viernes, 18 de marzo de 2016

El terror de la peste negra

Durante el Siglo XIV, una terrible enfermedad corrió por toda Europa, acabando con la vida de millones de personas como sí de una terrible ola de muerte se tratará. Durante esa época tuvo lugar la que sería conocida como peste negra, también denominada como peste bubónica y el tristemente acertado nombre de la muerte negra.


La peste se extendió rápidamente por el viejo continente hasta el punto de que se ha estimado que el  60% de los europeos acabaron falleciendo o, lo que es lo mismo, habrían muerto 50 de los 80 millones de habitantes europeos. La enfermedad habría tenido origen en Asia, aunque se extendió como reguero de pólvora por toda Europa, causando la mortandad no sólo en las clases populares (siempre vulnerables por lo general), sino en representantes de la nobleza y de las Monarquías como en  Alfonso XI de Castilla y Juana II de Navarra ente otros.

La muerte triunfante

Hoy en día se conoce que la peste se extendió por barcos procedentes de China con destino la Península Itálica, trayendo a individuos infectados, así como a las ratas que traían la enfermedad. Algunos hablan e barcos a la deriva con toda la tripulación muerta por la peste en lo que sería un posible antecedente de las historias en torno a los barcos errantes o malditos. 

Traje de Doctor para tratar a los enfermos de peste

Sin embargo, en aquella época se dieron varias teorías en torno a la aparición de la muerte negra. Hay que resaltar que nos encontramos en una Europa descalabrada a nivel económico con grandes flujos migratorios debido a la miseria, siendo la religión la que dominaba una vida social en lo que lo importante no era vivir, sino sobrevivir. Las personas del tiempo creían que esto era un castigo divino al pecado de los seres humanos, llegándose a decir que la peste era el paso previo al apocalipsis. Por otro lado, salieron a la luz las antiguas creencias antisemitas que decían que los judíos eran culpables debido a que envenenaban los pozos, haciendo que se extendiera la plaga.


Lo cierto es que la peste terminó por desaparecer, aunque su paso fue terrible. Gran parte de la población había sido diezmada, mientras el resto malvivió en unas condiciones infrahumanas debido a la falta de comida y de cultivos, los cuales habían sido abandonados. La muerte negra forma parte de la historia más negra de Europa.

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