viernes, 15 de enero de 2016

¡Vamos al circo!

Llamativo y esperpéntico resultó el circo montado por una gente, los del tipo de la coleta, que creen que ir al Congreso de los Diputados es como ir al bar de la esquina; que se puede ir vestido como me de la gana y hacer lo que me salga de las narices. Para colmo se atreven a decir que ahora el pueblo esta representado... porque estan ellos, claro. A lo mejor en las anteriores legislaturas, a los políticos los votaba un hámster. Nunca se sabe.


Se ve que aún estando en la sede de la Soberanía Nacional (lo sigue siendo mal que les pese a algunos) todavía tienen los bemoles de deslegitimar a los que no piensan como ellos, tachandolos de casta o de partido corrupto, aunque parece que el PSOE ha abandonado sospechosamente dicha categoría para quedarsela el PP. Lo de la actitud circense de algunos era más que previsible, viendo el comportamiento precedente de algunos, aunque tengo que confesar que me sorprendió la "pobre" Carolina Bescansa con el bebe a cuestas como una madre pluriempleada cualquiera, la cual no tiene una guardería subvencionada a su disposición. Éstos nunca dejarán de sorprenderme.
Sin embargo, es bien sabido la actitud más bien infantiloide del "supremo líder" de la coleta, llorando por las esquinas porque PP, PSOE y Ciudadanos han pactado la formación de la mesa. Cree este tipo, al que han votado quienes lo hayan votado, que debe hacerse su voluntad, ya sea formado 4 grupos o cualquier otra apetencia que se le antoje. Los dictadores son así; nada nuevo.
Sin embargo, como decía Abraham Lincoln "la demagogia es vestir las ideas menores como si fueran mayores" y el problema de esta gente es que disfrazan con fuegos artificiales lo que en realidad son: un partido comunista (lo cual, viendo la historia, no es una virtud), que deslegitima a todo aquel que no piensa como él ¡Anda! ¡Cómo los dictadores!
PD: A ver si algunos se dan cuenta que el comunismo a nivel político y económico no es Democracia.

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