sábado, 17 de septiembre de 2016

Órdenes militares y religiosas

A un hombre de hoy en día podría llamarle la atención que la religión y lo militar estuvieran tan unidos y no desde hace mucho tiempo. Actualmente hay compañias militares que merced a una promesa a determinada figura (un Cristo o una Virgen) desfilan junto a ésta no sin encontrar polémica por parte de gente que no comprende tal hecho. Dejando esto de lado, aún hoy en día existen ordenes a las que podríamos llamar nobiliarias (y de hecho tienen esa categoría en la actualidad) que en su momento fueron ordenes militares y religiosas que surgieron en la Península Ibérica en un contexto de lucha entre los diferentes Reinos cristianos y los musulmanes en lo que conocemos como Reconquista. 



Las instituciones religioso-militares más importantes surgieron en el Siglo XII (teniendo un carácter meramente autoctono) en las Coronas de León y de Castilla (Orden de Santiago, Orden de Alcántara y Orden de Calatrava) y en el siglo XIV en la Corona de Aragón (Orden de Montesa); precedidas por otras que no perdurado, tales como las Militia Christi aragonesas de Alfonso I el Batallador, la Cofradía de Belchite (fundada en 1122) o la orden de Monreal (creada en 1124), que tras la reforma llevada a cabo por Alfonso VII de León tomaron el nombre de Cesaraugustana y en 1149, con Ramón Berenguer IV, se integra en la Orden del Temple. Estas órdenes tenían como misión proteger a los cristianos de ataques musulmanes tal y como hacía la Orden del Temple con los peregrinos en Tierra Santa. Incluso es posible que algunos templarios que escaparon de la ira papal y del Rey francés se integraran en algunas de esas órdenes españolas. 

Santiago el Mayor como Santiago Matamoros, llevando el manto de su Orden

Tras la denominada Reconquista estas órdenes perdieron todo su significado político y militar (no así el religioso) y se implantaron muy especialmente entre la nobleza. Pertenecer, por ejemplo, a la Orden de Santiago o Calatrava era todo un orgullo y era habitual que el miembro de una de estas ordenes llevara bordado en su ropa la cruz de la orden a la que pertenecía. Bien conocido era que prohombres de la cultura española como Diego Rodríguez de Silva y Velázquez y Francisco de Quevedo eran miembros de la Orden de Santiago. 

autoretrato de Velázquez con la Cruz de Santiago en su pecho

Tras la crisis del Antiguo Régimen y con ello el poder absolutista del Rey, las órdenes, vinculadas a la Corona por el Papa desde la época de los Reyes Católicos, parecieron caer en desgracia hasta que la Primera República las suprimió y, aunque con la Restauración Borbónica fueron nuevamente restablecidas, quedaron reducidas a meros institutos nobiliarios de carácter honorífico regido por un Consejo Superior, que dependía del Ministerio de la Guerra, algo que fue extinguido tras la proclamación de la segunda República en 1931.
Las cuatro órdenes (Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa) fueron reinstauradas como asociaciones civil durante el reinado de Juan Carlos I con el carácter de organización nobiliaria honorífica y religiosa (alejadas por lo tanto de la inicial vertiente militar) y así permaneces desde finales del siglo XX.
PD: Alrededor del mundo hay gran cantidad de antiguas órdenes militares. Vease enlace.   

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