domingo, 26 de junio de 2016

Rómulo y Remo

Cuenta una vieja historia que Ascanio, hijo del héroe troyano Eneas, hijo de Afrodita, la Diosa del Amor, habría fundado la ciudad de Alba Longa sobre la orilla derecha del río Tíber. Sobre dicha ciudad reinaron muchos de sus descendientes hasta llegar a Numitor y a su hermano Amulio. Éste destronó a Numitor y, para que no pudiese tener descendencia que le disputase el trono, condenó a su hija, Rea Silvia, a ser sacerdotisa de la Diosa Vesta para que de esta forma permaneciese virgen.


Sin embargo, Ares, el Dios de la guerra, se las ingenio para tener relaciones con Rea Silvia. Fruto de dicho encuentro sexual nacerían los mellizos Rómulo y Remo. Cuando éstos nacieron y para salvarlos fueron arrojados al Tíber dentro de una canasta que encalló en la zona de las siete colinas, la cual estaba situada cerca de la desembocadura del Tíber.
Una loba, llamada Luperca, se acercó a beber y les recogió y amamantó en su guarida del Monte Palatino hasta que les encontró y rescató un pastor cuya mujer los crió. Ya adultos, los mellizos repusieron a Numitor en el Trono de Alba Longa y fundaron, como colonia de ésta, una ciudad, que estaría situada en la ribera derecha del Tíber, lugar donde habían sido amamantados por la loba. 


Cerca de la desembocadura del río Tíber había siete colinas: los montes Aventino, Celio, Capitolio, Esquilino, Palatino, Quirinal y Viminal. Se dice que Rómulo y Remo discutieron sobre el lugar en el que fundar la ciudad y decidieron consultar el vuelo de las aves. Rómulo vio doce buitres volando sobre el Palatino y Remo sólo divisó seis en otra de las colinas. Es por eso que Rómulo, para delimitar la nueva ciudad, trazó un recuadro con un arado en lo alto del monte Palatino y juró que mataría a todo aquel que osase traspasarlo. Remo, su propio hermano, le desobedeció, cruzando la línea, por lo que Rómulo le mató, quedando como el único y primer Rey de la ciudad fundada por ellos, Roma. Esto, según la historia oficial de la Roma antigua, habría ocurrido sobre el 754 a. C. 


Actualmente existe una estatua dedicada a la legendaria loba Luperca, que es conocida como la loba capitolina, ya que se encuentra en el capitolio. Por otra parte, él término loba, en latín lupa, también era utilizado, en sentido despectivo, para las prostitutas de la época. De hecho, un lupanar es sinónimo de burdel, prostíbulo y mancebía o, lo que es lo mismo, lugar en el que se practica la prostitución.

No hay comentarios:

Publicar un comentario