jueves, 7 de abril de 2016

El destino de Pinito del Oro

Sería una noche. En un camión viajaba los Segura, una familia de artistas, la cual iban desde Cádiz a la feria de Sevilla. En un momento dado, el camión volcó, muriendo una de las hijas de los Segura, Esther. Tras tal hecho luctuoso, el cabeza de familia, siguiendo aquello del "espectaculo debe continuar", decidió que su hija fuera sustituida por la más pequeña de ellos. Su nombre era (y es) Cristina María del Pino Segura, la cual se convertiria en una as del trapecio con el nombre de "Pinito del Oro". 


Ella era la menor de los siete hijos que sobrevivieron de los 19 hijos que tuvieron los Segura, familia procedente de las Palmas de la Gran Canaria. Lo cierto es que todos fueron artistas, pero si algo no quería la madre es que su querida Cristina formara parte de ese mundo. Sería el triste destino el que le daría una oportunidad a la futura Pinito del Oro para dedicarse a un mundo como el del trapecio en el que sería considerada como la mejor del mundo.


Al principio sería conocida como "La Shirley Temple del trapecio", aunque sería su padre (que dicho sea de paso no confiaba en el éxito de su hija) la que le daría el nombre artístico con el que alcanzaría fama mundial. Sería en los Estados Unidos donde daría un sin fin de espectáculos, llegando a ser vista por el gran Cecil B. DeMille, que quería contratarla para una película sobre el circo, pero ero ella lo rechazó ya que el cineasta no quisó que figurara su nombre en los créditos.


No todos fueron alegrías para Pinito del Oro debido a tres caídas casi mortales en Huelva (donde se rompió el cráneo, estando 17 días en coma), en Suecia y en Laredo, sin contar las lesiones en la mano y diferentes operaciones en los dedos de los pies. Cuando volvió a España en 1990 fue recibida como una gran estrella. Así consiguió el  Premio Nacional de Circo, en su primera edición. 


Pinito del Oro acabaría retirándose en 1970 en el circo Price de Madrid de Madrid con todos los honores en una época en la que, recordemos, el circo estaba en su punto más algido. Y en medio de ese maravilloso circo se encontraba aquella Pinito del Oro, demostrándonos su destreza en las alturas; y es que ya lo decía la película de DeMille: el circo es el mayor espectáculo del mundo.

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