martes, 7 de junio de 2016

El General Invierno

"Los soldados sabían que había mucho que comer si tan sólo pudieran moverse a la izquierda o la derecha, pero eran rechazados en ambas direcciones por los jinetes cosacos que sabían que lo único que debían hacer era cabalgar ya que de matar se encargaría el General Invierno. Confinados al gran camino, todo el ejército prácticamente solo vivía de carne de caballo"
En el Siglo XVIII tuvo lugar la conocida como Gran Guerra del Norte en la que durante una de las confrontaciones bélicas, Carlos XII de Suecia invadió la Rusia de Pedro el Grande. Los rusos se retiraron, quemando todo en su huida y eliminando cualquier rastro de sus provisiones, evitando que el invasor obtuviera algún tipo de alimento, pero lo peor no fue eso. Este invierno fue el más crudo del siglo y las tropas suecas fueron diezmadas y sólo 19.000 (de 35.000 iniciales) salieron con vida de aquel invierno. La batalla de Poltava en 1709 marcó el final del Imperio sueco. Era la primera victoria del que Napoleón denominaria como el General Invierno. 
 

En pleno Siglo XIX (año de 1812 concretamente), el Imperio francés al mando de una mente militar brillantisima como el mencionado Napoleón era el dueño de media Europa, pero quedaba lo más difícil: Rusia. La Grande Armée gala, con sus 610.000 hombres, invadió Rusia. Su destino era Moscú, capital del Imperio zarista. Antes de todo, el ejército ruso se retiró, quemando sus cosechas y aldeas, lo cual las dejaba fuera del alcance enemigo. El ejército de Napoleón terminó con 100.000 hombres sobre todo debido al hambre y al intenso frío. Era un desierto de hielo, en el que no había ser viviente alguno. 
La Batalla de Borodino acaecida 7 de Septiembre fue la única batalla de importancia. Napoleón obtuvo una victoria pírrica al perder más de 30.000 hombres y hallarse casi 1.000 kilometros dentro de territorio enemigo. Lo peor llegaría más hombres murieron en la retirada, que comenzaria el 19 de Octubre cuando cayó la primera nevada. Se dice que en plena retirada cuando los franceses veían a un grupo de cosacos les suplicaban para que acabasen con sus vidas, puesto que era preferible morir por la espada que por hambre o frío. El General Invierno volvía a actuar, siendo vital no sólo para la historia de Rusia, sino de Europa, ya que esta derrota (al igual que el fracaso de la ocupación francesa de España, que desembocó en la guerra de la independencia) significó el principio del fin de Napoleón. 

Un derrotado Napoleón en retirada

Más de 100 años después otro enemigo más terrible aún amenazaba al mundo. El nazismo había iniciado su conquista de Europa por Polonia, llegando hasta París, aunque su objetivo, el punto culminante para Hitler y sus secuaces era Rusia, convertida en la URSS, tras el triunfo del comunismo frente al zarismo, el cual había dejado en el poder a una horda violenta y sanguinaria liderada primero por Lenin y en aquel momento por su sucesor Josef Stalin. Cabe decir que antes de la guerra, nazis y comunistas firmaron un pacto de no agresión, que incluía el reparto de Europa por oeste y este, que fue conocido como pacto Molotov-Ribbentrop, llamado así por los apellidos de los Ministros de Exteriores soviético y nazi respectivamente. Los nazis romperían dicho pacto. 

Hitler vs. Stalin

La operación nazi para invadir Rusia se llamaría Barbarroja en referencia a Federico I Barbarroja, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Las victorias sin oposición de los nazis habían llevado a Hitler a pensar que derrotarían facilmente a un pueblo tan bárbaro como el ruso. Por otra parte, desde la URSS se movilizó a todo el mundo (básicamente los pueblos que no habían perecido bajo las purgas de Stalin). Era una guerra patriótica en la que todos los rusos (hombres, mujeres e incluso niños) tenían que aunar esfuerzos para acabar con el invasor. 

Dos centinelas alemanes en plena ventisca

La Alemania Nazi comenzó su ataque en 1941, pero las fuerzas soviéticas contuvieron dicho ataque en la estepa rusa, para ganar tiempo y apretar al ejército alemán, que poco a poco comenzó a acusar un cierto cansancio y desasosiego por el terrible invierno ruso. Las industrias fueron desmanteladas y llevadas a los Montes Urales para ser reensambladas. Allá por donde fueran, las tropas nazis no encontraban más que poblaciones vacías y lo peor es cuando les asaltaban tropas del ejercito rojo. 


Sin embargo, a pesar del intenso frío, los nazis seguían avanzando hasta su destino. Las fuerzas soviéticas detuvieron a Alemania justo en las afueras de Moscú, derrotandolas en la histórica Batalla de Stalingrado en el mes de enero de 1943. Esto supuso el principio del fin de Hitler y el nazismo, que se vería aún más claro con el desembarco de Normandía con el que se inició la reconquista de Europa. El General Invierno, con zares o soviéticos, volvía a actuar y estaba más vivo que nunca. 

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