño por una de las actrices que más allá del reconocimiento de los "profesionales del sector", tiene el cariño del público. Y eso es lo más importante. 

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