martes, 12 de julio de 2016

La antaño bella Jerusalén

"Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus pollitos debajo de sus alas, y no quisiste!"
Mateo 23: 38 

Ciudad santa para las tres religiones monoteístas, judaísmo, cristianismo e islamismo, Jerusalén, la antaño espléndida Jerusalén, ha pasadopor diferentes épocas que la llevaron a la destrucción por parte de aquellos que la atacaban o de quienes quisieron hacerse con ella, pasando por la espada a todos aquellos contrarios a la Fe propia. Jerusalén es signo de contradicción, pues siendo exaltada, también es deseada por seguidores de tres religiones históricamente enfrentadas.


Sería el Rey David el que trasladó la Corte a Jerusalén como epicentro religioso de la Fe judía. Sería en Jerusalén donde murió y resucitó Jesucristo. Sería en la denominada cúpula de la roca donde Abraham a punto estuvo de sacrificar a Isaac. Allí estabael fastuoso Templo de Salomón, ejemplo del poder espiritual de Yahve, destruido, reconstruido y destruido. El muro de las lamentaciones es el mudo testigo de un esplendor que hasta el momento no ha vuelto.


Terribles fueron las invasiones de Nabucodonor II de Babilonia o la destrucción provocada por Tito que originaron el traslado forzoso del pueblo elegido. Peor aún fueron el saqueo que motivó la pérdida de objetos como el Arca de la Alianza o los años y años en las que cristianos y musulmanes se la disputaron durante las cruzadas.


Jerusalén, lugar de devoción y confrontación aún hoy, es ciudad Santa a la par que está llena de viejas rencillas entre religiones diferentes, pero a las que les une la creencia en un Dios. Los hombres han imposibilitado la reconciliación entre credos. El ejemplo es Jerusalén; la antaño bella Jerusalén.

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