domingo, 26 de junio de 2016

Las matanzas de Taco

Nos encontramos en el año 1979 en Taco perteneciente al municipio de San Cristóbal de la Laguna en la isla de  Tenerife. El encargado de seguridad de un almacén donde se guardaban materiales de construcción se encuentra por la mañana con una macabra sorpresa. El cadáver de un perro que custodiaba dicho almacén. Parece como si hubiese arrancado la cadena de un tirón, pero no hay ni huellas ni sangre alrededor del desafortunado animal.


Cuando los investigadores que analizaron la escena del crimen buscaron más a fondo, se percataron de una cosa increíble. El cuerpo del animal, que yacía en el suelo no contenía ni una gota de sangre.  Al parecer algo o alguien, le había succionado toda su sangre por unos pequeños orificios circulares, que se encontraban cerca de uno de sus costados. También descubrieron que le habían extraído el hígado y corazón.
Al principio fueron los agentes de la Policía Local de San Cristóbal de la Laguna quienes llevaron el caso, pero dada la gravedad del asunto, el caso fue llevado a la Jefatura Superior de la Policía Nacional. El cuerpo de la Guardia Civil, un cuerpo de policía militar, tuvo también que intervenir en este extraño caso.

En prensa

Varios días después del incidente, otra vez vuelve a ocurrir y justo en el mismo lugar y almacén. La víctima fue un pastor alemán, encontrándose como el anterior sin sangre en su cuerpo y con dos orificios en la piel del animal. Después de descartar la muerte natural del perro, comenzaron a barajarse varias hipótesis al respecto. Se pensó en sectas, estudiantes de medicina, Ovnis (a los que se había relacionado con la mutilación de ganado en los Estados Unidos), chupacabras e incluso vampiros. Lo más extraño es que los animales parecían no haber presentado resistencia como si hubieran sido adormecidos de alguna manera, algo extraño ya que dichos perros destacaban por su fiereza. La psicosis entre la población de la zona comenzaría a crecer.
Otro cadáver volvería a aparecer, pero no era el de un perro, sino el de un cerdo que se encontró en Guamasa. El cuerpo presentaba los mismos patrones que las dos primeras víctimas. A penas habían dejado huellas y su cuerpo carecía de sangre. Tan solo un perro a medio desangrar consiguió sobrevivir.

Matanzas de animales

Con el paso de los días, fueron apareciendo más animales muertos por los alrededores, generalmente cabras, que aparecían muertas en algunas de las fincas. Los investigadores llegaron a la misma conclusión que había llegado los veterinarios, "...no había causa aparente para estas muertes...". Lo cierto es que no habían más testigos que los que encontraban los cuerpos. 
Los servicios de veterinaria del Gobierno de Canarias, aseguraron que no se trataba de ningún ataque provocado por algún animal conocido, ya que lo que lo hubiera hecho, carecía de una inteligencia superior a la de un simple depredador. 


Como habían aparecido, dichos incidentes dejaron de suceder, aunque un tiempo después hubieron incidentes parecidos con la diferencia de que las huellas y sangre estaban por la zona, notandose que no era más que unos aficionados. La policía nunca dio con aquellos o aquello que propició las muertes de tantos animales. Un misterio que aún perdura y que a medida que pasan los años, hara que sea más difícil su resolución.

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