martes, 24 de mayo de 2016

La doble de la profesora

Doppelgänger es una palabra de origen alemán que se utiliza para referirnos a los extraños y supuestos casos de desdoblamiento de personas en el que terceros son testigos de dicho fenómeno (la palabra proviene de proviene de doppel, que significa "doble", y gänger, traducida como "andante". Por lo tanto tenemos una persona, la cual, según varios testigos, tiene un doble, que van con ella a cualquier sitio. Un caso paradigmático lo encontramos en una profesora francesa cuyo nombre era Emilie Sagée.


Sagée fue contratada por el director de un Instituto para niñas jóvenes de la nobleza, en 1845, cuando ella contaba con 32 años, para enseñar francés en la localidad Von Neuwelcke, cerca de Riga.
Jovial e inteligente, muy pronto comenzaron a circular entre las alumnas ciertos rumores sobre su profesora como el caso en que unas la habían visto en un punto determinado del colegio, mientras al mismo tiempo otras la habían visto en el otro extremo. 
Se cuenta que un día en clase de gramática con trece alumnas, aparece al lado de Emilie, un doble, que a excepción de la tiza en la mano, era exactamente igual e imitaba todos los movimientos de la profesora. Por otra parte esto se consideró como parte de la sugestión de las niñas en torno al rumor de que habían dos Emilie Sagée.


Otro día, mientras las 42 alumnas estaban en clase de costura, tutelada por otra profesora, vieron por las ventanas como Emilie salía al patio. Cuando la profesora tuvo que salir de la clase, vieron a alguien exactamente igual a Emilie (que estaba de pie en el patio), se personaba en la clase. Algunas alumnas decidieron tocar al doble de la profesora, pero para su sorpresa las manos de las niñas atravesaron al doble.
Esto propició que la gran mayoría de las niñas abandonara el centro y el director, ante estos hechos aparentemente sobrenaturales, se viera obligado a despedir a una Emilie, que, según parece, le llegó a decir que ya la habían despedido anteriormente por los mismos motivos.


Tras estos acontecimientos, la única referencia que queda de Emilie es una serie correos que mantuvo con la Baronesa Julie Von Güldenstubbe, una de sus alumnas. Según cuenta la leyenda su doble hacia los mismos gestos que ella mientras comia, bebía o trabajaba, pero sin nada en las manos. Además se movia mientras Emilie permanecía quieta o viceversa o aparentaba estar en perfecta salud mientras Emilie enfermaba. Si tomamos las referencias a tales hechos, considerándolos verdaderos y no producto de la sugestión o una broma pesada, es un extraño caso, que, en definitiva, aún no ha sido resuelto.

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