viernes, 24 de marzo de 2017

Mister Ellis y Mister Leafe o el atraco del siglo

Los que somos jóvenes pensamos que lo de Aytekin a favor del Barcelona es insuperable (La mayor gesta posible gracias al mejor atraco) o incluso, yéndonos un poco al pasado, podemos mencionar al tal Ovrebo, el cual parece seguir recibiendo amenazas de aficionados del Chelsea años después de su "gran actuación" (cosa que, no obstante, no es admisible). Sin embargo, mi padre (y los de su generación), madridista hasta la médula cuando hablaba del ejemplo perfecto de atraco arbitral, siempre se referían a unos tal Mister Ellis y Mister Leafe. A mi eso me sonaba muy lejos, tan lejos que nos tenemos que ir al año 1960 cuando el Real Madrid pentacampeón de Europa se enfrentó al Barcelona en Octavos de final y le toco la desgracia de encontrarse con dos árbitros ingleses, que perpetraron el atraco del siglo. 


El primer partido, arbitrado por Mister Ellis, era en el Santiago Bernabéu, lleno hasta la bandera, que vio como su equipo se adelanta por 2-0 gracias al acierto de Mateos y Gento. El juego del Barcelona, entre timorato y violento (los zarandeos al árbitros fueron increíbles)`, hayo recompensa en un gol de falta de Luis Suárez en el 72. Cuando el partido agonizaba, el fenomenal Kocsis metió un pase para Evaristo, el cual estaba en clamoroso fuera de juego. El linier levantó la bandera, pero el señor Ellis, a pesar de los movimientos ostensibles del mismo, no le hizo caso, y Evaristo fue derribado en la misma jugada por el guardameta Vicente. El penalti sí que lo pitó. Sorprendentemente el linier no hizo nada para aclarar la jugada de fuera de juego previa de Evaristo. Suárez anotó de penalti el empate a dos final.


Recordando Mateos el partido declaró: "El penalti de Vicente no lo discutimos nunca. Pero, claro, si antes le hubiera dado la gana de ver la posición ilegal, nunca hubiera llegado el empate a dos. Pero debió de cerrar los ojos, y el resultado fue una total injusticia. Todos los temores quedaron confirmados y lo que habíamos pensado de los árbitros ingleses tenía fundamento. Entonces, Inglaterra tenía mucha influencia en el fútbol europeo".
El segundo partido, arbitrado por Mister Leafe, en el Camp Nou, deja al tal Aytekin como un vulgar aficionado. El encuentro iba empate a 0 cuando el fino extremo brasileño "Canario" fue derribado con un por un patadón a la altura del pecho en el área, pero la jugada continuó y Luisito Del Sol marcó inmediatamente después. Mister Leafe había pitado algo, presumiblemente penalti, pero lo que nadie podía imaginar es que pitara falta a favor del Barcelona Increíble. A la media hora, "Pachín" desvió un golpeo de Vergés tras un córner lanzado por Kubala y la pelota se introdujo en la portería de Vicente. A pesar de las oportunidades de Gento, el partido llegó al descanso con victoria mínima para los locales. 


Comenzada la segunda parte, Di Stéfano marcó después de un preciso centro de Puskas, pero Mister Leafe lo anuló por un inexistente fuera de juego ante las protestas madridistas. Poco después, Evaristo hizo el segundo gol de los locales tras un buen cabezazo. La eliminatoria estaba difícil, pero el arbitro seguía a lo suyo. "Pachín", el cual estaba medio lesionado por un encontronazo anterior (entonces no existían las sustituciones), anotó el gol del cojo, que Leafe volvió a anular. Tampoco quiso ver que una pelota lanzada por Gento, la cual había traspasado la línea de gol cuando Gracia alcanzó a despejarla. 

Gol de Evaristo

A tres minutos del final (¡Por fin!), "Canario" hizo el definitivo 2-1. Esta vez a Leafe no le pareció bien anularlo, pero la suerte estaba echada. No descontó nada y el Real Madrid era eliminado por primera vez de la Copa de Europa. Nadie discutía que los azulgranas tenían buenos jugadores, pero lo cierto es que la prensa cargó contra unos árbitros nefastos, los cuales paradojicamente eran los mejores valorados a nivel internacional. El atraco de Ellis y Leafe fue... ¡Tremendo!


Tras desear suerte el Barcelona en la competición (a pesar de todo) y semanas después de todo ello, el Real Madrid volvió al lugar de los hechos (esta vez en Liga) y ganó 3-5. En la final europea de ese año, si me permiten, hubo una suerte de justicia poética. No porque el Barcelona la perdiera por 3-2 ante el Benfica, sino porque estrelló hasta tres balones en la madera. El equipo blanco por su parte ganó la Liga después de tres años en la que sería la primera de sus cinco campeonatos ligueros consecutivos. Sin embargo, lo de Ellis y Leafe escoció bastante.

El rapto de Europa

Se cuenta que Europa era una mujer de origen fenicio hermosisima de la que se enamoro Zeus, el Rey de los Dioses, muy habituado en ese de yacer con aquellas que no fueran sus esposas (para lamentaciones de Hera)... y a los raptos. 


Zeus se transformó en un toro blanco y se mezcló con las reses que tenía el padre de la joven. Mientras Europa y su séquito recogían flores cerca de la playa, la chica vio al toro y acarició sus costados y, al ver que aparentemente era manso, se montó en él a lo que el falso toro aprovechó corriendo al mar, nadando hasta la isla de Creta, llevando a la joven en el lomo. Ya en la isla, Zeus reveló su identidad, y Europa se convirtió en la primera Reina de Creta. En otra versión del mito, relatada por Heródoto, el que la secuestro no fue Zeus, sino los propios cretenses, los cuales igualmente la convirtieron en su Reina.


Cabe resaltar que la figura de Europa es indisociable del toro, animal sagrado adorada en la zona del Levante. Muy reconocida es la historia del minotauro, mitad toro, mitad humano, que dio lugar al mito del laberinto, construido por Dédalo, padre de Icaro (enlace), para contener a la bestia a  la que se enfrentó Teseo (enlace).


Europa, por otra parte, dio nombre al continente, tanto para latinas como germánicas y eslavas que utilizan un alfabeto proveniente del latin, excepto para el inglés y el húngaro. El rapto de Europa, muy reconocido dentro de la mitología griega, es una de las historias más representadas por el arte.

¡Vergonzoso!

A algunos les llama (nos llama) la atención, pero lo cierto es que la violencia en el fútbol amateur o infantil es habitual y es que muchos individuos canalizan su agresividad utilizando algo tan noble como un deporte, en este caso el deporte del balón redondo.


Sobre los motivos no sé cuáles pueden ser: unos dicen que quieren que sus hijos sean Ronaldos o Messis y que por sus hijos literalmente matan, otros que se debe a la frustración propia de un fracasado que saca sus energías aprovechando un partido de fútbol, ... ¡Me da igual! Esos señores no sólo deben estar fuera de los campos de fútbol, sino (¡Lo más importante!) no son aptos para educar a ningún niño porque sólo con el ejemplo que dieron en aquel partido de infantiles en Mallorca, pegándose mutuamente, demuestran la falta de valores (de respeto, tolerancia, capacidad de sacrificio y superación, ...) que reina (no se si en muchos o pocos, pero si en algunos) en los hogares españoles.
Todos los aficionados al fútbol, incluido algunos clubes de fútbol (que en épocas no tan lejanas han hecho la vista gorda) deberiamos desterrar a unos individuos que no ensucian el deporte (como se dice habitualmente; el deporte es algo limpio puro ¡la sana competitividad!), pero si consiguen que se hablen de ellos con sus salvajadas, propias de bestias que de seres humanos.

martes, 21 de marzo de 2017

El mundo de los pitufos

El nombre de lo que serían los pitufos es muy curioso. Cuando el celebre dibujante bela Pierre Culliford, conocido por todos como "Peyo" creó a los personajitos azules, los llamó Schtroumpfs. A Miguel Agustí, redactor jefe de la revista Strong, donde fueron publicados por vez primera en castellano estuvo buscando un nombre que pudiera conjugarse correctamente hasta que recordó el personaje de Patufet, figura reconocida del folclore catalán (también era el nombre de una publicación catalana anterior a la guerra civil), derivando de ahí derivó el nombre de Los Pitufos por el que se conocerían a partir de ese momento. 


La historia no es complicada (al menos de forma relativa): los pitufos son una comunidad de seres azules diminutos que viven en hongos o setas, los cuales uitilizan gorros y pantalones blancos a excepción de Papa Pitufo, en el que son rojos. No tienen nombres propios, sino que son llamados en función de su característica personal o física. Así tenemos al pitufo gafotas, bromista, gruñón, vanidoso... y a la pitufina que sorprendentemente es la única pitufa de toda la aldea... y esto es porque fue creada por Gargamel para sembrar el mal entre los pitufos, pero acabó volviéndose buena y uniéndose a ellos.


Su enemigo principal es Gargamel, quien junto a su gato Azrael, un hechicero, que quiere atrapar a los pitufos unas veces para comerselos y otra para fabricar oro. Lo cierto es que no sabe donde esta la aldea de los pitufos. 


La lengua de los pequeños seres azules entremezcla palabras humanas normales con la palabra "pitufo", utilizada tanto como nombre, como adjetivo (pitufado/a) o verbo (pitufar), que al parecer para ellos tienen significados concretos, a pesar de que para los humanos es ininteligible. 


Los pitufos en los 80 pasaron del papel a la gran pantalla con una serie que duró bastante años y que proyecto a nivel mundial su ya de por si creciente fama gracias a la canción introductoria, la cual nos trasladaba a un mundo de fantasía habitado por pequeños seres azules. 

El ingeniero del área

Nació en Argentina, pero lo cierto es que de forma casual. Sus abuelos, exiliados tras la guerra civil, recibieron la visita de los que serían sus padres, momento en el cual su madre dio a luz. Si; José Eulogio Gárate era argentino (aunque de forma circunstancial), aunque su corazón es eibarres. Podría parecer una anécdota, pero lo cierto es que por ser argentino de nacimiento y no querer obtener nacionalidad española en ese momento para librarse de la mili, el Athletic de Bilbao no quiso hacerse con sus servicios, mientras el Atlético sí. Gárate, sin quererlo, ni beberlo, fue un oriundo más dentro del fútbol español. 


Delantero rompedor y por encima de todo goleador, Gárate haría toda su carrera en el Atlético de Madrid, llegando a ser máximo goleador en tres temporadas seguidas: 14 goles (68-69), 16 goles (69-70) y 17 goles (70-71), aunque en ninguna de ellas fue máximo goleador en solitario y es que competía con atacantes del calibre de Amancio, Rexach o su compañero Luis Aragones. 

Gol ante el Celtic en las semifinales del 74

Precisamente en una de esas temporadas (concretamente la 69-70) fueron campeones de Liga, algo que sería dos veces más, aparte de conseguir dos Copas de España y 1 Copa Intercontinental. Su mayor decepción fue sin lugar a dudas la final de la Copa de Europa perdida ante el Bayern de Múnich. Ya nacionalizado, tampoco pudo disputar la fase final con España de alguna competición. En esos momentos, el fútbol español estaba en crisis. 


Desde la prensa se le llamó el ingeniero del área no ya sólo por su calidad técnica (muy superior a muchos delanteros), sino a que precisamente mientras era un ídolo en el campo de juego, estaba preparándose para ser ingeniero industrial. 


Sólo la enfermedad, lastró su carrera y lo llevó a la retirada cuando había llegado a los 32 años. 109 goles en Primera División llevaron la firma de uno de los más grandes delanteros de la historia del fútbol español... que no es poco. 

El redescubrimiento del lagarto

En el año 1999, los medios informativos se hacían eco de una noticia sensacional en las Islas Canarias, conretamente en la Gomera. El Departamento de Biología Animal de la Universidad de San Cristóbal de la Laguna y la Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente de las Islas informaron de que se habían hallado ejemplares de lagarto gigante de la Gomera (Gallotia bravoana) especie que se creía extinguida hace más de 500 años. 


La especie que tiene un pariente más o menos cercano, el lagarto gigante del Hierro (Gallotia simonyi), fue al parecer vista por un vecino de Valle Gran Rey, Manuel Gámez, lo que llevó a un equipo de zoólogos de la Universidad de San Cristóbal de la Laguna a movilizarse para redescubrir el lagarto. Se cree que la especie formaba parte de los gustos gastronómicos de los aborígenes gomeros y por ahí pudo comenzar su supuesta extinción. El redescubrimiento sin duda había sido una sorpresa mayúscula. Inicialmente se hallaron hasta seis ejemplares. 


El lagarto gigante de la Gomera es una de las especies de reptil más amenazadas del mundo, aunque afortunadamente el programa de conservación y cría en cautividad han permitido mejorar la expectativa de supervivencia de esta valiosa especie, la cual es una joya de la biodiversidad de las Islas Canarias.

La caverna del odio

¿Me gustaría saber el motivo por el que algunos tienen tanto odio a la religión cristiana? Cierto es que la Iglesia, como institución, no siempre ha hecho las cosas bien, pero este odio... lo lamentable es que siempre parte de las ideologías extremistas de izquierda, lo cual puede llevar a la conclusión de que hay individuos que hacen del odio su religión y quieren que ésta sea la religión de todos. 


Pasan con sus insultos y amenazas en redes sociales, con sus faltas de respeto a periodistas que no son de su cuerda y van contra todos aquellos que nos opongamos a su líder supremo de la coleta, el cual tiene, según ellos, la verdad absoluta. Diría que es lamentable, pero creo que esto ya lo hemos vivido los españoles hace no tanto tiempo, aunque sin Twitter ni Internet que pudiese ser utilizado como propaganda o para menospreciar o insultar a los adversarios políticos (aunque ellos los ven como enemigos a los que aniquilar). Y si, supremo líder con coleta, los que votan a otras opciones que no sean la tuya no son gili... ollas.

Este es el que decía que la revolución rusa había sido hermosa. Pues eso, un tonto más

Después la que sustituyó a Milhouse Errejón, la novia del líder supremo, la cual esta ahí por sus méritos (no como Ana Botella que estaba de Alcaldesa por ser esposa de Aznar) dice que en las misas de fomenta el odio. Sí; la misma que escribía aquello de que había que guillotinar al Rey y cosas de calado parecido. Después se apenan por la muerte de un dictador de izquierdas, comentan que la revolución rusa fue hermosa (eso sólo lo podría decir un psicopata) o que los que van a misa son gentuza. Todo muy normal... para ellos.

sábado, 18 de marzo de 2017

¡¡¡Volver!!!

Una de esas canciones inmortales... de las que siempre es un placer escuchar. Y (¿Cómo no?) la voz del gran Vicente Fernández.


Volver es uno de los grandes temas no sólo del repertorio de Fernández (ya de por si bastante grande), sino de toda la canción mejicana... y es que siempre nos anima a Volver, volver... y volver.

Clásicos Inmortales: American Beauty

Extraordinaria cinta, que inicialmente estaba proyectada para ser una obra de teatro, pero Alan Ball por las razones que fuera decidió que sería una película, a la que al parecer añadiría incluso un toque más de cinismo (¿se puede más?) la cual sería dirigida por un entonces desconocido Sam Mendes. La conclusión: Una de las películas más alabadas y premiadas de los últimos tiempos.  


Introducción: Una adolescente cuenta ante una cámara de vídeo que esta enfadada con su padre. El chico que la graba le pregunta: "¿Quieres que lo mate?" Ella dice: "Sí. ¿Lo harías?" El padre en cuestión es Lester Burnham.
Lester Burhham (Kevin Spacey), el cual nos dice que en menos de un año estará muerto... aunque en ese momento no lo sabe, es un hombre de mediana edad sumido en la monotonía... y es verdad que parece tenerlo todo: Carolyn (Annette Bening), una mujer inteligente y atractiva; Jane (Thora Birch), una hija estupenda, aunque en plena adolescencia; una bonita casa y un trabajo estable, pero nada es lo que parece, ya que con su mujer no tiene sexo desde hace tiempo, tocándose por ello cada mañana en la ducha, mientras su hija (en plena fase rebelde) le ignora y en su empresa están a punto de despedirle.

¿Una vida perfecta?

Tras acudir a un partido de baloncesto en que actúan su hija y sus amigas como animadoras, Lester se fija en Ángela (Mena Suvari), una de las mencionadas animadoras (amiga de su hija) a la que se imagina que se desnuda para él, fantaseando esa noche con ella, desnuda sobre un lecho de pétalos.


Por otro lado, Jane observa al volver a casa cómo Ricky Fitts (Wes Bentley), su nuevo y extraño vecino la graba con su cámara, presentándose a ella al día siguiente en el instituto. Ángela le contará a Jane que pasó varios años internado en un psiquiátrico. Lo cierto es que Ricky tuvo problemas en el pasado con las drogas. Por su padre, el padre del joven, viejo Coronel, es un hombre anclado en el pasado, hipermegaestricto, el cual desprecia a dos vecinos, que son homosexuales.

¡Adolescentes! 

Lester acude a una fiesta del sector inmobiliario en el que trabaja su competitiva mujer. Lester se aburre enormemente, saliendo de la sala de la fiesta donde ve a Ricky, el cual trabaja como camarero, que le invita a fumar un porro en la azotea, viendo cómo a este no le importa que le despidan, ya que saca bastante dinero vendiendo mercancía.
Lester se plantea entonces actuar igual, por lo que, en vez de defender su puesto de trabajo, pero intenta sacar beneficios pidiendo un año de sueldo más beneficios a cambio de no denunciar a su jefe por utilizar fondos de la empresa para salir con prostitutas y por no denunciar al encargado de despedirlo debido a un acoso.


Una noche Ángela va a dormir con Jane y Lester la escucha diciéndole a su propia hija que también ella se siente atraída por él (Jane evidentemente ya se había dado cuenta de como miraba su padre a Jane, algo que le parece asqueroso) y esa noche, Lester fantasea con ella en el baño, descubriendo su mujer al despertarse que se está tocando, lo que provoca su enfado y una bronca entre la pareja. A partir de ese día, Lester comienza a hacer pesas y footing para atraer a Jane. 


Ricky, por otra parte, se convierte en el camello de Lester, además de novio de su hija, con la que comienza a salir mostrándole sus videos, y en especial uno de una bolsa bailando al son del viento. Ricky le cuenta que estuvo ingresado debido al consumo de drogas, viviendo bajo la disciplina cuasimilitar impuesta por su padre, el cual le obliga a hacerse análisis de orina cada poco tiempo para comprobar que ya no toma nada,pero el consigue engañarlo, dandole el cambiazo con otra orina.
Por otra lado, Carolyn también tiene su vida. Se hace amante de Buddy Kane (Peter Gallagher), el vendedor de inmuebles número uno de la competencia, mientras discute con Lester por haber dejado tan alegremente su trabajo, habiéndose comprado un coche con la indemnización.

Nada se le escapa a la cámara de Ricky

Un día, mientras Ricky está en el instituto, su padre entra en la habitación y al visionar una de sus grabaciones, se encuentra la de Lester haciendo ejercicio desnudo. El que vaya mucho por la casa de Lester, hace que piense que su hijo es homosexual y tenga relaciones con su vecino. Su padre le acaba gritando y golpeando, diciendo que prefiere que este muerto a que sea homosexual. Lester, el cual esta trabajando en un burger, se entera que su mujer tiene relaciones con otro, algo que no parece desesperarlo ni mucho menos, algo que parece casí enfadarla a ella más que nada. ¿Acaso ya no le importa?
Ricky, cansado de todo y todos, va a buscar a Jane y le pide que se marche con él, lo que ella acepta pese a las protestas de Ángela, la cual dice que Ricky esta medio chiflado.  Lester está más tranquilo y feliz, mientras todo el mundo a su alrededor parece tener motivos para odiarlo y desear su muerte: Su hija por verle babear con su amiga, su mujer por haber sido humillada por él y su vecino debido a que piensa que es amante de su hijo.


Mientras se ejercita en el garaje, recibe la visita del Coronel Fitts, el cual, creyéndolo homosexual, lo besa, hasta que Lester le dice que está en un error. Tras esto, Lester se encontrara con Angela e intentara acostarse con ella, pero hay un problema: ella es virgen, algo que extraña al propio Lester, pero no sólo lo asume, sino que le prepara algo de comer, mientras ella va al servicio. En ese momento y por la espalda, Fitts le dispara en la cabeza. 


Así acaba una vida con un Lester que como si de un océano de eternidad fuese recuerda tras su muerte todas aquellas imágenes que lo han hecho feliz toda su vida... una vida maravillosa con la que no esta enfadado, ya que en ella hay tantas cosas bellas, pero, como a todos nos pasará en algún momento dado, no debemos aferrarnos a ella y tenemos que mostrar nuestra gratitud... por cada instante de nuestra estúpida e insignificante vida. 


Rosas, rosas y más rosas... esta película llegó como un soplo de aire fresco a finales de los 90 porque no era más que una fabula sobre la clase media estadounidense en la que todo parece ir bien (una esposa, una hija, un coche, ...), pero con vida insoportablemente vacía a la que se añade un toque mordaz y en algún caso cruel (siempre desde la ironía) de la sociedad anclada en la superficialidad más obscena. Puede que fuera por eso por lo que se llevó tantos premios, pero lo cierto es que más allá de eso, salió una obra que pasa por ser toda una lección de cine con un guión y unas actuaciones (Spacey y Bening estas insuperables) brillantes.

Ficha

Dirección
Sam Mendes
Producción
Bruce Cohen
Dan Jinks
Guión
Alan Ball
Música
Thomas Newman
Fotografía
Conrad L. Hall
Montaje
Tariq Anwar
Christopher Greenbury
Vestuario
Julie Weiss
 
Otros datos

País
Estados Unidos
Año
1999
Género
Drama, Comedia
Duración
122’
 
Protagonistas

Actor
Personaje
Kevin Spacey
Lester Burnham
Annette Bening
Carolyn Burnham
Thora Birch
Jane Burnham
Wes Bentley
Ricky Fitts
Mena Suvari
Ángela Hayes
Chris Cooper
Coronel Frank Fitts
Peter Gallagher
Buddy Kane
Allison Janney
Barbara Fitts
 
Premios
Oscar

Categoría
Persona
Oscar a la Mejor Película
-
Oscar al Mejor Director
Sam Mendes
Oscar al Mejor Actor
Kevin Spacey
Oscar al Mejor Guión
Alan Ball
Oscar a la Mejor Fotografía
Conrad L. Hall
 
Globos de Oro

Categoría
Persona
Globo de Oro a la Mejor Película (Drama)
-
Globo de Oro al Mejor Director
Sam Mendes
Globo de Oro al Mejor Guión
Alan Ball
 
BAFTA

Categoría
Persona
BAFTA a la Mejor Película
-
BAFTA a la Mejor Fotografía
Conrad L. Hall
BAFTA a la Mejor Actriz
Annette Bening
BAFTA al Mejor Actor
Kevin Spacey
BAFTA a la Mejor Banda Sonora
Thomas Newman
BAFTA al Mejor Montaje
Tariq Anwar
Christopher Greenbury
 
Una vida vacía


Rosas, rosas y rosas


Un océano de tiempo