domingo, 11 de diciembre de 2016

Un guionista llamado Dalton Trumbo

A Dalton Trumbo le cambiaría la vida la guerra fría. Novelista antes y reputado guionista después, Trumbo de ideas evidentemente de izquierda fue uno de los principales señalados por el Comité de Actividades Antiestadounidenses dentro de la búsqueda (o cruzada, según se mire) de elementos comunistas en la industria del cine liderada por el senador McCarthy (la tristemente famosa caza de brujas). Trumbo se vio obligado a testificar y se negó a declarar contra sus compañeros, formando parte de lo que se conocieron como los diez de Hollywood, una serie de guionistas, los cuales fueron añadidos en la lista negra para evitar en todo momento que algún estudio los contratase por obstrucción.


Así que a partir ese y años posteriores (tras pasar 11 meses en prisión), Trumbo tuvo que utilizar seudónimos o sus propios trabajos eran firmados por otros, los cuales se llevaban el merito, aunque detrás, en las sombras, estaba el infatigable Dalton (Hay una película protagonizada por Woody Allen llamada "La Tapadera" en la que una serie de guionistas que están en la lista negra contratan a un cualquiera interpretado por Allen para que firme sus propios trabajos). 

Trumbo y Dólores del Río

Entre los trabajos de Trumbo encontramos obras del calibre de "Johnny cogió su Fusil", "Papillon", "Vacaciones en Roma" y "El Bravo". Por estas dos últimas ganó el Oscar al Mejor Guión (ceremonias que vio desde su casa, acompañado de su familia). Finalmente se le reconoció como el legitimo ganador, aunque demasiado tarde. Por "El Bravo" sería en 1975 (un año antes de su muerte) y por "Vacaciones en Roma" en 1993. 

En la comisión del Senado

Sería en 1960 cuando guionizaria "Espartaco". Kirk Douglas, que aparte de ser el protagonista, era el productor, insistió mucho en que Trumbo no sólo guionizará la obra, sino que apareciera en los créditos. Incluso un grande como Stanley Kubrick no lo veía claro y de hecho intentó atribuirse el guión. Douglas se negó a la exclusión del guionista y al final se llevó el gato al agua. 


Así, después de sufrimiento tras sufrimiento, Dalton Trumbo, el guionista detrás de algunas de las mejores películas de la historia, apareció y con ello se ponía fin a una época muy negra en una parte de la industria cinematográfica estadounidense.

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