jueves, 6 de abril de 2017

¡Aquella quiniela de Batalla!

Era la jornada 7 del Campeonato de Liga de la temporada 1968-69. El Pontevedra del "Hai que roelo", entrenado ese año por Héctor Rial, se enfrentaba al Real Zaragoza en la Romareda sin nada en juego. Era el último partido de la jornada, el cual era el televisado. El equipo gallego ganaba 0-2 cuando el equipo local anotó el primero casi sin tiempo para reaccionar e ir a por una igualada. Sin embargo, a falta de cinco minutos para el final, un balón colgado es rematado por Santos (uno de los más grandes; miembro de los cinco magníficos) de cabeza en un aparente fuera de juego, que protesta el portero Cobo por un supuesto fuera de juego. El arbitro dio validez al gol y el partido acaba en empate. 


Sin embargo, el escandalo vendría después. Manuel Batalla, el magnífico defensa central del Pontevedra (todo sea dicho) del que además era su capitán, había cubierto una quiniela de dos apuestas, que contaba con trece aciertos. Sólo tenía que acertar el que iba a jugar en ese momento. el de su equipo y el Real Zaragoza, al que había puesto una equis.


La cuestión es que se habló de un amaño por parte de los gallegos para dejarse empatar (habían anotado el 0-2 en el minuto 81) para que Batalla acertara 14. Lo cierto es que desde la prensa del momento e incluso aficionados al fútbol lo vieron como una jugosa anécdota.Tanto Batalla como la plantilla de Pontevedra de entonces se negó tal "amaño", hablándose de una simple coincidiencia. Sin desmerecer a los estos últimos, cuando pasan estas cosas se me viene a la cabeza la frase de Groucho Marx: "¡Qué casualidad que pasen tantas casualidades!"
PD: La cosa es que al parecer Batalla dio parte de lo ganado en la quiniela a sus compañeros como si de una prima se tratase.

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