jueves, 7 de julio de 2016

Trincheras

Fíjense que se puede ser de derechas y tener amigos de izquierdas y hasta estar de acuerdo o en desacuerdo con ellos desde el respeto. Lo mismo ocurre si eres de izquierdas. Puedes tener amigos de derechas y, aunque le sorprenda a los dirigentes del PSOE, la extrema izquierda y algún votante de izquierdas, estar de acuerdo o en desacuerdo con sus opiniones desde el respeto.


Sin embargo vivimos en un país en Paz, pero donde la gente ha levantando sus trincheras imaginarias. Tú, que eres de determinada ideología o formas parte de tal partido político, no debes, ni puedes hablar con tu adversario político, el cual es un ser corrupto o que defiende a corruptos; la peor forma de ser humano. Ese no es un adversario. Es un enemigo al que hay que destruir.
Lo peor de esto lo vemos cuando se le reprocha a un militante de determinado partido el que critique a su partido o hable bien de su adversario ¿Es qué uno no va a poder hablar de lo que le de la gana desde el respeto sin que sea reprochado por ello? Hay gente muy acostumbrada a dar carnets de demócrata en este país (sobre todo desde la época zapateril), pero están demostrando que son tan demócratas como los dictadores de turno que todos conocemos.

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