sábado, 30 de abril de 2016

Pedro García Cabrera de la Gomera a la Inmortalidad

Muchos años habían pasado desde sus comienzos en la prensa de Tenerife y, a pesar de su gran capacidad creativa e intelectual, aún ese hombre ya de 75 años, se preguntaba cómo había llegado a ser tan grande. Era releer alguna de sus prosas y comprenderlo. Ese hombre se llamaba Pedro García Cabrera, natural de Vallerhermoso (La Gomera) y pasa por ser uno de los mejores literatos de la historia de las Islas Canarias. 


Pasó una parte de su infancia lejos de su tierra, concretamente en la ciudad de Sevilla, pero en 1915, pero la familia se establecerá definitivamente en Tenerife, iniciando sus estudios de Bachillerato en el Instituto General y Técnico de Canarias en San Cristóbal de la Laguna. Ya desde muy joven, colabora en la prensa y publica en "La Voz de Junonia" y "Gaceta de Tenerife·. A partir de 1926, sus escritos aparecen en publicaciones tan prestigiosa como "Hespérides", en la que coinciden escritores ligados al modernismo y al regionalismo. García Cabrera formara parte de una nueva hornada de jóvenes poetas e intelectuales, los cuales formarán parte del grupo de vanguardia de las islas. 


Así junto a Eduardo Westerdahl y Domingo Pérez Minik, entre otros, participó en la creación de Gaceta de Arte, revista internacional de cultura, que conectó a los intelectuales y artistas canarios con las vanguardias europeas y el surrealismo. Era una época en la que se pasó de la desastrosa Monarquía de Alfonso XIII a una Segunda República en la que el propio García Cabrera participó activamente como afiliado del PSOE, llegando a ser concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife por la  Conjunción Republicano-Socialista y nombrado consejero del Cabildo Insular. Así participó activamente en la vida social de la época, aparte de seguir con sus creaciones poéticas. 

García Cabrera, Pérez Minik, Espinosa, Breton y Peret
Tras el triunfo electoral del Frente Popular, viaja a Madrid para asistir a la elección de Manuel Azaña. Cuando, en Julio, se produce el golpe de estado contra una cada vez más caótica República, es detenido y deportado a un campo de concentración en Villa Cisneros, del que los prisioneros se evaden en 1937. García Cabera marchara a Dakar, Senegal, y desde Marsella, entra en España y se integra en el frente republicano de Andalucía, donde realiza labores de inteligencia militar. Sufre un grave accidente y, sería en el hospital donde conoce a Matilde Torres Marchal de la que se enamorará al instante, casándose finalmente en 1948, año algo tardío debido a que, tras la instauración de la dictadura franquista, estuvo preso en Granada hasta 1946.


En los difíciles años de la posguerra, a pesar del ambiente cultural marcado por una terrible censura y de la disolución del grupo de vanguardia, García Cabrera, Westerdahl y Pérez Minik impulsarían la publicación de una nueva y fugaz revista: "De Arte". García Cabrera se dedicará en aquellos años a enseñar a jovenes escritotres, chicos que como él (hacía mucho tiempo) intentaban encontrar su estilo literario. Con la llegada de la Democracia, da conferencias y participa en diversos actos como el Primer Congreso de Poesía Canaria, que se celebraría en 1976.


Pedro García Cabrera, aquel joven de Vallehermoso, que alcanzó la inmortalidad poética fallecería en la isla de Tenerife siempre involucrado en la vida social y política de su época. Se iba el hombre; permanecía el poeta. Uno de los más grandes intelectuales de su época: 
"En medio de las llamas,
con las espinas de los hombres,
vinieron a la vida y a la muerte
el rosal y el poeta"

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