jueves, 8 de septiembre de 2016

El bálsamo de Fierabrás


Cuenta una de las muchas leyendas del ciclo carolingio que cuando el rey Balán y su hijo Fierabrás, joven de carácter fanfarrón, conquistaron Roma, robaron en dos barriles los restos del bálsamo con que fue embalsamado el cuerpo de Jesucristo, el cual tenía el poder de curar las heridas a quien lo bebiera. De esta forma, el que sería conocido como bálsamo de Fierabrás era una poción mágica con poderes increíbles capaz de curar todas las dolencias del cuerpo humano


En el capítulo X dela primera parte de Don Quijote de la Mancha ("El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha") de don Miguel de Cervantes, después de una de una de sus muchas palizas, Don Quijote, el cual, aunque no la menciona expresamente, conocía la leyenda por uno de los muchos libros de caballerías leídos por el, menciona a Sancho Panza que conoce la receta del bálsamo. Los ingredientes son aceite, vino, sal y romero. Los hierve y bendice con ochenta padrenuestros, ochenta avemarías, ochenta salves y ochenta credos. 
Al beberlo, Don Quijote padece vómitos y sudores, pero al dormir dormir, se siente restablecido de sus dolencias. Sin embargo, Sancho tiene un efecto laxante, no pudiendo de dejar de ir al baño, Pero ¿Por qué hay efectos tan diferentes entre nuestro hidalgo y el bueno de Sancho? La justificación del Quijote es que él es caballero andante, mientras Sancho es tan solo un escudero.


PD: Por cierto, Fierabrás es una palabra que designa a aquel hombre ingobernable, de mal carácter y violento.

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