jueves, 22 de diciembre de 2016

Espionaje en la historia

Antes de nada decir que espionaje ha habido (y habrá) a lo largo de toda la historia. El motivo es la necesidad de alcanzar el poder o una parcela que nos haga superiores a una persona o un grupo de personas (¡Información es poder!). Asociamos el espionaje a temas bélicos, pero es en épocas de Paz (o Paz relativa) es cuando los diferentes servicios de inteligencia tanto en otras épocas como en la actualidad han actuado más ingentemente.


Dejando el espionaje entre marcas y empresas o Gobiernos a seres anónimos (teoría de la conspiración), el espionaje en epocas de Paz se ha utilizado literalmente para fastidiar al otro; al oponente; al adversario. La guerra fría es quizás el ejemplo más claro donde tanto los Estados Unidos como la Unión Soviética se espiaban mutuamente haciendo uso especialmente de agentes dobles o agentes infiltrados, que se hacían pasar por aliados del enemigo, pero en realidad trabajaban de forma encubierta para otro. 

Mata Hari ¿Espia o no espía?

Agentes dobles siempre hubo y habían de tener mucho cuidado y actuar con la mayor pulcritud posible no fuera que levantaran sospechas y ser "recompensados" por los espiados (desde el envenamiento, pasando por la silla eléctrica y siguiendo por la inyección letal). Por otro lado en épocas de conflictos con países, pudiese ser que se desatase casos de histeria colectiva en el que todos eran sospechosos de actuar para el enemigo por lo que era mejor callar por si las moscas e incluso se llegaba a denunciar a personas por meras conjeturas (a veces por revanchismos). Muchos aseguran que el primer caso de agente doble en la historia de la humanidad fue cuando Dalila, la cual trabajaba para los filisteos, engañó a Sansón para que le dijera donde estaba el secreto de su fuerza.

Sansón y Dalila

Tanto dictaduras como democracias fomentaron en muchos casos la delación por motivos de seguridad. También es verdad que habían algunos que se hacían pasar por espías para un país determinado, pero en realidad espiaban contra dicho país y mandaban noticias falsas, trabajando para el teorico enemigo (acuerdense del caso del español Joan Pujol García alías Garbo, que engañó a los nazis en relación al desembarco de Normandía). 
Las dictaduras (de todo pelaje ideologico) también se han hecho valer de colaboradores internos para espiar a supuestos elementos nocivos contra el régimen, pinchando teléfonos o incluso utilizando informadores no profesionales (vecinos, compañeros de trabajo, etc.).

"Garbo", el espía que pudo decidir una guerra

A la hora de espiar e infiltrarse en organizaciones oficiales o no, se solía (y puede que suele) utilizar el soborno o el amedrentamiento a los propios empleados con el objetivo también de sacar información, algo muy utilizado en países con excasa calidad democratica, aunque no siempre fue así. Cabe resaltar que había espias casí por casualidad tales como amantes de altos cargos y prostitutas, que  aproechavan que el soldado o mandatario de turno se le iba demasiado la lengua. 


Hoy en día las técnicas han cambiado y la tecnología también, pero no el objetivo que es superar al adversario, ya sea en tiempos de Paz o de guerra haciendo uso de información teoricamente confidencial, que puede poner en jaque a un mandatario o a un país entero.

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