martes, 24 de mayo de 2016

Cuando Gabriel Jorge llevaba la batuta

Su técnica con el balón era brillantisima y su chut destacaba por una potencia tremenda. Gabriel Jorge Sosa nació en Santa Cruz de Tenerife, siendo hijo del cabo y más concretamente del Real Unión de Tenerife. Desde allí daría el salto al Tenerife, pero la guerra civil le hizo imposible el debut con el conjunto blanquiazul que acabó aceptando que fichara por el Español de Barcelona una vez acabada la contienda civil donde coincidio con otros canarios como Bernardino Seman y el palmero Rosendo Hernández. 


Allí Gabriel formaría parte de una de las mejores plantillas del equipo periquito, que fue campeón en la calurosa final de Copa de 1940 contra el Real Madrid (el gol de la victoria derivo de una asistencia suya), aparte de ser subcampeón en 1941 y 1947. Esos exitos no llegaron a evitar que el club barcelones estuviera a punto de descender a la Segunda División, aunque el equipo liderado por Gabriel evitó tal cosa. 

Los campeones de Copa de 1940

En una época donde la Selección Nacional apenás jugaba partidos debido basicamente a la Segunda Guerra Mundial, Gabriel Jorge fue una vez internacional debutando en su único partido el año 1941 contra Portugal en el que sería el primer partido del equipo español tras la guerra civil. Ya entonces junto a su inseparable compañero españolista Antonio Fabregas era conocido como el Pirata de la Manigua, aunque muchos preferían llamarlo la batuta tinerfeña. 


Gabriel Jorge llegaría a jugar 158 partidos en el club españolista, anotando 50 goles. Su final sería algo amargo, ya que perdieron la final de aquel año contra el Real Madrid por 2-0. Sin embargo, el eterno cerebro del Español de Barcelona tenía mucho fútbol que dar y por eso acabaría recalando en el Sabadell, que entonces se encontraba en la Segunda División dividida en dos divisiones. Allí volvía a sus fueros, siendo uno de los más veteranos del equipo catalán, que jugaba en la División Norte de la Segunda División, anotaría 11 goles en su primer año, mientras en el segundo no disputó ningún partido (casualmente estuvieron a punto de ascender, quedando terceros), viendo que era la ocasión perfecta para retirarse. 


Se iba uno de los grandes y más longevos representantes del fútbol español, ya que hasta su fallecimiento acaecido en 2014 era el único futbolista de aquel club perico que ganó la Copa al Real Madrid durante aquella calursa final de 1940. Uno de los más dignos representantes de la escuela futbolística canaria, nacido en el mítico Real Unión.

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